Tres de cada cuatro trabajadores pasan su vida sin cotizar a pensiones
– Tinta clara
noviembre 25, 2025
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«La estructura del mercado laboral impide a millones de personas consolidar una historia de ahorro constante, condición esencial para acceder a una pensión suficiente». Así lo revela un
«La estructura del mercado laboral impide a millones de personas consolidar una historia de ahorro constante, condición esencial para acceder a una pensión suficiente». Así lo revela un nuevo estudio de Asofondos, presentado por su presidente Andrés Velasco durante el ‘Gran Foro Informal: cómo construir soluciones que promuevan el empleo formal y la productividad’, organizado por Anif, Asocajas y el propio gremio.
Según un portavoz de fondos privados en Colombia, la informalidad, el desempleo y las largas pausas en la vida laboral se están convirtiendo en el mayor enemigo de una vejez digna en Colombia. «La informalidad es un problema actual y futuro, una bomba de tiempo para la era de millones de colombianos. «Cada año que no hacen aportes pone en riesgo una pensión digna y la vida en la fase de jubilación», advirtió Velasco.
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Esta dinámica explica por qué sólo uno de cada cuatro colombianos logra jubilarse. Para Velasco, el problema no es el diseño del sistema de pensiones, sino la inseguridad del mercado laboral.
El estudio muestra que estas brechas en la fuerza laboral afectan directamente el resultado final al que pueden aspirar los trabajadores. «Estas ‘brechas’ o ‘brechas laborales’ reducen drásticamente el importe de las pensiones; Si se corrigieran, los trabajadores podrían recibir pensiones entre un 50 y un 70 por ciento más altas», explicó el portavoz del sindicato.
Asofondos ilustra este impacto con cifras concretas: una persona cotizando durante 25 años hoy y recibiendo una pensión de 1.750.000 pesos podría recibir 2.650.000 pesos (51 por ciento más) si fuera mujer y 2.950.000 pesos (69 por ciento más) si cotizara por un hombre,37
La Fiap también destaca la importancia de las aportaciones desde los primeros años de vida laboral. Un contribuyente estable durante sus primeros 10 años podría aumentar su tasa de reemplazo entre 12 y 16 puntos porcentuales, dependiendo del género.
Situación actual
La evidencia es aún más preocupante cuando se analiza cuánto tiempo contribuyen realmente los colombianos a sus pensiones: una de cada cuatro personas trabaja menos del 4 por ciento del tiempo desde que comienza a trabajar. La mitad de la población hizo menos de las 25 cotizaciones necesarias para la jubilación.
La situación es especialmente grave entre las mujeres, advierte el análisis de Asofondos. Si bien una mujer de 30 años debería haber acumulado al menos 8 años de aportes a partir de los 22 años, aportó solo 1,8 años en promedio. La mitad de las mujeres dedicaron menos del 23 por ciento del tiempo requerido y sólo una de cada cuatro superó el 62 por ciento del tiempo requerido.
La mitad de las mujeres ha cotizado menos del 23 por ciento del tiempo necesario para su pensión. foto:Tiempo / Cortesía
Los hombres tampoco están en mejor situación. Un hombre de 30 años también debía contribuir ocho años, pero en realidad sólo contribuyó 2,2. La mitad de los hombres dedicaron menos del 27 por ciento del tiempo y sólo uno de cada cuatro obtuvo más del 67 por ciento.
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Velasco agregó que si bien en la última década se han logrado avances en la reducción de la informalidad, “«Los niveles siguen siendo muy altos y afectan a la mayoría de los colombianos en algún momento de su vida laboral».
Tu llamado es si atacar las raíces del problema a través de políticas que promuevan la formalización, la productividad y la creación de empleos de calidad. Para Asofondos, la respuesta pasa por cinco ejes: formalidad, rentabilidad, ahorro, participación y empleo.
Problema regional y estructural
La Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP) presentó hace unos días su propio informe sobre el impacto de la informalidad en América Latina. Sus conclusiones refuerzan el llamado de Asofondos: la informalidad es hoy la mayor amenaza para los sistemas de ahorro individual en la región.
«La baja densidad de cotizaciones resultante de la informalidad imposibilita acumular los fondos necesarios para garantizar pensiones suficientes y autofinanciadas», advierte la Fiap..
El trabajador latinoamericano promedio aporta menos de la mitad de lo que aporta un trabajador europeo, una brecha que hace imposible alcanzar una pensión adecuada.
Uno de los puntos más críticos que destaca la organización es el rezago de los jóvenes: la informalidad de los jóvenes llega al 60 por ciento, y los de 20 a 30 años retrasan el inicio de los aportes. «Retrasar el inicio del pago de las cotizaciones tiene un impacto negativo significativo en el importe final de las pensiones», señala el informe.
La informalidad colombiana va más allá de los vendedores ambulantes que se ven en las calles. foto:Néstor Gómez. Tiempo
Los datos lo confirman: la no cotización en los primeros diez años de vida laboral reduce la tasa de reemplazo entre 5 y 16 puntos porcentuales para los hombres y entre 5 y 13 por ciento para las mujeres. En Colombia la caída puede ser de hasta 15,6 puntos.
Además, un aporte permanente durante los primeros diez años de trabajo puede incrementar la asignación en un 34 por ciento para las mujeres y un 46 por ciento para los hombres en el régimen de ahorro individual.
La trampa de la informalidad
Fiap propone avanzar en cuatro frentes: reducir la informalidad, incentivar los aportes tempranos, adaptar los parámetros del sistema a criterios técnicos y aumentar la protección no contributiva.
En cuanto a Colombia, tanto Asofondos como Fiap coinciden: El verdadero desafío no es la reforma de las pensiones, sino la reforma del mercado laboral. Sólo así será posible que las generaciones futuras lleguen a la vejez con una seguridad económica que hoy les resulta inalcanzable.