Los títulos y experiencia de Luis Castro no cumplirían con el perfil técnico requerido para el puesto
– Tinta clara
marzo 2, 2026
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El caso no empezó con un contrato millonario ni con una obra inconclusa, sino con un currículum. El pliego de cargos formulado por la Fiscalía General del Estado
El caso no empezó con un contrato millonario ni con una obra inconclusa, sino con un currículum. El pliego de cargos formulado por la Fiscalía General del Estado el pasado viernes No se trata de recursos desviados o sobrecostos, sino de la capacidad de un funcionario para ocupar un puesto clave en una empresa pública.
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La atención se centra en la designación de Luis Orlando Castro Acosta como gerente de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados de San José del Guaviare (Empoaguas)un nombramiento que se realizó en enero de 2024 y que, meses después, acabó convirtiéndose en una cuestión disciplinaria.
El embalse La María es la principal fuente de captación de agua para Empoaguas en San José del Guaviare. Foto:Cortesía de EmpoAguas
Para llegar a ese cargo no bastaba la experiencia general en el sector público, según el documento emitido por la Procuraduría General de la República. El manual de funciones era claro: quien asumiera la gestión debía acreditar la formación profesional en áreas técnicas específicas, como ingeniería ambiental, sanitaria, civil, industrial o química; o tener estudios de posgrado directamente relacionados con ese campo.
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Sin embargo, lo que encontró el ente de control al revisar el perfil de Castro fueron títulos que, presentados como respaldo académico, Correspondieron a especializaciones en gestión de agronegocios y derecho ambiental.
Capacitaciones que, en el concepto del Ministerio Público, si bien vinculadas al mundo rural y las cuestiones medioambientales, No cumplían con el perfil técnico requerido para dirigir una empresa encargada de operar servicios de agua y saneamiento.
Planta potabilizadora Empoaguas en San José del Guaviare. Foto:archivo privado
El segundo punto señalado por el organismo de control apareció cuando el análisis pasó del rol académico a la experiencia profesional. Castro llevaba más de dos años como director técnico de Asoproagroentre septiembre de 2018 y septiembre de 2020. Ese período fue clave para completar el tiempo mínimo requerido.
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Sin embargo, al comparar la información, la Fiscalía General de la Nación encontró que su rol como director técnico estaba asociado a un convenio específico entre el Instituto Sinchi y la asociación. cuyo alcance temporal osciló entre septiembre de 2018 y septiembre de 2019. Es decir, un año y no los dos reportados.
El papel que jugó el exsecretario Arroyo
La investigación también se extendió a Miguel Arroyo Arroyo, entonces Secretario Administrativo y de Desarrollo Social del municipioquien tenía entre sus responsabilidades la revisión de los documentos previo a su posesión.
Sede de la Procuraduría General de la República. Foto:oficina del fiscal
Para el órgano disciplinario su papel no era accesorio. Arroyo habría avalado el currículum sin advertir, o sin detenerse, las inconsistencias que hoy se cuestionan.
En junio de 2025 se abrió la averiguación previa. Dos meses después, en agosto, la Fiscalía General dio el salto hacia una investigación formal. Se recogieron certificaciones, se compararon documentos y se evaluó la correspondencia entre requisitos y soportes. material con el que la oficina concluyó que había mérito suficiente para presentar cargos.
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El problema de fondo, según la hipótesis disciplinaria, no es sólo que el directivo no cumpla con el perfil requerido, sino que Aun así, aceptó el cargo y quedó instalado.
El pliego de cargos plantea, en esencia, dos posibles defectos que ahora deben ser examinados en la fase de juicio: acceder a la gestión sin cumplir las condiciones técnicas requeridas y la validación administrativa de dicho nombramiento.
Sede de la Procuraduría General de la República. Foto:Jesús Blanquicet
La pregunta que queda abierta es si lo sucedido fue resultado de una mala revisión o de una presentación estratégicamente ajustada para cumplir con requisitos formales.