Mujer ingresó a clínica de Barranquilla por fiebre y terminó con amputaciones: denuncia y
– Tinta clara
marzo 15, 2026
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la historia de Lorena Saray Barrios Larauna mujer de 51 años residente en Barranquillaha generado conmocion después de que informó que yoFue a una clínica por fiebre y
la historia de Lorena Saray Barrios Larauna mujer de 51 años residente en Barranquillaha generado conmocion después de que informó que yoFue a una clínica por fiebre y terminó perdiendo manos y pies. después de varios meses de hospitalización.
Barrios, madre de tres hijos y chef de profesión, dice que su vida cambió completamente después una hospitalización que comenzó en febrero de 2025. Hoy permanece postrada en cama y afirma que prepara acciones legales para esclarecer lo sucedido.
Desde la institución médica, sin embargo, sostienen que el paciente llegó en estado críticocon una infección grave asociado con su condición oncológicay que las amputaciones fueron una medida extrema para salvar su vida.
A continuación, las dos versiones de un caso que hoy genera interrogantes, dolor y polémica.
De la fiebre al coma: la historia del paciente
Según Lorena Saray Barrios, todo empezó en 2024 cuando los médicos Le detectaron un tumor encapsulado en su mama derecha. En ese momento, dice, la derivaron para recibir tratamiento contra el cáncer.
“Allí me mandaron cuatro sesiones de quimioterapia, de las cuales tuve tres”, dijo la mujer en conversación con el corresponsal de EL TIEMPO.
Luego de la tercera sesión, a fines de 2024, comenzó a presentar episodios de fiebre.
La mujer afirma que ingresó a la clínica por fiebre y terminó siendo amputada. Foto:tiempo de archivo
«Fui varias veces a la clínica y me mandaron de regreso porque según eso era normal. Era parte del proceso», dijo.
La situación, dice, empeoró con el paso de las semanas. A finales de enero de 2025 Su temperatura alcanzó los 40 grados.
“Vuelvo a la clínica y el 2 de febrero a las 22 horas ingreso a urgencias”, dijo.
Según su testimonio, al día siguiente los médicos le informaron que había una infección renal leve y tuvo que permanecer hospitalizado durante tres días.
Barrios recuerda que podía caminar solo dentro del área de emergencia. Sin embargo, asegura que poco después ocurrió un episodio que cambiaría el rumbo de su hospitalización.
«Una jefa de enfermeras vino a darme un medicamento para que pudiera ir al baño. Le dije que no lo iba a tomar porque era demasiado fuerte», dijo.
Según su versión, las enfermeras insistieron en que tuve que ingerirlo para poder formalizar su ingreso hospitalario.
“Ella volvió y me dijo que si no tomaba el medicamento No pudieron hacer la entrada oficial.. Luego, con otra enfermera, me lo dieron a la fuerza”, relató.
La paciente afirma que después de tomarlo empezó a sentirse muy mal.
«La medicación me dio un dolor de estómago muy fuerte. Sentí que me iba a morir y me desplomé», dijo.
Según su testimonio, cayó en coma luego de que su presión arterial bajara drásticamente, lo que motivó que fuera trasladada a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y conectado a ventilación mecánica.
Durante los días siguientes, su familia empezó a notar cambios preocupantes en sus extremidades.
“Mis familiares me preguntaronpor qué mis manos y pies se hinchaban y cambiaban de color”, dijo.
Según Barrios, la respuesta que recibieron fue que era una reacción temporal al medicamento.
«Les dijeron que a medida que el cuerpo eliminara el medicamento, mis manos y pies volverían a su estado normal. Eso nunca sucedió», dijo.
Un mes después, al despertar, afirmó que la situación ya era irreversible.
El paciente ingresó en la Unidad de Cuidados Intensivos. Foto:Archivo EL TIEMPO
“Cuando lo recuerdo, Mis manos y pies estaban completamente negros. La única solución que me dieron fue amputar”, dijo.
La mujer sostiene que el deterioro se podría haber evitado si se hubieran tomado medidas a tiempo.
«Cuando mi familia me dijo que tenía las manos moradas, no hicieron nada. Dijeron que todo volvería a ser normal», dijo.
