La salida del director de Inteligencia no frena los diálogos con bandas criminales en el Caribe y mantiene en marcha mesas exploratorias antes del fin de la tregua
– Tinta clara
enero 15, 2026
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La reciente salida de Jorge Lemus de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) no implicaría un freno o un vacío en el proceso de conversaciones exploratorias llevadas a
La reciente salida de Jorge Lemus de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) no implicaría un freno o un vacío en el proceso de conversaciones exploratorias llevadas a cabo por la gobierno nacional con los líderes de bandas criminales ‘Los Pepes’ y ‘Los Costeños’estructuras con fuerte presencia en el Caribe colombiano. Así lo confirmó el propio funcionario, quien aseguró que el canal de diálogo se mantiene abierto y activo, a pesar de los ajustes y tensiones ocurridos en las últimas semanas.
El proceso, que se encuentra en una fase preliminar, busca establecer condiciones mínimas de entendimiento con estas organizaciones, en medio de una tregua temporal que está a punto de expirar. Según explicó Lemus, las mesas siguen avanzando a nivel logístico y político, con el objetivo de celebrar una reunión clave antes de la 20 de enerofecha en la que expira el cese acordado por estas estructuras armadas.
El exdirector de Inteligencia sostuvo que, si bien su salida del cargo marca un cambio administrativo, no altera los compromisos asumidos ni los esfuerzos en marcha, ya que es un proceso institucional que trasciende a las personas y queda bajo la coordinación del Ejecutivo.
La suspensión de traslados y el origen de la tensión
Ober negro Foto:suministrado
Uno de los principales puntos de fricción recientes ha sido la suspensión de traslados de presos que iban a ser trasladados a la Penitenciaría El Bosqueen Barranquilla. Se planeó que el movimiento comenzara 10 de enero y contemplaba, en una primera fase, la transferencia de 14 internos recluidos en diferentes centros penitenciarios del país.
Entre los nombres incluidos en ese grupo estaban Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’destacado líder de ‘Los Costeños’, y Ober Ricardo Martínez, alias ‘El Negro Ober’otro de los líderes históricos de estas estructuras criminales. La decisión de detener el procedimiento generó preocupación tanto dentro de las pandillas como en algunos sectores institucionales.
Lemus aclaró que fue él mismo quien solicitó detener temporalmente estos traslados al considerar que no se correspondían con el diseño logístico planteado inicialmente para el proceso de acercamiento y que podían alterar el desarrollo ordenado de las conversaciones.
Coordinación con Inpec y autoridades locales
Digno Palomino y Jorge Eliécer Díaz, alias Castor. Foto:archivo privado
Según la versión del exfuncionario, la idea original era realizar un traslado concertado, en condiciones específicas, para facilitar un espacio de diálogo que involucrara no sólo al Gobierno nacional, sino también al Distrito de Barranquilla ya Gobernación del Atlántico. Sin embargo, el inicio de movimientos administrativos por parte de los Inpec Ocurrió sin que ese esquema estuviera completamente definido.
«Se nos informó que los traslados ya estaban en marcha, cuando aún no se había acordado el tiempo ni las condiciones. Por eso se pidió suspenderlos, para evitar decisiones apresuradas», explicó Lemus, quien afirmó haber hecho la solicitud directamente a la dirección del Inpec.
El exdirector enfatizó que la suspensión no significa una cancelación definitiva, sino una pausa mientras se ajustan los tiempos, actores y alcances del traslado, a fin de garantizar coherencia entre las medidas penitenciarias y los objetivos del diálogo exploratorio.
No todos los solicitados serían trasladados
Alias ’Castor’, jefe de la banda criminal ‘Los Costeños’. Foto:archivo privado
Otro punto que aclaró Lemus es que la eventual transferencia no necesariamente incluiría la 45 reclusos quienes, según versiones conocidas, habrían sido solicitados por voceros de las pandillas para participar en el proceso. En su opinión, esta cifra es excesiva para una fase exploratoria y debería revisarse.
«El número puede ser menor. No hay una decisión de trasladar a todos los que han sido mencionados», dijo, al tiempo que destacó que cualquier movimiento de este tipo debe responder a criterios de seguridad, viabilidad jurídica y utilidad real para el proceso.
El Gobierno insiste en que estas conversaciones no constituyen aún una negociación formal, sino un acercamiento preliminar que busca evaluar la voluntad real de las estructuras criminales para reducir la violencia y someterse a posibles vías de desescalada.
Continuidad institucional a pesar de los cambios
Prisión El Bosque Barranquilla. Foto:Prensa del alcalde de Barranquilla
Aunque Lemus dejará la Dirección Nacional de Inteligencia, seguirá vinculado al Estado al frente de la Unidad de Análisis e Información Financiera (UIAF)lo que, según explicó, le permitirá seguir brindando información estratégica en la lucha contra las economías ilegales que sustentan a estas organizaciones.
El funcionario reiteró que el proceso con ‘Los Pepes’ y ‘Los Costeños’ no depende de una sola oficina ni de un solo funcionario, sino de una articulación más amplia del Gobierno, que incluya a los sectores de seguridad, justicia y autoridades territoriales.
En ese sentido, la salida del director no supone un retroceso automático, aunque sí requiere reforzar la coordinación interinstitucional en un momento sensible, marcado por la proximidad del vencimiento de la tregua.
Un proceso bajo presión de tiempo
Negro Ober es el líder de Los Rastrojos Costeños. Foto:captura de vídeo
El horario es uno de los factores más críticos. Con la tregua a punto de concluir, el Gobierno busca mantener abiertos los canales de comunicación y evitar que las tensiones administrativas desemboquen en una ruptura abrupta de los contactos.
Por ahora, las mesas exploratorias se mantienen, mientras se afinan las condiciones para una eventual reunión para definir si hay puntos en común para avanzar hacia compromisos más concretos.
Sin embargo, el escenario sigue siendo frágil. La continuidad del diálogo dependerá no sólo de decisiones logísticas, como los traslados de prisiones, sino de la voluntad real de las estructuras criminales de reducir sus acciones violentas y someterse a un proceso con reglas claras.
En este contexto, el mensaje del Gobierno es que, pese a los cambios internos y las recientes tensiones, la puerta al diálogo no se ha cerrado, aunque el tiempo y las decisiones que se adopten en los próximos días serán decisivos para el futuro de este acercamiento.