La caída del caicedismo y la nueva distribución del poder en la Cámara de Representantes.
– Tinta clara
marzo 9, 2026
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El resultado electoral en Magdalena dejó una de las sorpresas más llamativas de la jornada: el movimiento Fuerza Ciudadana, encabezada por el exgobernador Carlos Caicedo, quedó sin representación
El resultado electoral en Magdalena dejó una de las sorpresas más llamativas de la jornada: el movimiento Fuerza Ciudadana, encabezada por el exgobernador Carlos Caicedo, quedó sin representación en la Cámara de Representantes.
La lista cerrada encabezada por Jorge Agudelo no logró alcanzar el umbral y apenas obtuvo 50.427 votossegún el último boletín de preconteo del Registro. El resultado contrasta con el escenario de hace cuatro años, cuando el movimiento logró asegurarse un escaño en el Congreso.
Para los analistas políticos consultados, la derrota refleja una combinación de factores estratégicos y políticos.
“El caicedismo sigue teniendo poder institucional en el departamento, pero esta elección demostró que la estructura burocrática por sí sola no garantiza votos”, explica el analista electoral Samario J.ulio Salas, quien considera que el movimiento dispersó su estrategia electoral.
Según esta lectura, Caicedo no concentró su fuerza únicamente en la lista de Fuerza Ciudadana, sino que también apoyó indirectamente Pablo Acuña, quien compitió por un escaño en el Partido Liberal y obtuvo 30.326 votos.
Esta doble apuesta terminó fragmentando el apoyo en un escenario donde cada voto era decisivo para superar el umbral.
La fractura de la izquierda
Otros expertos ven un fenómeno más profundo en la derrota: La división del progresismo en el Magdalena.
Carlos Caicedo y Jorge Agudelo, quienes no llegaron a la Cámara. Foto:Redes sociales
Durante varios procesos electorales, Fuerza Ciudadana había construido alianzas con sectores de la izquierda nacional, especialmente con el proyecto político del presidente. Gustavo Petro. Esta articulación permitió en el pasado consolidar un bloque electoral fuerte en el departamento. Pero ese escenario cambió.
“La ruptura entre caicedismo y petrismo dividió en dos al electorado progresista de Magdalena”, dice el politólogo Camilo Torres, profesor universitario y analista de procesos electorales en el Caribe.
Según Torres, la división facilitó las cosas Pacto Histórico fortalecer su propia estructura política en el departamento. El resultado fue contundente: el movimiento obtuvo 88.526 votos, la tercera votación más alta de la Cámara, lo que permitió a Felipe Hernández obtener un escaño sin mayores disputas.
El crecimiento del petrismo también se explica por la migración de militantes que anteriormente trabajaron con Fuerza Ciudadana y que, tras las fracturas internas del movimiento, terminaron fortaleciendo la maquinaria del Pacto Histórico.
El regreso del uribismo al protagonismo
Mientras el progresismo se fragmentaba, la derecha logró capitalizar ese escenario.
El Centro Democrático volvió a tomar protagonismo en Magdalena con la elección de Chadán Rosado, cuya lista obtuvo 101.147 votos, convirtiéndose en la segunda mayor votación de la jornada. Además, Rosado fue el representante individual más votado con 61.953 sufragios.
La victoria estuvo respaldada por una sólida estructura política. Contó con el apoyo del senador Honorio Henríquez, quien también logró asegurar su elección, así como el apoyo político del alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello.
Maquinarias que no fallan
Otro resultado que confirma la validez de las estructuras tradicionales es el de la liberal Kelyn González, que alcanzó 51.981 votos y nuevamente logró una votación competitiva en el departamento.
Patricia Caicedo obtuvo una banca en el Senado de la República. Foto:archivo privado
A pesar de las críticas que enfrenta por su gestión legislativa, su estructura política se mantiene sólida, especialmente en el centro y sur del Magdalena.
Por el contrario, las figuras tradicionales también sufrieron derrotas. La casa política de La familia Díazgranados quedó fuera del Congreso después Hernando Guidaque había cumplido varios mandatos en la Cámara, no logró alcanzar el umbral con su coalición Suma.
Lo mismo sucedió con Ingrid Aguirrequien tras salir de Fuerza Ciudadana aspiró a ingresar al Partido Liberal, pero no logró consolidar un voto competitivo.
Venganza conservadora
El último escaño quedó en manos del conservador. Franklin Lozano, quien regresará al Congreso tras lograr 67.144 votos.
Su victoria también tiene una carga política simbólica. Lozano había perdido la Gobernación del Magdalena ante el proyecto político de Fuerza Ciudadana, pero ahora logra imponerse en las elecciones legislativas.
Felipe Hernández del Pacto Histórico es una de las caras nuevas en la Cámara. Foto:Redes sociales
Para algunos analistas, este resultado representa una especie de venganza política contra el movimiento que dominó el escenario regional durante años.
El Senado también reorganiza
La sacudida política en el Magdalena no sólo se reflejó en la Cámara de Representantes. El Senado también dejó señales claras sobre cómo se está redistribuyendo el poder regional y qué liderazgos están logrando consolidarse a nivel nacional.
El senador Honorio Henríquez, del Centro Democrático, logró asegurar un nuevo mandato en el Congreso, ratificando su peso político en el departamento. Su voto tuvo un apoyo importante en Santa Marta, donde contó con el respaldo de sectores cercanos a la administración distrital.
El senador también repite escaño Carlos Mario Fareloquien consolidó su voto principalmente en los municipios del centro y sur del Magdalena.
La novedad en la representación de Magdalena en el Senado es Carmen Patricia Caicedo, quien vive hoy su mejor momento político. Luego de ser inhabilitada para postularse a la alcaldía de Santa Marta y distanciarse del grupo político de su hermano, el exgobernador Carlos Caicedo, logró hacerse un espacio en el escenario nacional.
Para el analista Camilo Torres, el resultado electoral podría tener efectos más allá del Congreso.
«Estas elecciones pueden anticipar lo que veremos en las próximas disputas por gobernaciones y alcaldías. Cuando cambian las fuerzas en el Congreso, normalmente también se reorganizan las alianzas regionales».