El ‘Goodwill’ en la multimillonaria indemnización que exigen 26 viejos cocheros de Cartagena al Distrito por la transición al coche eléctrico
– Tinta clara
enero 7, 2026
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La transición de los emblemáticos carruajes de tracción animal a un moderno sistema de automóviles eléctricos en el Centro Histórico de Cartagena ha pasado de ser una noticia
La transición de los emblemáticos carruajes de tracción animal a un moderno sistema de automóviles eléctricos en el Centro Histórico de Cartagena ha pasado de ser una noticia sobre bienestar animal en el contexto del turismo de lujo a una batalla legal de proporciones fiscales ‘astronómicas’.
Mientras el Distrito celebra la implementación del Decreto 2296 de 2025, que el pasado 29 de diciembre sacó de circulación a los viejos y maltratados caballos para dar paso a 62 vehículos eléctricos, el gremio de cocheros ha respondido con una cifra que ha dejado frío al Palacio de la Aduana: Exigen indemnizaciones que superan los $71.000 millones de pesos.
los empresarios Exigen, por ejemplo, 93 millones de pesos por cada caballo. Pero según el Distrito, la mayoría de los caballos padecen enfermedades y se encuentran en mal estado de salud debido al trabajo pesado al que son sometidos durante largas horas. Hay cocheros, según fuentes del alcalde, que Disponen de hasta 5 carruajes antiguos con sus caballos.
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Los caballos de carruaje de Cartagena ya no podrán circular por el Centro Histórico. Foto:John Montaño/EL TIEMPO
La defensa del sindicato, encabezada por el abogado Joaquín Torres, también llamado ‘El Rey de las Tutelas’, sostiene que las pretensiones económicas no son un capricho, sino un derecho legal.
Torres calificó las demandas como «justas», apoyándose en un peritaje realizado por un contador público que La indemnización para cada uno de los dueños fue valorada en $700 millones de pesos.
El argumento central de la defensa se basa en dos conceptos clave:
Compensación por retiro: Pago por cese de una actividad económica que el sindicato ha realizado durante décadas.
2. La ‘Buena Voluntad’ o ‘Buen Nombre’: Término contable que hace referencia al valor intangible de la reputación y el prestigio acumulado durante años por los viejos cocheros. Según Torres, el Distrito está absorbiendo un negocio que ya tiene nombre y clientela cautiva, y por tanto, debe pagar ese «valor extra».
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Dumek Turbay y Alejandro Riaño los arquitectos de la transición. Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El conflicto no es nuevo. El abogado Torres recordó que la actividad de los cocheros está amparada por un amparo interpuesto en 2009. Según su interpretación, cualquier proceso de reemplazo debe ser estrictamente acordado y, sobre todo, debe garantizar la estabilidad laboral de quienes históricamente han dependido de esta profesión.
«Los cocheros están esperando el fallo del juez y confían en que el fallo será favorable a sus intereses», dijo Torres, dejando claro que el gremio no aceptará la transición si no hay una compensación económica de alto impacto.
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Los caballos de tiro ya no podrán circular por el Centro Histórico Foto:archivo privado
Para la administración del alcalde Dumek Turbay, la cifra solicitada es claramente desproporcionada. La comparación fiscal es inevitable: los $71.000 millones que pide el gremio equivalen al costo de construir dos megaescuelas en zonas vulnerables como El Pozón o Bayunca, o la compra de 55 nuevos buses para Transcaribe.
Actualmente, el Distrito mantiene la propiedad de los 62 autos eléctricos, que ya circulan por el centro histórico, bajo un modelo de operación controlada con vigilancia, talleres y estaciones de carga. La oferta institucional de la Alcaldía se ha centrado en:
Vínculos laborales directos.
Entrega de capital semilla para emprendimientos alternativos.
Integración de los antiguos cocheros como protagonistas del nuevo modelo sostenible.
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Autos eléctricos en Cartagena ya ruedan por el Centro Histórico Foto:John Montaño/EL TIEMPO
La ciudad se encuentra hoy en un limbo legal. Por un lado, la prohibición de la tracción animal es un hecho que se cumple bajo la protección de los seres sintientes; Por otro lado, la amenaza de una «acción de facto» o de un fallo judicial adverso que obligue al Distrito a pagar sumas multimillonarias pone en jaque las finanzas públicas.
El alcalde Turbay ha sido enfático en pedir «altruismo» y dejar atrás «intereses egoístas», pero el sindicato, apoyado por sus abogados, parece decidido a recoger hasta el último peso del prestigio que, según ellos, le han dado a Cartagena durante el último siglo.
La pelota está ahora en la oficina del juez. Su fallo dependerá de si la transición eléctrica es el inicio de una nueva era turística o si se convierte en la compensación más cara de la historia reciente de la capital de Bolívar.