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Una comunidad rural vivió aislada en cuevas durante 500 años en Burgos. Su ADN reveló una oscura historia de endogamia y viruela. – Tinta clara

  • abril 5, 2026
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En el año 711, un ejército omeya cruzó el estrecho de Gibraltar y poner fin al reino visigodo en menos de una generación, iniciando una gran convulsión en

Una comunidad rural vivió aislada en cuevas durante 500 años en Burgos. Su ADN reveló una oscura historia de endogamia y viruela.

 – Tinta clara

En el año 711, un ejército omeya cruzó el estrecho de Gibraltar y poner fin al reino visigodo en menos de una generación, iniciando una gran convulsión en la Península Ibérica con muchos cambios. Reinos que nacieron y murieron, luchas de poder y una gran movilidad que empezaron a marcar las bases de la Europa moderna. Sin embargo, al norte de Burgos, un pequeño grupo de personas parecía no saber absolutamente nada.

Dónde. El sitio rural de Las Gobasen el norte de España, ofrece una visión de la vida alejada de esos centros de poder. Una de las comunidades rupestres medievales más destacadas de la península, situada en la comarca de Treviño, cerca de la localidad de Laño. Aquí los habitantes excavaron iglesias, casas y tumbas directamente en la piedra caliza, donde comenzaron a vivir y morir allí durante cinco siglos. Y ahora sabemos que lo hicieron de espaldas al mundo.

¿Cómo lo sabemos? De momento no disponemos de ninguna máquina del tiempo para ver qué pasó en el pasado, sino un estudio científico reveló los secretos de esta enigmática comunidad ibérica. Aquí las excavaciones arqueológicas. en el cementerio Descubrieron los restos de 41 individuos de los que se intentó extraer su ADN.

En este caso utilizaron todas las herramientas disponibles para reconstruir quiénes eran, cómo se relacionaban y qué enfermedades portaban. Lo que sabíamos es que el asentamiento existió desde mediados del siglo VI hasta el siglo XI y Las Gobas tuvo un cementerio que se utilizó ininterrumpidamente desde el siglo VII al XI. Pero lo sorprendente es que parecía que siempre eran las mismas personas.

Casarse unos con otros. El hallazgo más llamativo del estudio no tiene que ver con ningún virus ni con ninguna fractura de cráneo, sino que aproximadamente el 61% de los individuos con datos genómicos suficientes mostraban signos de consanguinidad, por lo que era bastante probable que esta población practicara endogamia.

Y no fue algo leve, ya que en algunos casos los investigadores vieron que había matrimonios entre hermanos o incluso entre padres e hijos. De esta manera, la única fuente de variabilidad genética que se podía tener en esta población eran únicamente las mujeres que llegaban del exterior para casarse. Aunque la verdad es algo bastante escaso.

No hubo paz. Puede pensarse que el aislamiento garantiza una paz absoluta en la población, pero los primeros siglos de ocupación estuvieron marcados por la brutalidad. El estudio de los huesos en este caso ha encontrado evidencia clara de que hubo violencia interpersonal, incluidas lesiones óseas graves compatibles con impactos directos de espada.

Un enemigo invisible. Si las espadas no fueran suficientes en este caso, el siglo X trajo consigo una amenaza letal y microscópica. Los análisis metagenómicos realizados han permitido detectar patógenos y enfermedades zoonóticas, identificando rastros de viruela.

Aunque lo fascinante de este descubrimiento no es sólo que Estamos ante la evidencia documentada más antigua de viruela en el sur de Europa, sino de dónde vino. Aunque el sur de la península era un foco comercial dominado por el mundo islámico, la viruela no llegó al sur desde los Gobas. Pero lo cierto es que su firma genética es similar a las cepas nórdicas y europeas de la época.

¿Cómo llegó? Que una enfermedad procedente de los vikingos o presente en Centroeuropa llegara a unas cuevas aisladas de Burgos no es casualidad. Aquí los investigadores señalaron las nacientes rutas de peregrinación europeas, concretamente los primeros pasos del Camino de Santiago, como vía de entrada del patógeno. Y aunque los habitantes de Las Gobas evitaron mezclarse con sus vecinos del sur, el incipiente tráfico religioso y comercial procedente del norte acabó rompiendo, al menos a nivel epidemiológico, su burbuja de aislamiento.

Imágenes | Wikipedia Condado de Treviño

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