Sector semillero alerta sobre retrasos en aprobaciones de biotecnología, mientras la piratería sigue afectando la competitividad agrícola
– Tinta clara
diciembre 16, 2025
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El sector semillero colombiano cerró el año 2025 con un balance positivo, en un año marcado por la innovación, la investigación y la consolidación de las semillas homologadas
El sector semillero colombiano cerró el año 2025 con un balance positivo, en un año marcado por la innovación, la investigación y la consolidación de las semillas homologadas como eje estratégico de la sostenibilidad agrícola.
La celebración de los 55 años de la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología (Acosemillas) sirvió como punto para reflexionar sobre los avances alcanzados y los desafíos que aún existen en el fortalecimiento de la competitividad agrícola del país.
Durante el año, el gremio reunió a empresas afines y productores de distintas regiones en el foro académico en el que Se tratan temas clave como la investigación de semillas, la trazabilidad y el papel de la biotecnología para hacer frente al cambio climático.
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“Son hitos que reflejan el papel de las semillas en la sostenibilidad del agro colombiano. Llevamos más de cinco décadas siguiendo a los productores y seguimos trabajando para garantizar la calidad y las posibilidades que ofrecen”, afirmó Leonardo Ariza Ramírez, director general del gremio.
Leonardo Ariza Ramírez, gerente general de Acosemillas foto:Acosemillas
El desempeño del mercado apoyó este balance favorable. En 2024 El mercado de semillas en Colombia alcanzó un valor cercano a los $138,4 millones y se mantuvo estable en 2025, con un ligero crecimiento del 1,4 por ciento.
Según el gremio, aunque el segundo semestre del año fue menos dinámico, el sector siguió siendo el principal sostén de la producción agrícola nacional. “El campo colombiano no se ha detenido. El sector sigue siendo el motor de la producción”, explicó Ariza Ramírez.
La piratería ha comenzado
Sin embargo, el cierre de 2025 también dejó desafíos relevantes. Uno de los principales, según el sindicato, es el retraso en la aprobación de nuevas biotecnologías para el cultivo de maíz, que llevan más de dos años esperando evaluación en el Comité Técnico Nacional de Bioseguridad para Organismos Vivos Modificados.
En cultivos como el arroz, más del 78% del área está sembrada con semillas no autorizadas en el país. foto:Acosemillas
Aunque los organismos genéticamente modificados no están prohibidos en Colombia, los retrasos en los procesos regulatorios limitan la adopción de innovaciones desarrolladas para mejorar la productividad y la resiliencia de los cultivos. «Estos retrasos frenan la ejecución de las investigaciones sobre el terreno que ya están listas», advirtió el directivo de Acosemillas.
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A este obstáculo se suma la piratería, un problema estructural que sigue afectando al sector. IEn cultivos como el arroz, más del 78 por ciento del área está plantada con semillas no autorizadas; con la soja, esa cifra supera el 80 por ciento, y con la papa llega al 90 por ciento.
Para Acosemillas, El uso de semillas ilegales aumenta los riesgos para la salud y la producción, facilitando la propagación de plagas, enfermedades y malezas, lo que en última instancia conduce a un aumento de los costos de producción. “Por eso insistimos en que los agricultores deben conseguir semillas autorizadas y registradas, con trazabilidad garantizada por el ICA”, enfatizó Ariza Ramírez.
A pesar de estas dificultades, 2025 también estuvo marcado por importantes avances en investigación y desarrollo. Empresas del sector y centros de innovación vienen trabajando en semillas más resistentes a sequías, inundaciones, plagas y enfermedades, especialmente para cultivos como arroz, maíz y soja.
Estas innovaciones están respaldadas por técnicas de mejora vegetal como la edición del genoma y el uso de herramientas digitales que potencian la agricultura de precisión.
Los retrasos en los procesos regulatorios ralentizan la aplicación de la investigación ya preparada sobre el terreno. foto:Acosemilas
La digitalización de la agricultura, la bioeconomía y la inteligencia artificial se consolidan como aliados estratégicos para mejorar la eficiencia productiva y la seguridad alimentaria. al mismo tiempo, El gremio destacó los avances en la protección de la propiedad intelectual, necesarios para incentivar la inversión en investigación y desarrollo de semillas adaptado a las condiciones agroclimáticas de las diferentes regiones del país.
Acosemillas también enfatizó la importancia de mejorar el Sistema Nacional de Semillas, con foco en la convivencia entre semillas autóctonas, criollas, convencionales, híbridas y genéticamente modificadas. «Creemos en la convivencia de tecnologías, siempre y cuando se garantice la trazabilidad y la calidad», afirmó el dirigente sindical.
De cara al 2026, los proyectos de la asociación coordinaron el trabajo con el Gobierno, sindicatos, centros académicos y de investigación para fortalecer la oferta de semillas autorizadas y contribuir a la sustitución de importaciones de materias primas alimentarias.
En un entorno político y económico desafiante, Acosemillas está convencido de que el próximo año será crucial para la consolidación del país como referente regional en innovación agrícola y sostenibilidad productiva.