Durante la última década, la melatonina ha pasado de ser un recurso único para el descompensación horaria convertirse en inquilino permanente de millones de familias y está presente en muchos lugares para comprarlo. Y es barato, se puede comprar sin receta y tiene un aura de «naturalidad». Sin embargo, la ciencia señala un problema que está creando: el uso de estas hormonas en los niños se ha disparado.
Su uso principal. En una época en la que el estrés nos acompaña en el día a día, el insomnio es sin duda un problema grave para cualquier persona, y la solución que parece más sencilla es la melatonina. Con el pretexto de que es algo natural y sin prescripción médica (en sus concentraciones más bajas), se puede abusar de él indiscriminadamente.
El problema surge cuando a los niños que no pueden dormir bien también se les da una gomita de melatonina para que puedan dormir. Algo que ya ha desencadenado casos de sobredosis y Tratamientos crónicos sin supervisión médica.
El experimento a ciegas. El estudio, liderado por la Universidad de Kansas, ha puesto cifras a una tendencia que los pediatras vienen observando en consulta desde hace tiempo. Al analizar 19 estudios (que incluyen niños de hasta 6 años), los investigadores han dibujado un panorama preocupante: entre 2009 y 2021, las ingestiones accidentales y sobredosis de melatonina en menores en EE.UU. crecieron un 500%.
Y es algo que parece bastante normal, ya que al principio se aplica el uso de melatonina para ayudar a dormir en una noche difícil, pero al final se va cronificando al demostrar que entre el 40 y el 50% de los niños que inician el tratamiento continúan tomándolo dos o tres años después. El problema es que actualmente no hay datos sólidos sobre la seguridad o eficacia a largo plazo de la melatonina en niños con un desarrollo típico.
El vacío jurídico. Uno de los grandes problemas en España y la Unión Europea es el etiquetado del producto. Actualmente, la melatonina se puede encontrar como complemento dietético en supermercados, tiendas naturistas y en muchos lugares más. Pero también está disponible como medicamento con controles de calidad farmacéuticos y destinado principalmente a tratar la cronodisrupción grave.
Por eso algunos expertos, como Carlos Javier Egea Santaolalla, presidente de la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES), advertir que se trata de un importante problema de salud pública. ¿La solución propuesta? Que la melatonina siempre se considera como un medicamento que debe prescribirse para garantizar el control de la duración y dosis administrada.
Recomendaciones bajo supervisión. Es lo más adecuado cuando hablamos de utilizar melatonina en los más pequeños de la casa, ya que se ha visto cómo puede ser útil en niños con TDAH para adelantar el sueño. Pero el problema es que no hay estudios que nos hablen de las consecuencias de utilizarlo durante más de dos años seguidos.
Esto es algo que también transmite la Sociedad Española del Sueño (SES), que reconoce que la melatonina es un herramienta valiosa en niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) o Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Un problema de calidad. Al adquirir melatonina como suplemento, el consumidor se enfrenta a una «lotería» de formulaciones. Estudios anteriores han demostrado que la cantidad real de hormona en una gomita o pastilla de venta libre puede variar drásticamente de lo que dice la etiqueta (a veces hasta un 400% más). Para los expertos españoles, medicalizar su uso no sólo limitaría el consumo innecesario, sino que garantizaría que lo que ingiere el niño es exactamente lo que le ha recetado el médico.
De esta forma, la comunidad científica ha señalado que la melatonina es un potente fármaco que altera el sistema endocrino, no una solución mágica para que los padres puedan descansar.
Imágenes | Annie Spratt Myriam Zilles
En | Me puse unos “auriculares para dormir” con la esperanza de finalmente quedarme dormido. salio regular