Saturday , 20 May 2024
Tecnología

Una red cuántica de 600 kilómetros es una de sus grandes apuestas estratégicas – Tinta clara

  • noviembre 26, 2025
  • 0

Durante los años 90 se estableció la idea de que Japón representaba el futuro. Quien viajó hasta allí se encontró con trenes bala, ciudades cubiertas de neón, cultura

Una red cuántica de 600 kilómetros es una de sus grandes apuestas estratégicas

 – Tinta clara

Durante los años 90 se estableció la idea de que Japón representaba el futuro. Quien viajó hasta allí se encontró con trenes bala, ciudades cubiertas de neón, cultura tecnológica en cada esquina y un contraste muy visible entre tradición e innovación. A principios de los 2000 llegaron los teléfonos móviles con cámaras y robots humanoides, reforzando aún más esa imagen de país adelantado a su tiempo. Tres décadas después, esa percepción sigue viva en el imaginario colectivo, pero ya no refleja plenamente la realidad tecnológica japonesa.

Japón conserva importantes capacidades, pero lleva años perdiendo terreno. Controlaba casi el 50% de la producción mundial de semiconductores hace cuatro décadas. y en 2019 representó solo el 10%. En inteligencia artificial cayó del cuarto al noveno lugar tras el lanzamiento de ChatGPT en 2022. Según el Índice Global de Innovación 2025 Ocupa el puesto 12, y en competitividad digital cae al 31, afectado por la falta de talento especializado.

Japón parece decidido a regresar al consejo tecnológico mundial

Japón está desplegando varias iniciativas para reposicionarse tecnológicamente, y una de las más relevantes es su futura red cuántica nacional. El plan contempla a Infraestructura de fibra óptica de 600 kilómetros que conectará Tokio, Nagoya, Osaka y Kobe, y tendrá un entorno operativo para pruebas en 2027. El Instituto Nacional de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones liderará el proyecto junto con Toshiba, NEC y proveedores de telecomunicaciones. La red transmitirá claves cuánticas mediante fotones, en estados que permitan detectar intentos de interceptar información.

La apuesta cuántica no se puede entender sin considerar el riesgo que conlleva. IBM y Xanadu predicen que las computadoras cuánticas con corrección de errores estarán operativas antes de 2030, lo que podría hacer que los sistemas de cifrado actuales, incluidos RSA y los algoritmos de curva elíptica, queden obsoletos. En 2024, investigadores de la Universidad de Shanghai violaron el cifrado SPN utilizando la tecnología D-Wave, mientras que Google advirtió que las claves RSA de 2.048 bits podrían descifrarse en menos de una semana con recursos cuánticos avanzados. Es por eso que el NIST ha comenzado a publicar estándares de criptografía poscuántica para proteger la infraestructura digital.

Construir la red es sólo el primer paso. Japón tiene experiencia en investigación cuántica, pero carece de entornos operativos a gran escala y necesitará resolver cuestiones como la estabilidad de la señal, los costos de implementación y la gobernanza del sistema. Cada cierto tiempo será necesario instalar equipos para mantener el alcance y la calidad del cifrado, lo que encarece la operación y requiere personal especializado. Sin embargo, Estos desafíos también representan oportunidades para desarrollar nuevas capacidades, formar talento y demostrar que el país puede volver a competir en infraestructuras avanzadas.

El mapa internacional muestra que Japón no parte de cero, pero tampoco lidera. China tiene una red cuántica terreno de más de 10.000 kilómetros que conecta alrededor de 80 ciudades, y la unión europea está trabajando en una infraestructura propia que cubre varios países. La diferencia está en el enfoque: Japón aspira a que su red funcione como una infraestructura nacional operativa, con capacidad de escalar y convertirse en un activo estratégico.

El potencial de este proyecto va más allá de su alcance técnico. Japón busca que esta red se convierta en un símbolo de autonomía tecnológica y una plataforma desde la cual construir acuerdos internacionales. Con tecnología propia y experiencia operativapodría ofrecer soluciones a otros países y reforzar su papel como proveedor de seguridad digital. En un escenario donde las comunicaciones seguras serán consideradas infraestructura crítica, estar preparado puede ser una forma de recuperar relevancia sin competir en todos los sectores al mismo tiempo.

Imágenes | Chris Bahr | Jesús Esteban

En | El gran retraso tecnológico de Japón: cómo pasó de ser pionero en el sector a quedarse congelado en el tiempo