Ya la habían atacado antes y está bajo protección de la UNP – Tinta clara
- abril 1, 2026
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La noche del 31 de marzo, el diputado del Magdalena Rosita Jiménez Una vez más se enfrentó a lo que ya parece una peligrosa rutina en su contra.
La noche del 31 de marzo, el diputado del Magdalena Rosita Jiménez Una vez más se enfrentó a lo que ya parece una peligrosa rutina en su contra.

La noche del 31 de marzo, el diputado del Magdalena Rosita Jiménez Una vez más se enfrentó a lo que ya parece una peligrosa rutina en su contra.
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Cinco disparos impactaron en la camioneta blindada en la que viajaba de Ciénaga a Santa Marta. Los proyectiles estaban incrustados en el cristal de seguridad. En el interior, ella salió ilesa.
El ataque ocurrió en el sector de Alcatraces, en la Troncal del Caribe. Este lugar es el mismo corredor donde anteriormente habían intentado matarla. Esta vez, hombres en motocicletas la interceptaron y le dispararon contundentemente. La escena se repite, el riesgo también.
La diferencia fue el blindaje asignado por la Unidad Nacional de Protección (UNP). Ese detalle marcó la línea entre la vida y la muerte.
En 2021, Jiménez ya había sido baleado en esa misma vía. Desde entonces, la cadena de intimidaciones ha sido persistente: coronas funerarias enviadas como advertenciasangre arrojada a su domicilio y mensajes directos amenazantes.
La diputada ha dicho que las causas del ataque están relacionadas con denuncias que ella viene realizando. Foto:Redes sociales
El ataque más reciente, con cinco disparos dirigidos al vehículo, refuerza una hipótesis que la propia diputada mantiene desde hace años: hay un objetivo claro y sostenido en su contra.
“Este ataque no es un hecho aislado, es el resultado de años de amenazas e intimidaciones”advirtió en un comunicado público tras lo sucedido.
En su declaración, Rosita Jiménez fue directa. Asegura que los ataques están relacionados con sus denuncias contra la corrupción, la crecimiento del microtráfico y presencia de grupos armados ilegales en el Magdalena.
El vehículo blindado evitó que el ataque terminara en tragedia. Foto:Redes sociales
“Están intentando silenciar a los que denuncian… pero lo digo con absoluta claridad: a mí no me van a silenciar”expresó.
El diputado, bajo el lema de que “la vida es sagrada”, hizo un llamado urgente a entidades como la Fiscalía, el Gobierno Nacional, la UNP, la ONU y organizaciones de defensa de los derechos humanos intervengan eficazmente.
Su mensaje final fue una declaración de resistencia: “Mi voz no se apaga. Mi compromiso no es negociable.”.
El ataque generó reacciones inmediatas en el ámbito político regional. La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, Rechazó el ataque y anunció acciones.
Esta fue la corona fúnebre con la que una vez amenazaron a Rosita Jiménez. Foto:Roger Urieles
“Rechazamos firmemente cualquier acto de violencia que atente contra la vida, la integridad y ejercicio democrático”, anotó.
La mandataria aseguró que dio instrucciones a los organismos de seguridad para avanzar en la investigación, capturar a los responsables y establecer quiénes están detrás del ataque.
“Expreso toda mi solidaridad y Apoyo personal e institucional en este momento difícil.”, añadió.
También se han alzado voces desde diferentes sectores exigiendo respuestas concretas al deterioro de la seguridad en el departamento, incluyendo llamados al alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo, para reforzar las medidas de protección.
Aunque Jiménez sobrevivió, el episodio deja una realidad difícil de ignorar: Su vida está bajo constante amenaza.
El esquema de seguridad que lo protege ha evitado un desenlace fatal, pero también muestra la gravedad del riesgo. Cada ataque deja una señal más clara de que la intimidación no ha parado y que los responsables siguen sin identificarse.
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El diputado sigue vivo. Pero también sigue estando en el punto de mira y en Magdalena, el La violencia política escribe otra página. contra sus líderes.
Emergencia en el peaje de Casablanca, en Cundinamarca. Foto:
Por Roger Urieles, para EL TIEMPO Santa Marta. En X @rogeruv