Luego de que en septiembre de 2024 se ratificara la cuestionada elección de Jorge Andrés Carrillo Cardoso como presidente de Interconexión Eléctrica SA ESP (ISA), el diputado Luis Peláez y el abogado Julio César Yepes exigieron este nombramiento, señalando graves irregularidades en el proceso anterior. Después de casi dos años de litigio, el Consejo de Estado les dio la razón.
En sentencia del 27 de enero de 2026, la Quinta Sala del Consejo de Estado anuló el nombramiento de Carrillo tras juzgar que se había establecido el vicio de despacho irregular luego de comprobarse que se realizó una modificación en los requisitos de selección cuando se adelantó el proceso, además de desconocer el dictamen de la firma de headhunting involucrada que determinó que el polémico exgerente de Empresas Públicas de Medellín (EPM) no era apto para el cargo.
Tensiones, excesos y favores
Para los demandantes, se incurre en el vicio de emisión irregular en la elección de Carrillo, que se produce cuando «se viola el procedimiento determinado para su formación, es decir, cuando la actuación administrativa adolece de anomalías o se realiza con desconocimiento del procedimiento previsto en el ordenamiento jurídico».
Durante el proceso de selección se estableció una matriz de evaluación inicial en reuniones que se llevaron a cabo entre el 5 y el 11 de enero de 2024. Esta incluyó aspectos específicos de experiencia y habilidades técnicas que fueron calificadas entre 1 y 4.
Entre el 23 y 25 de enero, la firma de headhunting contratada por ISA para el proceso, Korn Ferry, presentó una lista inicial de candidatos al cargo de presidente y una evaluación inicial en relación a los requisitos aprobados semanas antes. Jorge Carrillo quedó en el puesto 20 de 22.
Posteriormente se realizaron exclusiones a la lista en base a una serie de criterios acordados por el comité con base en la lista inicial. Jorge Carrillo quedó excluido. Esa lista incluía 13 candidatos de los 22 presentados inicialmente.
Sin embargo, luego de una serie de intervenciones de Fabiola Leal y Luis Ferney Moreno solicitando una explicación de los motivos de la exclusión de Carrillo y otros dos candidatos, se afirmó que en el caso particular del exgerente de EPM se revisaría nuevamente su perfil. A esto se sumaron las intervenciones de Andrés Felipe Mejía y Ricardo Roa en las que se solicitó a la cazatalentos realizar dicha segunda revisión.
Aunque este proceso se realizó para evaluar la posibilidad de que Carrillo fuera incluido en la lista, el cazatalentos mantuvo su baja calificación. Sin embargo, días después de esa reunión se realizó un reemplazo completo de los integrantes del Comité de Talento Organizacional y luego de varias sesiones que pretendieron atender inquietudes de los nuevos integrantes sobre el proceso, se aprobó una modificación a la matriz de evaluación. Posteriormente también se aprobaron modificaciones al protocolo y esto propició el ingreso de nuevos candidatos.
En los documentos del proceso quedó registrado que Carlos Humberto Delgado, quien fungió como secretario del Comité, manifestó que los cambios realizados a la matriz y al protocolo afectaron
la objetividad del proceso.
Luego de aplicar nuevamente la matriz de evaluación a los 22 candidatos iniciales, Jorge Carrillo pasó del vigésimo lugar al octavo.
En ese sentido, el Consejo de Estado explicó: “De acuerdo con lo anterior, el Comité Organizacional de Talento alteró los criterios de evaluación originalmente aprobados en las sesiones iniciales del proceso. Dichas modificaciones se introdujeron luego de que la firma de headhunting realizara una primera evaluación de los postulantes con base en la matriz inicial y, cuando ya se habían excluido a 9 candidatos, entre ellos el señor Jorge Andrés Carrillo Cardoso”.
Al respecto, el tribunal consideró: “Esta modificación posterior, realizada en pleno proceso, impactó directamente en la objetividad y estabilidad del método de evaluación, introduciendo nuevas condiciones cuando algunos participantes ya habían quedado fuera de acuerdo con los parámetros vigentes en ese momento”.
Según el Consejo de Estado, esta modificación resultó en que la calificación de Carrillo aumentara por su experiencia como directivo de EPM y en que se redujera la evaluación de otros candidatos al no alcanzar las magnitudes requeridas por los nuevos elementos de calificación.
