la Navidad de la gran polarización – Tinta clara
- diciembre 21, 2025
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Si es cierto que la Navidad es época de paz, amor y reencuentros, una cosa está clara: este año esos sentimientos estarán menos presentes en las mesas españolas.
Si es cierto que la Navidad es época de paz, amor y reencuentros, una cosa está clara: este año esos sentimientos estarán menos presentes en las mesas españolas.


Si es cierto que la Navidad es época de paz, amor y reencuentros, una cosa está clara: este año esos sentimientos estarán menos presentes en las mesas españolas. Las vacaciones de 2025 serán las de la polarización y el duro debate. Campofrío lo predijo con tu anuncio de navidaduna pieza de dos minutos y medio titulada precisamente ‘Polarizadas’, y así lo confirma la organización Más en Común con un estudio lo que pone (aún más si cabe) el dedo en el punto dolorido.
Las cenas de Nochebuena y Nochevieja prometen ser territorio minado este año.
Turrones, lunares… y rabia. El año no importa. La Navidad tiene sus imprescindibles: lotería, turrones, una avalancha de anuncios de perfumes y Abel Caballero presumiendo en gallego/español/inglés de los millones de luces LED que hay en Vigo. Este año se sumará otro ingrediente a ese cóctel: la polarización. Campofrío lo advirtió en su anuncio navideño, en el que busca darle la vuelta a la tensión con un mensaje que invita a «disfrutar de la vida». y lo confirma un estudio de Más en Común que pone el termómetro a la tensión política.
«La polarización se ha convertido en el ruido de fondo de nuestra vida pública y también en una presencia incómoda en nuestra vida privada. Estos días, cuando la Navidad nos reúne alrededor de una mesa, esa tensión se nota más». reflejar la organización en Substack antes de pasar un dato interesante Preocupante: el año pasado uno de cada cinco españoles (20%) ya vivió una «discusión fuerte» durante los grandes acontecimientos de estos días, Nochebuena y Nochevieja.
Un porcentaje: 14%. Los datos provienen de ‘Atlas de la polarización en España’un documento presentado recientemente por Más en Común y que ha sido elaborado con las respuestas de más de 2.5000 entrevistados. Todos españoles y mayores de edad. El informe debe tomarse como lo que es: un estudio, con sus fortalezas y debilidades, pero que ayuda a comprender un fenómeno que tomará a pocos por sorpresa.
Y no sólo porque «polarización cotidiana» ser fácilmente identificables en la prensa, televisión generalista o redes sociales. En los últimos años, varios investigadores han abordado el tema en libros como ‘polarizado’ cualquiera ‘De votantes a hooligans’ e incluso la CEI también ha captado esa división en sus encuestas.
Si nos centramos en el informe Desde Más en Común hay un indicador concreto que ayuda a comprender mejor la deriva de la sociedad española y el fantasma que se levantará esta Navidad en muchos hogares españoles: en el último año 14% de los entrevistados han roto relaciones familiares o de amistad por motivos estrictamente ideológicos. No sólo eso. 25% Afirma haberse sentido «atacado» o «fuertemente criticado» por expresar sus ideas.
Un problema consciente. Lo más curioso es que los españoles somos conscientes de este hándicap. A la pregunta de «¿Hasta qué punto cree que España está unida o dividida?» El 16% responde que ve al país más o menos cohesionado, el 19% muestra dudas y 65% Admite que aprecia una fragmentación.
De hecho, esta última opción ha ido cobrando fuerza desde octubre de 2024, cuando la DANA difundió la sensación de que los españoles afrontábamos el futuro más unidos. En ese momento, el 39% afirmó ver armonía en el país.
¿Qué nos divide? Tampoco hay dudas sobre lo que se esconde detrás de esta fragmentación social. Cuando Más en Común preguntó a sus entrevistados qué elementos están dividiendo al país, encontró un resultado contundente. Las redes se perfilan como el factor más polarizador. 37% de los encuestados Los señalan como el factor que más contribuye al clima de confrontación.
Los medios de comunicación son los siguientes en términos de relevancia, con un 33%. Si hablamos de actores políticos, destacan (por este orden) Vox, el Gobierno, el PP y el PSOE, los más señalados como causantes de la polarización. En el polo opuesto se encuentran los jueces, la Iglesia, las ONG y la Familia Real, que cierra el ranking.
