Pensábamos que imprimir un arma en 3D ya era inquietante. Ahora alguien ha dado un paso más con un “misil” guiado casero
– Tinta clara
marzo 20, 2026
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Hablar de impresión 3D ya no es sólo hablar de prototipos o entornos industriales. En los últimos años, esta tecnología se ha consolidado como una herramienta al alcance
Hablar de impresión 3D ya no es sólo hablar de prototipos o entornos industriales. En los últimos años, esta tecnología se ha consolidado como una herramienta al alcance de entusiastas y creadores que pueden diseñar y fabricar objetos complejos desde casa con relativa facilidad. Esa accesibilidad ha ampliado las posibilidades de uso, pero también ha abierto debates sobre sus límites, especialmente cuando se cruza con el desarrollo de armas. Los precedentes de las pistolas impresas en 3D han estado sobre la mesa durante algún tiempo, y ahora un nuevo proyecto lleva ese debate a un terreno aún más delicado.
El inquietante salto. Lo que ahora ha puesto el foco en esta cuestión es un vídeo de apenas cinco minutos en el que el aficionado Alisher Khojayev muestra un prototipo que recuerda, al menos en su planteamiento, a los sistemas portátiles de misiles antiaéreos. El proyecto incluye un lanzador, un proyectil y varios sistemas electrónicos diseñados para ayudar en la orientación.
¿Qué enseña?. En términos prácticos, lo que muestra Khojayev es un conjunto dividido en tres partes que el creador presenta como un sistema coordinado. El lanzador actúa como base del sistema, el proyectil concentra buena parte de los componentes impresos en 3D y se puede incorporar un nodo adicional con cámara para reforzar el seguimiento.
Cómo está diseñado el sistema. La arquitectura propuesta por el proyecto se basa en vincular varios dispositivos a través de una red inalámbrica que coordina el flujo de datos. El primer paso es conectar el lanzador con un ordenador de control vía WiFi, que analiza la información recibida y calcula la trayectoria. En una segunda fase, el proyectil pasa a formar parte de esa red y recibe instrucciones para ajustar su orientación mediante superficies móviles. El sistema combina microcontroladores ESP32 con sensores como GPS, barómetro, brújula y una unidad de medición inercial para estimar variables como velocidad y posición.
los datos de costos. El proyecto no sólo se presenta como una demostración técnica, sino también como un ejercicio de bajo coste. Según el creador, todo el sistema se puede montar por unos 96 dólares a partir de componentes comerciales y piezas impresas en 3D. Eso, por supuesto, no significa que cualquiera pueda hacer algo similar en casa, sobre todo porque tal desarrollo probablemente sería ilegal en muchas partes del mundo. Pero sí deja una lectura más amplia: la impresión 3D está reduciendo barreras y costos en una variedad cada vez mayor de proyectos.