Extorsionador deja un panfleto e intenta dispararle a un comerciante en el barrio Galán (Barranquilla): el arma se encasquilló
– Tinta clara
marzo 10, 2026
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un vídeo de un camara de seguridad registró un intento de extorsión en el barrio Galán, en el sureste de Barranquilla. El hecho ocurrió la noche del el pasado lunes 9 de marzo en la tienda Donde Kike, ubicada en la calle 34C y carrera 3 esquina.
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Allí se ve llegar a dos hombres en una motocicleta. Primero, el asador baja, coloca un folleto en el estante del negocio y, empuñando un arma de fuego, apunta al comerciante. El tiro no se dispara porque, al parecer, el arma se encasquilla, lo que obliga al agresor y a su acompañante a huir.
El incidente no dejó heridos, pero yoLa preocupación ha aumentado en un sector donde se ha reiterado la presión extorsionadora. La metodología coincide con esquemas detectados por las autoridades en varios operativos recientes: circular en motocicleta, dejar panfletos, utilizar armas para intimidar y retirarse inmediatamente, con el objetivo de reforzar la Demanda económica del comercio local.
Una presión sostenida por el fenómeno de la extorsión
Si bien se trata de un solo establecimiento, el caso se da en un contexto en el que la extorsión ha sido catalogada por las autoridades nacionales como uno de los delitos más comunes en Barranquilla. Según el Gaula Militar del Caribe, La capital del Atlántico es actualmente la segunda ciudad del país con más registros de extorsióndespués de Bogotá, y concentra varias de las fuentes de riesgo identificadas en las campañas institucionales.
El hombre se bajó de la moto, con el arma en la mano y se dirigió al mostrador. Foto:Redes sociales
Paralelamente, la Policía Nacional y el Gaula han desplegado operativos que confirman la presencia de estructuras dedicadas a este delito. El 13 de febrero se reportó la captura de 14 personas y dos menores de edad en Barranquilla y su área metropolitana, además de los incautación de armas, panfletos y dinero atribuidos a cargos ilegalesgolpeando la capacidad operativa de grupos como ‘Los Pepes’ y ‘Los Costeños’.
Tres semanas después, otro operativo permitió la captura de 18 presuntos extorsionadores vinculados a redes que presionaban a comerciantes en Barranquilla, Soledad y Malambo, reforzando las evidencias de que existe una disputa activa por el control territorial y económico de estas rentas ilegales.
Pese a todas estas capturas, las redes de extorsión no se debilitan y, en complicidad con las debilidades del sistema penitenciario nacional, Muchas de las detenciones no dan lugar a procesamientos efectivos.
¿Un deterioro del orden público?
El fallido atentado en Galán se suma a un mes con indicadores críticos. Según informes policiales y análisis consolidados, el Atlántico cerró Febrero de 2026 con 91 muertes violentasde los cuales 44 ocurrieron en Barranquilla. La mayoría de los homicidios fueron cometidos con armas de fuego y vinculados a disputas entre estructuras criminales.
Tras la asfixia, el agresor y su acompañante se dieron a la fuga. No hubo más acciones. Foto:Redes sociales
Durante los cuatro días de Carnaval se registraron al menos 18 homicidios en jurisdicción de la Policía Metropolitana, incluidos tres en una masacre en el barrio Las Américas. Las autoridades atribuyen estos hechos principalmente a Acciones de sicariato relacionadas con conflictos entre organizaciones criminales. activo en la capital.
El comandante de la Policía Metropolitana indicó que el 55% de las víctimas de homicidio en febrero tenían anotaciones judiciales, mientras que El 64% mantuvo algún grado de relación con estructuras criminaleslo que refuerza la hipótesis de enfrentamientos por el control de economías ilegales, incluida la extorsión.
Desde el ámbito académico, el Observatorio de Seguridad de la Uninorte advirtió que La región atraviesa una “mutación” en su dinámica criminaldonde las disputas entre grupos tradicionales se combinan con la entrada de nuevos actores que han reactivado el sicariato y la presión sobre los ingresos ilícitos.
En este panorama, el caso de Galán forma parte de una secuencia de hechos donde comerciantes, transportistas y pequeños empresarios denuncian visitas presenciales, llamadas, cobros periódicos y amenazas directas a través de panfletos. Los operativos del Gaula han evidenciado la presencia de panfletos, teléfonos, motocicletas y armas incautadas, elementos asociados a la logística habitual de estas redes.
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La escena captada en la tienda Donde Kike se integra a un contexto más amplio en el que la persistencia de la extorsión como una de las Principales amenazas a la seguridad urbana en Barranquilla y su área metropolitana.