Por decisión de única instancia –sin lugar a recurso de apelación– el Consejo de Estado dejó sin efecto la elección de Jorge Andrés Carrillo Cardoso como presidente de Interconexión Eléctrica SA ESP (ISA).
Luego de casi dos años de llevar un proceso judicial que comenzó con dos demandas combinadas contra la elección de Carrillo, la Sala Quinta de la Corte Suprema consideró que sí hubo vicios en el proceso electoral del exgerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM) durante la administración de Daniel Quintero.
En su resolución, el Consejo de Estado ordenó que el proceso de selección del presidente de ISA sea llevado nuevamente a la instancia anterior a las irregularidades materializadas por el directorio de la empresa. Carrillo no podrá participar en este proceso.
De hecho, en el fallo emitido el 27 de enero, el tribunal establece que los candidatos que participarán en el proceso para ocupar el cargo que Carrillo ocupaba desde septiembre de 2024 son: André Cangucú, José Arosa, Juan Ricardo Ortega, Mónica Contreras, Guillermo Fonseca, Aurelio Bustilho y Sandra Fonseca.
Demandas contra la elección de Carrillo
Como se anticipó, la elección de Jorge Andrés Carrillo fue anulada por el tribunal en respuesta a dos demandas interpuestas en 2024 y en nombre de las cuales se libró una ardua disputa judicial para llegar a la anulación del nombramiento.
Desde el primer momento, la elección de Carrillo estuvo rodeada de polémicas y cuestionamientos, tanto por su cercanía con el exalcalde de Medellín y actualmente acusado candidato presidencial, Daniel Quintero Calle, como con otras figuras cuestionadas como el español Xander Vendrell, cercano al presidente Petro. Asimismo, se señaló que Ricardo Roa, presidente de Ecopetrol y miembro del directorio de ISA, habría tenido gran influencia en la elección. Más allá de esos nombres, dentro del propio consejo de la empresa hubo fricciones por el nombramiento entre miembros vinculados al Gobierno y los ‘opositores’.
Luego de oficializarse la elección de Carrillo a fines de agosto de 2024, Luis Eduardo Peláez (representante de Antioquia) y Julio César Yepes (abogado) exigieron por separado el nombramiento, señalando supuestas irregularidades en el proceso.
EL TIEMPO tuvo acceso a la demanda del diputado, quien inicialmente basó su accionar en una investigación mediante la cual estableció que Carrillo no cumplía con uno de los requisitos para el cargo de presidente del ISA: tener experiencia laboral de al menos 15 años.
Según la investigación de Peláez, Carrillo registró experiencia duplicada en su documentación e incluso presentó documentos referentes a su paso por una empresa que no existía legalmente en la época en la que el exgerente de EPM afirmó haber trabajado allí.
Por su parte, en su demanda, el abogado Julio César Yepes aseguró que existían pruebas que demostraban que, ante las dudas de los miembros de la junta directiva de ISA sobre el nombramiento de Carrillo, varios de los requisitos para el nombramiento nunca se cumplieron o incluso demoraron en ser registrados. Además, Yepes respaldó la denuncia del diputado Peláez sobre posibles inconsistencias en la hoja de vida presentada por Carrillo.
Además, las partes denunciaron que la matriz de criterios de selección había sido modificada irregularmente cuando el proceso ya estaba en marcha. Estos cambios no sólo habrían favorecido a Carrillo, sino que también lo sacaron del fondo y lo colocaron al frente de la competencia por el puesto.
Esta versión fue posteriormente respaldada por uno de los miembros del directorio de ISA, quien afirmó que: «Se introdujeron cambios sustanciales, como la fijación de un valor específico del Ebitda (indicador financiero que mide la rentabilidad operativa de una empresa) de las empresas anteriormente administradas por los candidatos, lo que incrementó significativamente el puntaje otorgado al señor Jorge Andrés Carrillo Cardoso».
Las demandas también señalaron que a pesar del informe presentado por la firma de headhunting contratada para evaluar la idoneidad de los candidatos, que reportó altas alertas globales sobre Carrillo y dictaminó que Carrillo: «No debe ser considerado un candidato prioritario para un puesto de alta dirección en una empresa de infraestructura grande, regional, pública y financieramente sofisticada como lo es ISA, ya que tiene varias características en su perfil que en conjunto lo convierten en un candidato menos viable».
Pese a este fallo, la junta directiva retomó el proceso –que luego el Consejo de Estado determinó que era un exceso de sus funciones– y terminó eligiendo a Carrillo como presidente por mayoría, pese a que algunos miembros de este organismo incluso se posicionaron en contra, aludiendo a una serie de investigaciones en la Procuraduría General de la Nación abiertas contra Carrillo, derivadas de su gestión como gerente de EPM, relacionadas con presuntos delitos de celebración de contratos sin requisitos legales e interés indebido en su celebración.
En su investigación, el diputado Peláez hizo referencia a estas investigaciones y sacó a relucir el caso de una presunta trama en torno a un contrato fallido con la empresa Canacol para la construcción de un acueducto de gas natural de Córdoba a Medellín. Ese proyecto fue valorado en 5 mil millones de pesos. Además, entre las denuncias contra Carrillo se hace referencia a presuntos sobornos recibidos en relación con Afinia, cambios irregulares de contratistas en Hidroituango y el polémico contrato para la adquisición de nuevos camiones recolectores de basura en Medellín de Emvarias.
La disputa legal
Luego de que se presentaron las demandas contra la elección de Carrillo, comenzó un proceso judicial complejo y accidentado para los demandantes.
El tribunal solicitó a Julio César Yepes corregir tres puntos de su demanda, y tras la corrección terminó siendo rechazada.
En el caso del diputado Peláez, el Consejo de Estado rechazó inicialmente su primera acción. Posteriormente, hace exactamente un año, el tribunal admitió su segunda demanda.
Previamente, la acción contra la elección de Carrillo interpuesta por Peláez quedó temporalmente en el limbo, pero el legislador utilizó un mecanismo que él mismo calificó de extraordinario en este contexto.
Peláez presentó un recurso de apelación contra el auto inicial del Consejo en el que se determinó que el magistrado titular carecía de jurisdicción y competencia para decidir sobre la elección del presidente del ISA ya que no correspondía a un acto electoral por la naturaleza de la empresa.
Frente a esa respuesta, en el escrito de alegato, Peláez argumentó que no cuestionaba la naturaleza de la sociedad sino el régimen jurídico a aplicar al acto de nombramiento y elección del presidente de esa entidad.
En ese sentido, luego de evaluar la normativa y jurisprudencia disponible en relación con el alegato, el Consejo de Estado determinó que “Las funciones de organización, prestación, mantenimiento y gestión de cualquiera de las actividades del servicio público eléctrico pueden ser entregadas -mediante un contrato de concesión- a una persona jurídica pública o privada o a una empresa mixta (Art. 55). Dada la convergencia en el mercado energético de actores con
En diferentes naturalezas jurídicas –pública, mixta y privada–, el Estado no sólo debe promover la libre competencia, sino también prevenir prácticas de competencia desleal o abuso de posición dominante.
En ese sentido, la Sala Quinta resolvió que sí tenía competencia en el caso, con lo que, no sólo finalmente se admitió la pretensión del diputado, sino que Peláez logró rescatar la pretensión de Julio César Yepes, sumar ambas y sumarse a EPM y otras 25 personas como intervinientes en ambas acciones.
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