Más que Alemania o Francia. Como recuerda Más en comunes Lo anterior se refiere a la percepción que los españoles tenemos de nosotros mismos, lo que aún plantea una duda… ¿Realmente tenemos un problema de polarización? La respuesta parece ser sí. Sí, al menos si nos comparamos con otros países.
El informe muestra que en España las posiciones ideológicas están más dispersas que en Alemania, Francia o Italia. De hecho, asegura que el nuestro es «uno de los países más polarizados de Europa Occidental». Al fondo, dos bloques ideológicos claramente definidos: los votantes de PSOE, Sumar o Podemos por la izquierda y los de PP y VOX por la derecha.
Los temas de la ‘bomba’. El informe también aclara qué cuestiones hacen que el ambiente sea más tenso cuando se encuentran dos personas de diferentes bloques ideológicos: uno de izquierda y otro de derecha. Lo más curioso es que no se trata de impuestos, ni de salud, ni de educación ni del papel del Estado. Ni siquiera el cambio climático. los problemas «más divisivo» Son la inmigración y el modelo territorial. Otro tema en el que los votantes de Podemos o Sumar y los votantes de Vox están considerablemente alejados es el de la igualdad de género.
Un concepto: «polarización afectiva». «Hay un bloque de Vox y PP y otro que se concentra en torno a PSOE y Sumar y otros partidos. Entre los votantes de un mismo bloque, los sentimientos mutuos son relativamente aceptables, pero los sentimientos hacia el otro bloque se están volviendo negativos», explica a el pais Tarek Jaziri Arjona, autor de un estudio que profundiza en otro concepto relevante: “polarización afectiva”. Es decir, no sólo las divisiones ideológicas sino cómo nos sentimos cuando conocemos a personas que piensan diferente.
No es una cuestión menor si tenemos en cuenta que muchos españoles viven en ‘cámaras de eco’ ideológicas, entornos en los que predominan quienes piensan de forma similar. 48% de los encuestados De hecho, reconocen que casi todos (14%) o la mayoría (34%) de sus amigos comparten sus ideas.
¿Todo mal entonces? No. El informe también ofrece algunas lecturas positivas. Por ejemplo, demuestra que no es imposible reducir la polarización del país. Ya ocurrió a finales de 2024, cuando los españoles se percibieron mucho más unidos, aunque en aquella ocasión este cambio respondió a un episodio tan traumático como la DANA. Hoy la sociedad está más fragmentada, pero seis de cada diez personas siguen creyendo que nuestras diferencias se pueden salvar.
El estudio refleja también un cierto nivel de autocrítica entre los votantes de cada partido y que hay temas en los que no es difícil identificar «puntos de encuentro». «Sabemos que el apoyo a la inmigración legal y controlada es muy amplio y que hay una mayoría que todavía ve la inmigración más como una oportunidad o una necesidad que como una amenaza». señala la organización. Otros temas, como la fiscalidad o los servicios públicos, generan espacios de consenso más amplios. «Sí, hay una clara separación ideológica. Y sin embargo, la convivencia diaria resiste.»
Pensando en la Navidad. Que el tema esté despertando interés ahora mismo, en diciembre, no es casualidad. En nuestra vida diaria podemos rodearnos de amigos con ideas afines o seguir en las redes sociales a personas que refuerzan nuestra propia forma de pensar, pero en Nochebuena, Nochevieja o en las cenas de empresa eso cambia: el abanico se abre, nos sentamos con personas que pueden estar en otro polo ideológico.
Todo ello en un ambiente informal, en la mesa, entre platos y copas, con personas que a priori conocemos. Una bomba de tiempo.
Un pacto de silencio. El estudio también muestra que seis de cada diez Los entrevistados prefieren evitar ciertos temas para no discutir, una especie de «autocensura» en aras de la buena convivencia en la mesa. Después de todo 24% de los encuestados reconocen haber tenido «una fuerte discusión» en el último año con alguien cercano por motivos ideológicos, el 20% sufrió peleas las pasadas Navidades y el 15% ha abandonado grupos de WhatsApp por política.
«No lo entiendo y él no me entiende a mí. Me niego a permitir que una reunión se salga de control, especialmente con nuestros hijos frente a mí». apoya RTVE Javier, un hombre que confiesa estar en la oposición ideológica de uno de sus hermanos. Resultado: un pacto: en la mesa no se habla de política.
Imagen | Taylor Heery (Unsplash)
En | España lleva meses viendo cómo se encarecen las almendras y los huevos. Ahora tienes el resultado: turrón a precio de lujo