Saturday , 20 May 2024
Nacionales

el Súper Congo de Oro consagra la eterna leyenda del Rey de Guaracha en el Carnaval de Barranquilla – Tinta clara

  • febrero 12, 2026
  • 0

Leonardo Herrera Delgans Comunicadora Social-Periodista Universidad Autónoma del Caribe- Barranquilla 12 de febrero de 2026, 08:11 Actualizado: 12.02.2026 08:11 El Carnaval de Barranquilla decidió inscribir con letras doradas

el Súper Congo de Oro consagra la eterna leyenda del Rey de Guaracha en el Carnaval de Barranquilla

 – Tinta clara
Leonardo Herrera Delgans

Comunicadora Social-Periodista Universidad Autónoma del Caribe- Barranquilla

El Carnaval de Barranquilla decidió inscribir con letras doradas el nombre de Aníbal ‘Sensación’ Velásquez en su salón de grandes leyendas concediéndole el Súper Congo Oro. Este reconocimiento, la máxima distinción que el festival otorga a un artista, no sólo premia una trayectoria de más de siete décadas, sino que también enaltece una figura que ha definido la identidad sonora del Caribe.

Al unirse al selecto grupo de íconos como Joe Arroyo, Shakira, Grupo Niche, Los Hermanos Rosario, Jorge Oñate y Checo Acosta, El maestro Velásquez reafirma su condición de pilar fundamental del patrimonio musical de Colombia.

Aníbal Velásquez inventó una guaracha diferente, creó un género dentro de la música colombiana.

Foto:Cortesía Festival de la Canción Vallenata

La huella del «Rey de Guaracha» es profunda y revolucionaria; fue el quien transformó el lenguaje del acordeónllevándolo de la tradición rural a la vibrante música tropical urbana.

Su estilo inconfundible, marcado por una asombrosa agilidad técnica y una alegría contagiosa, logró amalgamar guaracha, cumbia y porro en un sonido que no conoce fronteras. canciones como Guaracha en España y El Tuco Perro Han dejado de ser simples grabaciones para convertirse en himnos generacionales que siguen vigentes en cada rincón donde se celebra la vida.

Este homenaje es, en esencia, una celebración de la vigencia de un creador que ha sabido narrar la idiosincrasia de Barranquilla a través de cientos de composiciones.

Un hombre que desafía el tiempo

Aníbal ‘Sensación’ Velásquez, el ‘Mago ​​del Acordeón’, a sus 89 años aún tiene la energía intacta, como si los años no pasaran por él sino por sus canciones, que rejuvenecen cada vez que suenan.

A punto de adentrarse en los años 90, este juglar moderno no sólo canta, compone y toca el acordeón. Aníbal Ha sido arquitecto de la alegría popular desde los años cincuenta. Su legado está tejido con las fibras más vivas de la música tropical: guaracha con acordeón, ritmo rápido, guacharaca punzante y sabor sin parar.

Aníbal Velázquez y su hermano José ‘Cheito’ Vázquez han hecho historia en la música tropical colombiana.

Foto:Redes sociales

“Todo se lo debo a Dios, que me ha bendecido con salud, larga vida y un alma festiva sin límites”, confesó al escritor Fausto Pérez, autor de la biografía. ‘Aníbal Velásquez, el mago del acordeón’. «Me ayudo con una alimentación sana y sin vicios. No como carne. La carne envejece», afirma.

Nació el 3 de junio de 1936 en Barranquilla. Dio sus primeros pasos con el grupo Los Vallenatos del Magdalena junto a los hermanos Román y su propio hermano José ‘Cheíto’ Velásquez, a quien considera su verdadero maestro.

Me ayudo de una alimentación sana y sin vicios. No como carne. edades de carne

Aníbal Velásquez

Es autor de aproximadamente 1.559 canciones, la mayoría propias o compuestas con su hermano, grabadas en cerca de 100 sellos discográficos. Sus canciones más conocidas incluyen ‘Alicia la flaca’, ‘La brujita’, ‘Guaracha en España’ y ‘Cinco pa’ las doce’.

La guaracha versus la salsa

En los años setenta, cuando los picós de los barrios de Barranquilla rugían con la trompeta salsera, sólo una música podía romper ese dominio sin que el bailarín protestara: la guaracha de Aníbal Velásquez. El periodista y melómano Roberto Llanos Rodado lo recuerda bien. “En un ambiente salsero cerrado, la única música a la que le dieron vía libre fue la de Aníbal. Sus guarachas resonaron y le dieron otro sabor a la rumba de fiesta”.

En un ambiente salsero cerrado, la única música a la que dieron vía libre fue la de Aníbal. Sus guarachas resonaron y le dieron otro sabor a la rumba de fiesta

Roberto Llanos Rodado, periodista y melómano

De la mano del ‘sucundú’, como él mismo bautizó aquel inconfundible golpe de su agrupación, Aníbal se ganó el respeto de los bailadores y los picoteros, incluso en tiempos en los que el acordeón no estaba permitido en las pistas de baile urbanas.

“Ahí está Aníbal para rato. Con mis canciones hasta los paralíticos se levantan a bailar”dice en el libro de Pérez Villarreal. Y no es una metáfora.

Arnold Tejada, escritor y estudioso de su obra, lo deja claro: «Los cubanos se sorprenden con él. No tienen a alguien que toque su música con instrumentos tan diferentes, y con tanta alegría natural».

Un hombre lleno de historias

Velásquez no es sólo un músico. Es cocinero, sabe preparar tortas, guisos, asados, peluquero de su esposa Julieta Peinado, soldador, electricista, escultor y hasta pintor.

Foto:Óscar Berrocal. EL TIEMPO

Contenido

En una presentación en Ponedera (Atlántico), donde ya le habían pagado la mitad del contrato, llegó al baile y se encontró con que no había luz, un desperfecto en el poste dejó el sector a oscuras. Pidió una escalera y subió y a los pocos minutos estaba en el escenario tocando y la gente bailaba con su música.

“Es un gran tipo, inmejorable. Tocar todos los instrumentos del conjunto.. No se quedó en lo tradicional, sigue inventando cosas”, dice Tejada.

Y también es profesor. Entrenó a Martín Galindo, un joven de Piñón, Magdalena, quien lo asiste en los escenarios cuando el cuerpo pide relevo. «Es un tremendo maestro. Sabe transmitir lo que sabe, y eso no es fácil», añade Tejada.

Su voz, aunque ya no tiene la fuerza de la juventud, conserva su tono. Y su figura se escucha no sólo en Colombia, sino en México, Francia, Alemania, Inglaterra, Grecia, Holanda. Es, como dijo una vez el sociólogo Orlando Fals Borda sobre el Caribe, una cultura en movimiento. Y Aníbal es su motor.

«Compone para que la gente baile. Cuando tenía una canción en mente, hacía bailar a sus sobrinas y, dependiendo de cómo se movían, le ponía ritmo a la canción», recuerda Tejada.

Aníbal Es parte del ADN musical del Caribe colombiano. Un músico en el escenario, en la cocina, en la calle, en el corazón.

A sus 89 años, no le teme al paso del tiempo. Continúa con el acordeón en las manos, la risa suelta y el sabor a flor de piel. Porque mientras haya un bailarín que quiera moverse, el ‘Mago ​​del Acordeón’ tendrá guaracha para hacerlo vibrar. Con el Súper Congo de Oro, el Carnaval reconoce al innovador que cambió la historia del acordeón y al hombre cuya música sigue siendo el pulso de la fiesta.

LEONARDO HERRERA DELGANS periodistas de EL TIEMPO [email protected] y EN x:@leoher70

Puede que te interese

¿Con qué frecuencia debes realizarte una limpieza dental profesional? | tengo el remedio para ti

Foto:

Reproducir vídeo

Según los criterios de