Saturday , 20 May 2024
Tecnología

En China, los glaciares se han convertido en una atracción turística. Así los proteges del calentamiento global con mantas XL – Tinta clara

  • enero 26, 2026
  • 0

Situada en la provincia de Sichuan, a sólo 300 kilómetros de Chengdu, la Glaciar Dagu ofrece paisajes tan fabulosos que cada año recibe varios cientos de miles de

En China, los glaciares se han convertido en una atracción turística. Así los proteges del calentamiento global con mantas XL

 – Tinta clara

Situada en la provincia de Sichuan, a sólo 300 kilómetros de Chengdu, la Glaciar Dagu ofrece paisajes tan fabulosos que cada año recibe varios cientos de miles de turistas. Vienen de otros puntos del país o del planeta para disfrutar de la nieve y las vistas desde sus teleférico. Para los científicos, sin embargo, Dagu es más que un simple paraíso blanco. En su opinión se parece más a un «enfermo terminal»un paciente al que deben cuidar para evitar (o al menos retrasar) el fatal desenlace: la lenta e imparable pérdida de hielo debido al cambio climático.

Para ello, un grupo de investigadores chinos ha tenido una idea cuanto menos curiosa: ‘cubrir’ parte del glaciar con una manta gigantesca.

Un paraíso amenazado. Dagu es más que un glaciar la meseta tibetana lleno de paisajes instagrameable. También es una pieza fundamental en la economía de la región. La enorme masa de hielo atrae a más de 200.000 turistas al año, lo que mantiene una industria que emplea a miles de personas, y su deshielo abastece a las poblaciones de agua potable e incluso energía gracias a la generación hidroeléctrica. Ni lo uno ni lo otro han impedido que los científicos se refieran a Dagu como un «glaciar moribundo» o «un paciente terminal».

Así, de manera tan desgarradora, lo definió hace unos meses Wang Feiteng, experto en glaciares y miembro de la Academia China de Ciencias (CAS).

¿Es su condición tan grave? Los datos ciertamente no son alentadores. En un artículo Publicado en 2025, la organización china recuerda que desde los años 60 su hielo se ha «fragmentado en restos dispersos» y la superficie helada del glaciar se ha reducido de forma más que sensible. Y la tendencia no parece disminuir.

«Durante los últimos cuatro años, el extremo de la terminal retrocedió otros 20 metros», advertir desde la academia, que insiste en que si nada detiene el proceso la situación del glaciar será crítica e irreversible al final de esta misma década. «Sin una intervención urgente, el glaciar Dagu desaparecerá en 2029».

Más allá de Dagu. La academia china no es la única que alerta sobre la degradación del medio ambiente. En 2003 Bloomberg le dedicó una crónica en el que ya señalaba que sólo en el último medio siglo el glaciar ha perdido más del 70% de su hielo. En cuanto al motivo, los investigadores han pocas dudas: El retroceso de la masa de hielo se explica por el clima y el aumento de las temperaturas.

En realidad, el problema es mucho mayor. Puede que Dagu sea uno de los más vulnerables, pero China tiene muchos otros glaciares repartidos por su vasta geografía. Muchos. Se estima que alrededor de 69.000, la décima parte de la masa glaciar de cada planeta. Y sólo entre 2008 y 2020 su superficie helada retrocedió alrededor de un 6%. Si ampliamos la perspectiva, desde los años 60 se ha reducido 26%.

Una manta para los enfermos. La situación de Dagu puede ser crítica, pero… «Como médico, ¿puede uno simplemente marcharse?» el se pregunta Wang Feiteng. Convencido de que la respuesta es «no», hace unos años él y sus colegas decidieron aplicar una estrategia sorprendente en el glaciar tibetano. Se dedican a cubrir parte de su superficie helada con una manta que la proteja (al menos en parte) de los efectos del calentamiento global, frenando la pérdida de hielo. Puede que suene extraño, pero la clave está en las propiedades físicas de esa ‘edredón protector’.

Lo que usan son «mantas glaciares»capas que destacan por su capacidad reflectante y proporcionan aislamiento térmico, minimizan la absorción de radiación de onda corta y mejoran el albedo del glaciar, es decir, la proporción de radiación solar reflejada. ¿El resultado? Menos pérdida de hielo.

La técnica no es exactamente nueva. Está inspirado en lo que ya usan. décadas haciendo las estaciones de esquí de Austria o Suiza para proteger la nieve, aunque el enfoque sí cambia. La idea se puso en práctica en Dagu en 2020 con seis rollos de tela blanca que cubrían un área seleccionada de alrededor de 500 m2.

¿Y funciona? Eso parece. El programa ha resultado lo suficientemente atractivo como para llamar la atención de la UNESCO, que hace un año publicó un artículo a cargo de los profesores Kang Shichang y Du Wentao, ambos vinculados al CAS, en el que se describen algunos resultados del experimento. Para empezar, los expertos han constatado que el ritmo de derretimiento en la zona cubierta por el manto glacial se redujo un 34% entre 2020 y 2021. «Incluso un año después de retirar el tejido, la zona se derritió un 15% más lento debido al hielo extra». aclarar del TAS.

Los científicos no se limitaron a Dagu. En un intento de ir más allá, utilizaron «nanomateriales más avanzados» para cubrir una sección del Glaciar Urumqien las montañas Tian Shan. Gracias al uso de nanofibras, los investigadores afirman que han conseguido reducir la velocidad de fusión hasta 70% en verano.

La clave está en un nuevo material que, según un equipo de la Universidad de Nanjing, es capaz de reflejar más del 93% de luz solar y disipa el calor al que están expuestos los glaciares, reduciendo la pérdida de hielo.

No todo son ventajas. Los resultados Son esperanzadores, pero dejan algunas dudas planteadas y también tienen limitaciones, como reconocer Kang Schichang y Du Wentao: «Cubrir los glaciares con mantas se ha aplicado principalmente a glaciares pequeños, centrados en el turismo, que están al borde de la desaparición. Si bien se ha demostrado que es eficaz para frenar su retroceso, plantea riesgos ambientales, altos costos y sólo se puede aplicar en entornos pequeños. El retroceso de los glaciares a gran escala no se puede abordar utilizando nanomateriales únicamente».

La propia Academia China reconocer que Dagu es «un caso atípico», ya que a diferencia de la mayoría de los glaciares de China, que son remotos y de difícil acceso, éste «está situado en el centro de un destino turístico urbanizado, que cuenta con electricidad y acceso a agua durante todo el año». Esto es importante por varias razones.

Primero, porque ha generado una infraestructura que facilita el despliegue de programas como mantas o el uso de nieve artificial, otra de las estrategias utilizadas para reforzar el hielo en la montaña. En segundo lugar, porque el turismo ayuda a generar fondos para pagar las pruebas o el uso de las mantas. Las pruebas con las mantas también han tenido el apoyo de la empresa Tencet.

La verdadera solución. Las ‘capas glaciares’ pueden reducir la pérdida de nieve entre 50 y 70%pero hay estudios que también advierten de sus costes, que van más allá de la inversión necesaria para desplegar las mantas en cientos de metros cuadrados. Los propios materiales utilizan productos químicos y materiales que podrían dañar los ecosistemas locales o afectar la calidad del agua.

«Es una excelente solución para combatir los efectos del cambio climático a nivel local», señala a Bloomberg Matthias Huss, de ETH Zurich, para quien la solución es «muy clara»: «Salvar el clima». El no es el unico quien piensa asi.

Imágenes | tencet

En | China necesita basura para quemar y la necesita tanto que la gente la está desenterrando para venderla a los incineradores.