Finalmente, Los médicos le practicaron amputaciones en las extremidades.
Para Barrios, el impacto emocional ha sido devastador.
“Eso me dolió mucho porque soy el motor de mi familia, de mis hijos”, expresó.
Una vida activa que cambió por completo
Antes de su internación, Barrios asegura que llevaba una vida activa a pesar del tratamiento contra el cáncer.
«No tenía pelo por la quimioterapia, pero hacía mis cosas. Salía a la calle, caminaba, corría, bailaba, cocinaba».”, relató.
Trabajó como chef y también enseñó en una escuela.
“Todo lo hice en casa porque mis hijos se han dedicado a estudiar”, dijo.
Después de amputacionesLa situación médica siguió siendo complicada.
Según su relato, las heridas presentaban infecciones y fue dada de alta con las heridas aún abiertas.
Barrios denuncia supuestas fallas en su atención médica Foto:archivo- TIEMPO.
“A los dos días me ingresaron nuevamente en la clínica, nuevamente en la UCI”, explicó.
En marzo, recuerda, tuvieron que realizar un nuevo procedimiento en uno de los muñones para investigar una infección.
“Fue entonces cuando se dieron cuenta de las bacterias que tenía”, dijo.
En total, dice, permaneció hospitalizada durante cuatro meses.
“Ahora mismo estoy postrada en cama porque me cortaron las manos y los pies”, dijo.
También rechaza la versión de que su cáncer se encontraba en un estado avanzado.
«El tumor está encapsulado, no ha hecho metástasis. Incluso todavía tengo la mama», afirmó.
Actualmente asegura que evalúa emprender acciones legales.
“Ya estoy hablando con un abogado porque ve muchas cosas que no debieron pasar”, concluyó.
La respuesta de la clínica.
En respuesta a las declaraciones del paciente, el Bonnadona Prevent SAS Organización Clínica emitió un comunicado en el que explicó su versión de los hechos.
Lorena Saray Barrios Lara, de 51 años, afirma que ingresó a una clínica por fiebre. Foto:ARCHIVAR EL TIEMPO
En primer lugar, la institución se solidarizó con la paciente y su familia.
“Expresamos nuestra solidaridad y respeto hacia la paciente y su familia, reconociendo la difícil situación de salud que ha atravesado”, dijo la clínica.
Según la institución, Barrios es tratada desde 2024 por un cáncer de mama que califican como una condición médica compleja.
“El 2 de febrero de 2025, el paciente ingresó al servicio de urgencias con fiebre de aproximadamente dos semanas de duración”, indica el comunicado.
Después de su evaluación, Los médicos diagnosticaron neutropenia febril.una complicación grave que puede ocurrir en pacientes con cáncer.
Durante su evolución clínica, la clínica afirma que La condición empeoró rápidamente.
“En menos de 48 horas el paciente presentó shock séptico y falla multiorgánica“explicó la institución.
Debido a la gravedad del caso, fue trasladada al Unidad de Cuidados Intensivosdonde requirió ventilación mecánica y medicamentos vasopresores para mantener su presión arterial.
Según la clínica, las escalas médicas utilizadas en ese momento indicaban un pronóstico crítico.
“El pronóstico de mortalidad estimado fue superior al 85%”, señalaron.
Durante su hospitalización, agregaron, la paciente desarrolló múltiples complicaciones, entre ellas insuficiencia renal que requirió hemodiálisis, episodios de fibrilación auricular y trastornos de la coagulación.
En ese contexto, Los médicos detectaron graves problemas de circulación en las extremidades.
“La paciente desarrolló severas alteraciones en la perfusión de sus extremidades asociadas a fenómenos de trombosis séptica”, indicó el comunicado.
Ante la imposibilidad de revertir este daño, explicaron, las amputaciones fueron necesarias.
“Las amputaciones se llevaron a cabo como una medida extrema encaminada a preservar la vida del paciente”, concluyó la institución.
La clínica también aseguró que durante todo el proceso Las decisiones médicas fueron explicadas a la paciente y su familia dentro del proceso de consentimiento informado.
Mientras tanto, el caso continúa generando debate público y podría llegar a las autoridades judiciales si las acciones legales anunciadas por el paciente prosperan.