Un oftalmólogo fue asesinado en un intento de robo mientras observaba a su hijo jugar fútbol en una cancha del barrio El Carmen.
– Tinta clara
enero 19, 2026
0
La tarde del domingo 18 de enero transcurrió como tantas otras en el campo del barrio el carmenen el suroeste de Barranquilla. Junto al colegio Sofía Camargo se
La tarde del domingo 18 de enero transcurrió como tantas otras en el campo del barrio el carmenen el suroeste de Barranquilla. Junto al colegio Sofía Camargo se jugaba un partido de fútbol del torneo juvenil, lo que había atraído a muchos padres de familia para acompañar a sus hijos desde la fila. Carlos Enrique Rojas Ávila Él fue uno de esos padres, que observó la reunión en la que participó uno de sus hijos.
LEER TAMBIÉN
el hombre estaba oftalmólogo de profesiónTenía 53 años y se encontraba entre decenas de personas, en su mayoría niños y padres, cuando fue abordado por delincuentes armados que llegaron al lugar con el propósito de robar. Según el Versión preliminar de la Policía Metropolitana de BarranquillaInicialmente dos hombres viajaban en una motocicleta Bajaj, marca Pulsar y de la cual se bajó el parrillero y lo intimidó para que entregara sus efectos personales, entre ellos un cadena de oro y tu celular.
En sus redes solía compartir momentos de su vida familiar y mostrar mucha cercanía con sus hijos. Foto:Redes sociales
Rojas Ávila resistió. En medio de ese forcejeo, se disparó el arma de fuego. El atacante disparó en repetidas ocasiones hiriendo gravemente al médico, quien cayó al suelo ante la mirada atónita de quienes momentos antes celebraban una jugada en la cancha.
«Ese es mi papá».
En el caos posterior al tiroteo, mientras algunos intentaban refugiarse y otros corrían a auxiliarlo, ocurrió una escena que, según testigos, marcó el momento más desgarrador del evento. El hijo del oftalmólogo, que participaba en el evento deportivo, Logró identificar a su padre tirado en el suelo. En medio del bullicio, el pánico y el llanto colectivo, gritó señalándolo, pidiendo ayuda, clamando por su padre, en una imagen que dejó en silencio a quienes presenciaron la escena.
Personas que se encontraban en el lugar ayudaron a Rojas Ávila y lo llevaron de urgencia al hospital. Camino de Nazaretdonde los médicos confirmaron que había ingresado sin signos vitalesdebido a la gravedad de las heridas de bala.Las autoridades confirmaron posteriormente que los delincuentes lograron llevarse una cadena de oro tipo Gucci y un celular Samsung Galaxy S23 Ultraperteneciente a la víctima, antes de huir del lugar.
El hombre era oftalmólogo de profesión y tenía 53 años. Foto:Redes sociales
Según los primeros testimonios y el informe oficial, el atacante armado se dio a la fuga en un Vehículo Chevrolet Optra azul, matrícula CMM‑520lo que abrió una nueva línea de investigación.Horas más tarde, medios locales informaron que un auto con esas mismas características fue encontrado abandonado en el norte de Barranquillaaunque la Policía aclaró que, hasta el momento, el vehículo sólo se considera “supuestamente relacionado” con el delito, mientras avanzan las pericias técnicas y la verificación de bienes.
El caso está en manos de unidades del Sijínque analizan cámaras de seguridad, rutas de escape y posibles conexiones con otros hechos delictivos recientes. Hasta la mañana de este lunes 19 de enero no se han reportado capturas.
Un hombre de familia y su profesión.
Más allá del crimen, la muerte de Carlos Enrique Rojas Ávila reveló la historia de un hombre reconocido por su labor profesional y su vida familiar. Era propietario de óptica con varios locales en Barranquilla y llevaba años trabajando en el campo de la salud visual, lo que lo convirtió en un profesional ampliamente reconocido en diferentes sectores de la ciudad.
Juzgado El Carmen, en Barranquilla. Foto:Redes sociales
En sus redes sociales, de acceso público, Solía compartir momentos de su vida familiar.mostrando cercanía a sus hijos y orgullo por ellos, como se pudo comprobar. Las versiones conocidas en su entorno indican que Sería oriundo de Cartagena, pero había vivido muchos años en Puerto Colombia, Atlántico.aunque su trabajo y vida diaria se desarrolló principalmente en Barranquilla, donde trabajó y viajó frecuentemente.
El homicidio de Rojas Ávila ha intensificado la preocupación ciudadana por la inseguridad y la violencia asociada a los robos en la ciudad. Además, internautas y ciudadanos han expresado mucha indignación por la pérdida de un padre que solo apoyaba a su hijo y no merecía serlo. víctima del violento flagelo de la ciudad.
LEER TAMBIÉN
Mientras las autoridades avanzan en la investigación para esclarecer plenamente los hechos y dar con los responsables, la imagen del padre que acompañó a su hijo en una cancha de fútbol sigue reflejada con Nostalgia en Barranquilla.
Quizás también te interese:
Los incendios forestales avanzan sin control en el sur de Chile. Foto: