Saturday , 20 May 2024
Tecnología

Resulta que para innovar en teléfonos móviles sólo hacía falta una cosa: cositas (muy) útiles. – Tinta clara

  • febrero 27, 2026
  • 0

Ni el último procesador de Qualcomm, ni la IA «agente», ni una cámara de 200 megapíxeles. Lo que más nos sorprendió esta semana con el lanzamiento del Galaxy

Resulta que para innovar en teléfonos móviles sólo hacía falta una cosa: cositas (muy) útiles.

 – Tinta clara

Ni el último procesador de Qualcomm, ni la IA «agente», ni una cámara de 200 megapíxeles. Lo que más nos sorprendió esta semana con el lanzamiento del Galaxy S26 Ultra fue su pantalla antichismes. A recordatorio amistoso que, quizás, la innovación en tecnología no implica la característica más técnica, sino la más útil.

Un toque de atención. Llevamos años criticando (y con razón) que los móviles no innovan. De un tiempo a esta parte asistir a la presentación de un nuevo modelo se suele resumir en:

  • Mismo móvil
  • La mejor cámara (a veces ni siquiera eso)
  • Más poder
  • Funciones de IA que, con alta probabilidad, nunca usaremos
  • La enésima mejora en el hardware que lleva años acercándose a su punto máximo

Por eso, en cuanto vemos una de esas novedades del «Oh, quiero eso en mi vida diaria.«, volvemos a esa sonrisa de cuando los teléfonos móviles eran dispositivos diseñados para hacernos la vida más fácil, y no tanto para vender implementaciones de hardware al mayor precio posible.

La pantalla anti-mirones. Sí, ya sabemos que hay protectores de pantalla de 1€ que realizan una función similar, pero la cuestión es que esta pantalla lo incluye de fábrica, y con una tecnología brutal. Es capaz de regular la emisión de los píxeles para que sólo podamos ver el panel desde el frente.

Esto abre la puerta a tener una capa de seguridad nativa en nuestra pantalla y, de paso, poder ponerle un protector de pantalla de calidad (los de protección no suelen serlo).


Pantalla mate

La pantalla mate. Hace un par de años, Samsung sorprendió al mundo con la pantalla mate del Samsung Galaxy S24, una capa antirreflectante que supuso un antes y un después a la hora de visualizar contenidos. Apple intentó algo similar en su última generación, pero no pudo acercarse.

Una vez más, una innovación silenciosa que no impresionó en la ficha técnica, pero en términos de utilidad fue sobresaliente.

El sensor cuadrado de Apple. La gente se toma selfies, muchos selfies. Y girar el teléfono para hacerlos no es un drama, pero si puedes guardarlo, mucho mejor. Es justo lo que inventó Apple con su iPhone 17 y el sensor cuadrado: aquel que permite al móvil grabar y tomar fotografías tanto en vertical como en horizontal en una misma posición.

Pantallas de papel NXT. Aunque la superioridad del libro físico sobre el lector electrónico es un debate que no quiero abrir (y que no pienso perder), TCL lleva tiempo haciendo algo que su competencia no se atreve a imitar: paneles duales, que pueden usarse como lector electrónico y como panel tradicional.

¿Cómo funciona? Estos teléfonos y tablets son paneles LCD modificados con una matriz diferente al resto. El sistema de retroiluminación, la capa antirreflectante y la microtextura de la propia superficie están ajustados para emular un panel de tinta electrónica, y así ser mucho menos agresivo a la vista cuando estamos leyendo.

Baterías de 10.000 mAh. Silenciosamente, las baterías de los teléfonos inteligentes están viviendo su mayor revolución. El principal cambio: apostar por el silicio para darnos capacidades mucho más generosas. Porque sí, innovar es hacer que el teléfono dure tres días, y no uno como nos tiene acostumbrados desde hace años.

Imagen |

En | Los teléfonos móviles llevan cinco años estancados en lo que a innovación se refiere. Hay una explicación