“El reto ha sido no ser un ‘copiar y pegar’ de la competición” – Tinta clara
- diciembre 16, 2025
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Cuando piensas en Motorola, ¿qué te viene a la mente? Es fácil que aparezcan piezas que marcaron una época, desde el StarTAC al Razr V3, o incluso ese
Cuando piensas en Motorola, ¿qué te viene a la mente? Es fácil que aparezcan piezas que marcaron una época, desde el StarTAC al Razr V3, o incluso ese




Cuando piensas en Motorola, ¿qué te viene a la mente? Es fácil que aparezcan piezas que marcaron una época, desde el StarTAC al Razr V3, o incluso ese intento de recuperar el experiencia premium con el Razr plegable de 2019. Ese legado sigue vivo, aunque no siempre ha ido acompañado de una percepción alineada con las marcas que dominan la gama más alta. En los últimos años, Motorola ha trabajado para traducir esa herencia en una identidad premium contemporánea, respaldada por el diseño, los materiales y su propio estilo.
Esta dualidad entre lo que hoy representa Motorola y lo que aspira a ser abre una pregunta natural: ¿cómo interpreta la compañía este momento? Para responderla hablamos con Fabio Capocchivicepresidente y director general de Motorola para Europa, Oriente Medio y África dentro del Mobile Business Group, unidad que concentra la estrategia de smartphones de la marca en la región. Asumió el cargo en 2022 con el objetivo de acelerar su crecimiento en un mercado cada vez más competitivo. Vive en España y tiene una amplia trayectoria en el sector tecnológico, con paso por EPSON, ASUS y el grupo Lenovo.
Antes de entrar en su visión conviene detenerse un momento en el punto en el que Motorola está más allá de lo que hemos expresado en las primeras líneas de este texto. La empresa llega a esta etapa con un crecimiento real, una identidad más definida y un catálogo que expresa mejor que nunca quién quiere ser. No es el gigantesco Motorola de los años 2000, pero tampoco es una marca que haya perdido el foco.
En 2024, los envíos de la compañía crecieron un 24% interanual, según la investigación de contrapuntoalcanzando su cifra histórica más alta en smartphones. Aún así, sigue lejos del podio mundialdominado por Apple, Samsung y Xiaomi, y se mueve en cuotas de un dígito.
El contraste con su pasado es evidente. A mediados de la década de 2000, en la era del Razr, Motorola se convirtió en el segundo mayor fabricante de teléfonos móviles del mundo., con acciones superiores al 20% y sólo por detrás de Nokia. Desde 2014 forma parte de Lenovo, que se lo compró a Google por 2.910 millones de dólares. Hoy ya no es ese gigante, sino una firma en fase de reinvención: más pequeña en cuota, pero con un crecimiento sostenido, una fuerte apuesta por la narrativa tecnología de estilo de vida.
Al inicio de la entrevista, Fabio repasa el momento en el que Motorola redefinió su enfoque para Europa y para otros territorios donde la marca quería avanzar. Explica que detectaron que “algo faltaba” en el mercado: una propuesta con identidad propia, con valores reconocibles y un ADN definido. A partir de ahí, la intención no era sumarse a la dinámica habitual del sector, sino potenciar una personalidad de marca más clara.
Esa idea se condensa en una frase que destaca en la conversación: “El reto ha sido no ser un ‘copiar y pegar’ de la competiciónA partir de ahí, explica que la prioridad ha sido «intentar hablar del usuario final, con un ADN único, muy llamativo», con dispositivos que no se definen sólo por los números, sino por la sensación de utilizar algo con carácter propio.
Para Fabio, el diseño no es un elemento accesorio, sino un aspecto que ha guiado la evolución reciente de Motorola. Habla de una apuesta por materiales que generan sensaciones diferentes, como la piel vegana, y de un trabajo cromático que desarrollan junto a Pantone para identificar colores que conecten mejor con los usuarios. Este esfuerzo busca expresar una identidad más definida y coherente con lo que la marca quiere proyectar hoy.
«Hemos creado un producto premium y para ser premium hay que tener una estética premium, tiene que ser de alguna manera un poco disruptivo. En este sentido hemos creado un producto increíblemente liviano, delgado y sin ningún compromiso. Entonces con este producto queremos poner dentro de un solo producto, y queremos ver eso cada vez que creamos un producto, toda nuestra experiencia y todo nuestro ADN que desarrollamos a lo largo de los años, por eso se puede identificar claramente como un producto del ADN de Motorola, con una ficha técnica absolutamente increíble».
Fabio nos da a entender que el Motorola Edge 70 debe funcionar como el punto de encuentro entre diseño y funcionalidad. Explica que la marca buscaba un dispositivo muy ligero y muy fino que, aun así, ofreciera más batería que otros modelos de referencia. El Edge 70, que hemos podido analizar en , integra una batería de 4.800 mAh, uno de los aspectos más destacables de este móvil ultrafino. Ese equilibrio, asegura, es el que permite que el producto represente fielmente la dirección que Motorola quiere consolidar en lo más alto de su catálogo.
A lo largo de la entrevista, Fabio insiste en que este lanzamiento no nace de una decisión aislada, sino de un proceso acumulado de diseño, ingeniería y visión de marca. Describe el Edge 70 como la síntesis de esos años de trabajo y la implicación del equipo. Y cuando le preguntamos una definición en pocas palabras, responde:
“Creo que el Edge 70 para nosotros representa nuestro máximo esfuerzo por resumir en un producto los últimos tres años de desarrollo, que van desde la parte de diseño, la parte tecnológica, pero también la parte de pasión de la gente (…) por un diseño tan fino, pero con un producto que mola de ver (…) hemos hecho milagros para cambiar el diseño de la placa base y, finalmente, que para mí es lo más importante, es la pasión que está poniendo la gente”.
España aparece en la conversación como un espejo en el que Fabio reconoce elementos que, según él, también definen a Motorola: historia, vitalidad y una paleta identitaria muy marcada. Ese paralelo resume la forma en que interpreta la evolución de la marca y el énfasis en el diseño, el color y el estilo que sustenta su visión tecnológica de estilo de vida.
«Europa es una fuente de inspiración global. En España, por su parte, encuentras de todo, y es un país súper activo, súper alegre, muy solar y a la vez tiene mucha historia. Y si voy a hacer un paralelo con Motorola, me parece que vamos de la mano, porque Motorola inventó lo que es el teléfono móvil. Ahora, volviendo a ese paralelo con España, me gusta porque España está muy llena de historia importante y tiene esta segunda juventud, pero llena de vida, que coincide con nosotros.»
Motorola llega a esta etapa con un legado que pesa y con una ambición que apunta más alto que en años anteriores. Desde los iconos del pasado a los plegables recientes y ahora al Edge 70, la compañía intenta reforzar su propia identidad en lo más alto de su catálogo, con una clara ambición en el terreno premium. Desde fuera, el desafío no parece ser mantener el ritmo de crecimiento, sino más bien Ábrete camino en un terreno aspiracional que, para muchos usuarios que buscan un móvil con presencia, sigue dominada por Apple y Samsung. Si este cambio de percepción se afianza, lo veremos con el tiempo.
Imágenes | Motorola | | Lemsipmatt (CC BY-SA 2.0)
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