las tres tragedias que enlutaron a Bello – Tinta clara
- diciembre 20, 2025
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El año 2025 quedará grabado en la memoria colectiva de los habitantes de Bello, Antioquia, como un ciclo de luto persistente. Fue un año en el que la
El año 2025 quedará grabado en la memoria colectiva de los habitantes de Bello, Antioquia, como un ciclo de luto persistente. Fue un año en el que la
El año 2025 quedará grabado en la memoria colectiva de los habitantes de Bello, Antioquia, como un ciclo de luto persistente.
Fue un año en el que la fatalidad azotó al municipio en tres frentes devastadores: la furia de la naturaleza en las laderas de sus asentamientos, la tragedia vial que truncó los sueños de toda una generación de bachilleres y el horror de la violencia de género que apagó una vida. El municipio vivió un año de banderas a media asta.
Este es el relato de un duelo colectivo: la historia de cómo los gritos en la vereda Granizal, el silencio en los pasillos del Liceo Antioqueño y la indignación por el crimen de Sara Millerey Terminaron de luto en el corazón del Valle de Aburrá y de todo el país.
Vereda Granizal, Bello Foto:Alcaldía de Bello
Para los habitantes del norte de Bello, el sonido de la lluvia se convirtió en sinónimo de pánico. La madrugada del 24 de junio de 2025 la naturaleza volvió a pasar factura en una zona marcada por la fragilidad del terreno.
El epicentro del horror se trasladó a la aldea Granizal, el segundo asentamiento informal más grande del país.
Allí, el desbordamiento del arroyo La Negra, tras 36 horas de lluvias ininterrumpidas, Provocó un deslizamiento de aproximadamente 75.000 metros cúbicos de barro y piedra.
«Parecía como si un avión se hubiera estrellado contra la montaña», describió un superviviente a los micrófonos de los medios locales, ilustrando la magnitud del estruendo que sepultó al menos 50 viviendas.
Vereda Granizal, Bello Foto:Alcaldía de Bello
El saldo final fue demoledor: murieron 27 personas, de las cuales siete eran menores. Entre los nombres que dolorosamente hizo pública la Alcaldía de Bello se encontraba el de Maximiliano Pérez Ciro, de apenas 8 meses, demostrando que la montaña no distinguía edades.
Según informa Dagran, la tragedia también dejó a más de 1.600 personas afectadas, muchas de las cuales terminaron en albergues temporales.
La alcaldesa de Bello, Lorena González, calificó el suceso como «la mayor tragedia climática de los últimos años». Sin embargo, para los expertos, el suceso fue la crónica de una muerte anunciada.
Velatón en el colegio Liceo Antioquieño Foto:Javier Nieto
El luto que trajo el barro a mediados de año, el asfalto se encargó de cerrarlo con una herida que aún duele. El domingo 14 de diciembre, lo que debería haber sido una celebración de la vida se convirtió en un funeral masivo.
Un grupo de estudiantes del Liceo Antioqueño de Bello regresaban de su excursión de clases por las playas de Tolú y Coveñas, cuando el bus en el que viajaban cayó a un abismo. de al menos 60 metros en el sector conocido como El Chispero, entre los municipios de Segovia y Remedios.
El accidente vial se cobró la vida de 16 estudiantes y del conductor del vehículo, Jonathan Taborda. Además, 20 personas resultaron heridas en el incidente.
Grave accidente en vía que conecta al municipio de Segovia, Antioquia Foto:archivo privado
Según testimonios de supervivientes como David Rúa, el viaje estuvo marcado por la angustia mucho antes del impacto. «El vehículo tuvo problemas antes de salir… fallas en la batería, en el aire y en el motor», dijo el joven.
Incluso, se reveló que, durante el viaje, debido al mal funcionamiento del aire acondicionado, el conductor mantuvo la puerta abierta para que los jóvenes pudieran respirar, decisión que aumentó la vulnerabilidad de los pasajeros al momento del vuelco.
El municipio declaró tres días de duelo nacional. Las imágenes de los escritorios vacíos y las fotografías de Carlos Cardona, Daniel Arismendy Fernández, José Manuel Orrego Palacio, Juan Andrés Hincapié, Laura Salazar, María Camila Pérez Sánchez, María Fernanda Londoño Jiménez, Mariana Galvis Arias, Mariana Upegui Escobar, Mateo Castaño López, Mathías Berrío Cardona, Paulina Anduquia Builes, Sara Escobar Mera, Susana Arango Mejía, Valeria López y Yeraldin Yepes decorados el coliseo donde se dieron el último adiós.
Sara Millerey, mujer trans de 32 años Foto:Archivo
Pero la tragedia de Bello no fue sólo producto de la naturaleza o de una imprudencia mecánica; También fue producto del odio.
En abril de 2025, el hallazgo del cuerpo de Sara Millerey, una mujer trans de 32 años, en un barranco del municipio, desató una ola de indignación que llegó hasta la Casa de Nariño.
Sara no sólo fue asesinada; ella fue torturada. El informe forense indicó que sus agresores le rompieron brazos y piernas antes de arrojarla viva a las aguas contaminadas de un arroyo en el barrio El Congolo. Su madre, en un desgarrador testimonio, relató que Sara logró agarrarse a unas ramas antes de morir, afirmando que había sido atacada por varias personas.
Funeral de Sara Millerey González. Foto:archivo privado
«Lo que pasó en Bello se llama fascismo», declaró el presidente Gustavo Petro, vinculando el crimen a la retórica de odio que ha cobrado la vida de más de 30 personas de la comunidad LGBTIQ+ en lo que va del año.
Por este delito hay dos detenciones: el de alias ‘Chuky’, presunto integrante del Grupo Delictivo Organizado (GDO) la ‘Mesa’ y el de Juan Camilo Muñoz Gaviria, alias ‘Teta’, tTambién es integrante del grupo criminal El Mesa, quien deberá responder por los delitos de tortura y homicidio agravado.
Respecto a estos tres hechos, las autoridades insisten en que se están tomando medidas. Se habla de reasentamiento en Granizal, de inspecciones técnicas más rigurosas para transportes especiales y de mesas de seguridad para proteger a poblaciones diversas.