víctima de acoso en Cauca – Tinta clara
- diciembre 18, 2025
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El municipio de Buenos Aires, Cauca, fue escenario de ataques de disidentes del frente ‘Jaime Martínez’ que se extendieron durante más de siete horas el martes. Los miembros
El municipio de Buenos Aires, Cauca, fue escenario de ataques de disidentes del frente ‘Jaime Martínez’ que se extendieron durante más de siete horas el martes. Los miembros

El municipio de Buenos Aires, Cauca, fue escenario de ataques de disidentes del frente ‘Jaime Martínez’ que se extendieron durante más de siete horas el martes. Los miembros de la Fuerza Pública a su disposición intentaron defender el territorio con los recursos que tenían a su disposición.
Un día después del acoso por parte de este grupo armado, los habitantes despertaron entre las ruinas y la destrucción que dejó el fuego cruzado. La Alcaldía municipal, la Casa de Justicia y la comisaría fueron los edificios más afectados, al igual que al menos diez viviendas, comercios y otras estructuras.
EL TIEMPO estuvo en el lugar y habló con uno de los vecinos. El hombre informó que los ataques comenzaron alrededor de las 6 de la mañana, cuando se escuchó la detonación de una granada, seguida de otra explosión y varios disparos. Eso los llevó a buscar refugio: “Cogimos a los niños y los instalamos en unas habitaciones seguras”, dijo el residente, que vive con otros siete familiares bajo el mismo techo.
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Mientras continuaba el sonido ensordecedor de balas y artefactos explosivos, los familiares se asomaban por momentos para comprobar si se encontraban en medio del tiroteo.
«Vi uniformados en el parque, pensé que eran del Ejército. Conté más o menos 15 personas allí», dijo. “Me asomé y dije: ‘Papá, vino el ejército, vinieron a ayudar’, pero cuando miré más de cerca, vi que estaban atacando el banco”.
De hecho, la ayuda estaba lejos de llegar. Los refuerzos tardaron cinco horas, pese a que el municipio se encuentra a una hora y media de Cali, donde se encuentran la Tercera Brigada del Ejército y la base aérea Marco Fidel Suárez. Para entonces, el número de víctimas incluía ocho policías heridos, dos de ellos de gravedad.
Dejó 8 policías heridos y decenas de viviendas, entidades públicas y negocios destruidos. Foto:JUAN PABLO RUEDA
El apoyo se retrasó debido a condiciones climáticas que dificultaron el aterrizaje de las aeronaves, explicaron las autoridades. Las acciones grabadas reabrieron interrogantes sobre las fallas en los sistemas de inteligencia del Estado, en un contexto en el que ‘Mordisco’ había advertido públicamente su intención. Ese anuncio, conocido por las autoridades, no se tradujo en medidas preventivas visibles.
El testigo dijo que permanecieron escondidos por más de dos horas, hasta que su padre, en medio del estupor, se armó de valor para enfrentar a los integrantes del grupo ilegal y pedirles que los dejaran salir, mientras las explosiones no cesaban. Los disidentes aceptaron, pero con la condición de que avanzaran por un extremo de la ciudad.
«Bajamos al cementerio. Luego había más, como si nos guiaran», dijo. En ese momento, los disidentes pronunciaron palabras capaces de helar la sangre: “Salgan por aquí, que vamos a desaparecer este pueblo”.
A él y su familia no les quedó más remedio que seguir el camino indicado por los delincuentes mientras apenas vestían lo que llevaban puesto y con los pies descalzos. No había un destino específico al que llegar, sólo querían alejarse de la alcaldía.
«Hace muchos años no se veía algo así, no había tantas explosiones ni tanta destrucción. No era tan feo como ahora. Este pueblito está tranquilo», recordó este afectado al observar un escenario sin precedentes conocidos en Buenos Aires.
El municipio quedó sin luz tras el acoso. Pocas personas han salido a las calles ante el miedo que aún persiste, mientras las autoridades competentes realizan explosiones controladas de los artefactos que quedaron en el centro de la localidad.
«Buenos Aires es un municipio pequeño y por eso el impacto fue enorme. Calculo que entre el 50 y el 60 por ciento de las viviendas fueron afectadas. La Fuerza Pública quedó expuesta, y eso es algo que como autoridades locales no entendemos. No es justo que se permita una situación como esta», dijo César Cerón, alcalde de Suárez, Cauca, municipio vecino de Buenos Aires.
JUAN PABLO RUEDA – Enviado especial de EL TIEMPO
Con reporte de Paula Rozo.
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