“La aviación enfrenta su prueba más dura: costos disparados, políticas débiles y oportunidad histórica”: Grupo Latam
– Tinta clara
abril 9, 2026
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La industria aérea enfrenta una de las mayores presiones de los últimos años, pero el verdadero desafío no es solo impulsar el crecimiento, sino las tareas que América
La industria aérea enfrenta una de las mayores presiones de los últimos años, pero el verdadero desafío no es solo impulsar el crecimiento, sino las tareas que América Latina sigue postergando, en términos de políticas públicas inconsistentes, infraestructura subutilizada y una falta de visión estratégica que limita su potencial.
“El aumento de costos es enorme”, resume Roberto Alvo, CEO de Latam Airlines Group, quien participó en el IATA Wings of Change Americas, realizado en Santiago de Chile, al medir el impacto del contexto actual.
Las aerolíneas gastan casi 300 mil millones de dólares en combustible para aviones. y el escenario de precios duplicados implica 300.000 millones adicionales en una industria que apenas aspira a un margen del 4 por ciento.
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Sin embargo, el ejecutivo mantiene una visión pragmática. Sugiere un escenario optimista con precios estabilizados entre 100 y 120 dólares por barril, aunque no descarta niveles de hasta 150 dólares si persisten las tensiones globales. «Prefiero ser optimista, pero la industria tendrá que adaptarse», afirma.
Aun así, la aviación no parte de cero. ««La industria está acostumbrada a los precios altos, pero no a un crecimiento tan rápido y violento», Advierte, subrayando que la diferencia ahora es la velocidad del choque, no su tamaño.
Este shock de costos obliga a tomar decisiones difíciles y, en este escenario, la transición a las tarifas parece inevitable. «Este aumento debe trasladarse a los precios», Afirma el directivo, vaticinando que si la situación continúa, habrá una corrección de la oferta.
Sin embargo, la demanda sigue resistiendo. «No vemos un impacto real en la disposición de la gente a viajar», afirma el directivo, lo que abre una ventana de estabilidad en medio de la incertidumbre.
Pero esa resiliencia también tiene límites. Si los costos siguen siendo altos, el equilibrio del sistema dependerá de algo más profundo que la dinámica del mercado: dependerá de las condiciones estructurales bajo las cuales opera la industria.
Sede administrativa del Grupo Latam, en Santiago de Chile. foto:Carlos Arturo García M.
Deuda estructural
Aquí es donde el diagnóstico se vuelve más crítico, porque más que la situación, lo que preocupa es la falta de una base sólida para sostener el crecimiento.
«No sabíamos cómo transmitir el valor de la industria aérea», admite Alvo. Y ese fracaso tiene consecuencias, como decisiones públicas que, en lugar de fortalecer el sector, terminan por encarecerlo o limitarlo.
El contraste dentro de la región es obvio. Los países con políticas consistentes han logrado una mayor penetración aérea, mientras que otros con niveles de ingresos similares siguen rezagados. La diferencia, afirma, está en los elementos básicos, entre los que destacan la apertura, la infraestructura y la estabilidad regulatoria.
«Hay países donde la carga fiscal es superior al precio del billete. Eso no puede ser bueno para nadie», advirtió el portavoz de Latam.
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Falta de estrategia
El problema no es menor, porque la aviación es el mecanismo central de la economía. «Somos una de las arterias principales: si la industria aérea se detiene, el mundo también se detiene», afirmó.
El impacto va mucho más allá de los vuelos. Por cada empleo directo, se crean más empleos indirectos en el turismo, el comercio y los servicios. Sin embargo, este efecto multiplicador todavía se subestima en la formulación de políticas.
Ejemplos concretos ilustran el costo de esa exclusión. En Perú, por ejemplo, medidas que encarecen la conectividad podrían terminar afectando la llegada de turistas. «¿Cuántas personas van a dejar de volar por eso?» se preguntó el empresario.
Hay aeropuertos que no se utilizan eficientemente más por cuestión de gestión que por falta de inversión. foto:Amabilidad
La falta de estrategia también se refleja en el turismo. Los países con ventajas naturales obvias no pueden aprovecharlas plenamente debido a la ausencia de políticas sostenibles.
Citó, por ejemplo, el caso de Chile, que con su oferta diversa y reconocida internacionalmente recibe sólo una fracción de los turistas que podría atraer. «Nunca tuvimos una política estatal en materia de turismo», se queja. al tiempo que argumenta que «más conectividad significa más visitantes, y más visitantes significa miles de millones de dólares en economías locales adicionales».
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Menos charla, más ejecución
Ante este panorama, algunas soluciones no requieren grandes reformas, sino una mejor ejecución.
Optimizar el uso de la infraestructura existente, coordinar las instituciones y eliminar los obstáculos operativos puede conducir a mejoras inmediatas. «Hay aeropuertos que no se utilizan de forma eficiente», Alvo señala que se trata de decisiones de gestión, no de falta de inversión.
También sugiere mecanismos como se detiene —escala larga y deliberada— que han demostrado en otros países su capacidad para impulsar las economías locales con ajustes relativamente simples.
El directivo del Grupo Latham llamó la atención sobre dos cuestiones más que son menores para la industria. La primera, la crisis energética, que también abre una ventana estratégica. América Latina tiene las condiciones para liderar en combustibles sostenibles para la aviación, pero los avances son lentos, advierte.
El futuro del sector dependerá de la capacidad de la región para resolver su plan pendiente. foto:archivo privado
«Lo que nos falta es ambición y sentido de urgencia», comentó el directivo, sugiriendo que el contexto actual podría acelerar decisiones que llevan años retrasadas.
El segundo tiene que ver con la cadena de suministro, que sigue bajo tensión. Aunque hay avances en la entrega de aviones, los problemas en los motores y la tecnología persistirán durante años.
«La industria no puede ser un conejillo de indias para tecnologías que no cumplen sus promesas», subraya, trazando una línea clara hacia los fabricantes.
Alvo finalizó su intervención señalando que si algo aclara esta crisis, es que el futuro del sector no sólo dependerá del precio del combustible, sino también de la capacidad de la región para resolver de una vez por todas su agenda pendiente.