Durante las reuniones del comité, Carlos Raúl Yepes Jiménez, Camilo Zea Gómez y Germán Arce Zapata señalaron que el nuevo criterio agregado a la matriz cerró la elección de manera prácticamente arbitraria, ya que en Colombia solo había tres personas que podían cumplir con el criterio.
“Me parece súper peligroso que este sea el mecanismo mediante el cual vamos a filtrar quién califica y quién no para la siguiente ronda (…) Quiero decir que en la lista de grandes candidatos probablemente solo una persona va a encajar en ese criterio”, dijo uno de los miembros del comité.
Pese a los comentarios de los tres miembros antes mencionados, Fabiola Leal y Luis Ferney Moreno –nominados al directorio por Ecopetrol– argumentaron que la matriz inicialmente aprobada contenía criterios supuestamente subjetivos, imprecisos o carentes de parámetros de medición.
Por su parte, el Consejo de Estado determinó que los criterios fueron modificados basándose en un argumento que carecía de motivación técnica y transparente y conducía a una ruptura en la objetividad que debía regir la selección de los altos directivos, según el Consejo de Estado.
El tribunal concluyó que la modificación de la matriz de evaluación constituyó una irregularidad sustancial que vició la decisión final, ya que los cambios favorecieron la inclusión (pese a su exclusión previa) de quien finalmente resultó electo presidente del ISA.
La siguiente irregularidad en el proceso se produjo luego de que el directorio decidiera retomar el proceso en el punto en que se encontraba, a pesar de que esta gestión correspondía normativamente al comité. Según reveló el tribunal, esta determinación se debió a «tensiones internas dentro del Comité Organizacional de Talento» que terminaron afectando la arquitectura del proceso luego de que el directorio se excediera en su competencia estatutaria.
En ese sentido, Fabiola Leal, Luis Ferney Moreno y David Riaño presentaron una grabación de una conversación entre el representante de la caza de talentos y el secretario del comité, que consideraron ponía en duda la transparencia del proceso.
El propósito de la convocatoria fue comparar las matrices –la primera y la modificada– y luego manifestaron que parecía que algunos miembros ya no estaban interesados en las preguntas de la entrevista a los candidatos y que parecían estar «ansiosos» por terminar el proceso.
Luego de estos hechos, el proceso se reanudó con 15 candidatos. En ese momento, Carrillo aún se encontraba en el octavo lugar. Y luego de una reunión que se llevó a cabo el 22 de julio de 2024, la directiva presentó una lista con 10 candidatos finales, en esta Carrillo quedó en la quinta posición. Posteriormente, unos días después y tras una votación en la que cada diputado podía votar en cada vuelta, pasaron cinco finalistas: Carrillo entró en el último grupo con cinco votos, mientras que la candidata Sandra Fonseca destacó con nueve de los 10 votos posibles.
Con la lista de finalistas definida, en la sesión del 14 y 15 de agosto de 2024, luego de las presentaciones finales de los candidatos, se realizó la votación para la elección del presidente de ISA.
En el escrutinio, Germán Arce, Carlos Raúl Yepes, Juan Pablo Zárate y Camilo Zea votaron por la candidata Mónica Contreras –quien había clasificado en segundo lugar, con siete votos–, mientras que los otros cinco vocales votaron por Jorge Andrés Carrillo, quien resultó elegido por mayoría.
Al respecto, la Sala Quinta determinó que el directorio incurrió en una extralimitación de sus facultades estatutarias que afectó la arquitectura del proceso.
Además, el tribunal señaló como manifiesta irregularidad la falta de atención de este órgano rector al examen realizado por Korn Ferry. El Consejo de Estado destacó que el informe elaborado por la cazatalentos no es meramente instrumental sino que responde a un estudio exhaustivo de los candidatos y del sector.
Además, el tribunal se refirió al informe presentado por la firma Kroll, asesora de riesgos, que en su informe evaluó a Carrillo con la calificación de ‘alto riesgo’.
En los documentos del proceso, la calificación se explica de la siguiente manera: «Esta alerta se debió principalmente a información adversa de fuentes abiertas, medios de comunicación, redes sociales y fuentes humanas sobre su gestión como gerente de EPM. Asimismo, se indicó que fuentes humanas mencionaron dos averiguaciones previas en la Fiscalía».
Espere la expansión…
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación, en Medellín.