Muere Ismael Escorcia, creador de ‘El Descefalado’, el disfraz que convirtió el horror de la violencia en símbolo del Carnaval de Barranquilla
– Tinta clara
enero 27, 2026
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A los 95 años falleció este lunes Ismael Escorcia Medina, creador del disfraz de ‘El Deschevado’, uno de los símbolos de Carnaval de Barranquillaque durante cuatro generaciones ha
A los 95 años falleció este lunes Ismael Escorcia Medina, creador del disfraz de ‘El Deschevado’, uno de los símbolos de Carnaval de Barranquillaque durante cuatro generaciones ha exaltado la memoria y la tradición popular, trascendiendo como insignia cultural de la fiesta más grande de Colombia.
Escorcia estaba a punto de cumplir 96 años el próximo martes de Carnaval. “Estamos profundamente conmovidos, despedimos a un líder. Un hombre que amó el Carnaval y crió a su familia, exaltando el conocimiento y la tradición de la festividad”, afirmó Juan José Jaramillo, director del Carnaval de Barranquilla.
Ismael Escorcia, creador del disfraz sin cabeza. Foto:Archivo EL TIEMPO
Hoy, El Deschevado es una tradición viva llevada por cuatro generaciones de su familia, testimonio del legado de un creador que transformó el dolor en expresión cultural y convirtió el Carnaval en un espacio para recordar, reflexionar y resistir a través del arte.
Origen de una pesadilla cultural
Escorcia Medina, pensionada de las ex Compañías Público Municipal (EPM)Nació el 17 de febrero de 1930 en Calamar, Bolívar. Desde pequeño creció escuchando historias macabras de su abuela sobre el burro sin cabeza, un recurso para obligarlo a comer.
Sin embargo, el germen del traje provino de una realidad aún más oscura: la violencia bipartidista que marcó a Colombia a mediados del siglo XX. Cuando era niño, Escorcia presenció una aterradora escena en las aguas del Río Magdalena: cadáveres flotantes, muchos sin cabeza, víctimas de persecución política entre liberales y conservadores. Su familia, de tendencia liberal, tuvo que huir a Barranquilla para salvarse.
El disfraz de El Des Cabelado lleva más de 60 años en los carnavales de Barranquilla. Foto:ARCHIVAR EL TIEMPO
El 9 de abril de 1948, con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, Ismael se comprometió a rendir un homenaje a las víctimas de la violencia para exaltar la vida y la alegría. De esa motivación nació una de las expresiones más simbólicas del Carnaval.
A los 19 años decidió transformar el terror en arte. Aprovechando sus dotes como pintor en la EPM, construyó con varillas, trapos y papel la primera versión de ‘El Descefalado’, convirtiéndola en una memoria viva de la violencia.
El Sin Cabeza, que apareció por primera vez en el Carnaval de 1954. Desde entonces, esta creación se convirtió en una manifestación de denuncia, memoria y resistencia, y en una de las imágenes más poderosas del Carnaval.
Un disfraz que cuenta la historia de la violencia.
A lo largo de los años, el traje ha recibido múltiples reconocimientos, entre ellos los del Congreso de la República, el Concejo de Barranquilla y la Secretaría Distrital de Cultura.
El Deschevado siempre aparece en los desfiles del Carnaval de Barranquilla. Foto:Prensa del Carnaval de Barranquilla SA
En 2009, su hijo Wilfrido Escorcia Salas, quien asumió el papel de ‘El Descephalado’, fue nombrado Rey Momo del Carnaval. En 2023, el disfraz recibió el Cartera de Estímulos del Ministerio de Cultura, con una dotación de 20 millones de pesos.
Pero más allá de los premios, ‘El Deschevado’ ha sido objeto de estudio por parte de investigadores culturales, quienes lo consideran una metáfora de la memoria histórica de Colombia.
La profesora de la Universidad del Atlántico, Mirtha Buelvas, Señala que los trajes de Carnaval reflejan la realidad del país, y en el caso de ‘El Descephalado’, encarna el dolor de las víctimas de la violencia política y los conflictos armados actuales.
Ismael Escorcia Medina con su hijo Wilfrido Escorcia quien mantiene el legado del traje. Foto:Carnaval SA
Por su parte, Dra. Aura Aguilar Caro, experta en educación intercultural, Él ve este disfraz como una forma de protesta cultural. «Nos muestra cómo en Colombia hemos normalizado la muerte, y al mismo tiempo nos recuerda la resiliencia del pueblo en medio de la guerra. El carnaval, en su hipnosis colectiva, es un refugio que nos anima a seguir viviendo», afirma.
Un museo de terror y tradición.
Hoy, el legado de Ismael Escorcia continúa con su hijo, nieto y bisnietos, quienes encarnan a ‘El Des Cabelado’ en los desfiles. Pero la tradición no termina ahí. En el barrio El Santuario, al sur de Barranquilla, se encuentra el Museo del Descephaldo, un espacio que exhibe trofeos, medallas y documentos que cuentan la historia del traje.
Además, descansan las cabezas de diferentes personajes que han sido recreados, como El Pibe Valderrama, Joe Arroyo, Fidel Castro y Diomedes Díaz, en un giro humorístico y crítico sobre la actualidad.
Ismael Escorcia en su casa del barrio El Santuario de Barranquilla. Foto:ARCHIVO / HORA
Wilfrido Escorcia, actual portador del disfraz, ha propuesto al Distrito la creación de una ruta cultural que incluya este museo y la actuación en directo de ‘Los Des Cabedos’. Su idea no es sólo mantener viva la tradición del Carnaval, sino también rendir homenaje a las víctimas de la violencia que inspiraron la creación de este disfraz.
Ismael Escorcia ya no está, pero su legado sigue fuerte en las calles de Barranquilla. En cada Guacherna, en cada Batalla de Flores, en cada Gran Desfile, ‘The Headless’ sigue asustando y entreteniendo, recordándonos que la historia, por muy aterradora que sea, también merece ser contada.
El Carnaval de Barranquilla expresó sus condolencias a la familia de Ismael Escorcia Medina, «patriarca de una tradición que forma parte del patrimonio cultural de la ciudad. Sus enseñanzas, su obra y su memoria permanecerán vivas en las calles, en la Fiesta y en la historia del Carnaval», subraya el comunicado enviado a la familia Escorcia.
LEONARDO HERRERA DELGANS periodista de EL TIEMPO [email protected] y en X:@leoher70