Los funcionarios citados en informes recientes señalan que el liderazgo en Irán está experimentando serias dificultades de coordinación, en medio del conflicto con Estados Unidos e Israel.
Según estas fuentes, los ataques dirigidos contra altos líderes políticos y militares han debilitado la estructura de mando del país, afectando su capacidad para tomar decisiones estratégicas y responder de manera organizada. Las muertes de figuras clave y los constantes cambios en las posiciones de liderazgo han generado desorden interno.
Además, la fragmentación del poder ha llevado a diferentes sectores –especialmente fuerzas como la Guardia Revolucionariaa actuar con mayor autonomía, lo que complica aún más la coordinación central. Esto también ha dificultado las negociaciones internacionales, ya que no está claro quién tiene la autoridad o la información completa para representar al gobierno.
En conjunto, los informes describen un sistema de liderazgo presionado, con problemas de comunicación y control, lo que reduce su eficacia tanto en el ámbito militar como en el político.
59