El 80% de su cuerpo fue quemado – Tinta clara
- enero 31, 2026
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Sara Yuliana Zambrano Mayoa Tenía 15 años cuando fue encerrada con una niña, también menor de edad, en el interior de una habitación de un establecimiento de Césped,
Sara Yuliana Zambrano Mayoa Tenía 15 años cuando fue encerrada con una niña, también menor de edad, en el interior de una habitación de un establecimiento de Césped,


Sara Yuliana Zambrano Mayoa Tenía 15 años cuando fue encerrada con una niña, también menor de edad, en el interior de una habitación de un establecimiento de Césped, Nariñoy unos jóvenes presuntamente les prendieron fuego. Sólo Sara pudo sobrevivir, pero el costo que tuvo que pagar fue su piel y su salud: el 80 por ciento de su cuerpo quedó quemado.
Este evento ocurrió en julio 2025. Siete meses después, cuando se publica este artículo, su familia continúa clamando justicia mientras Sara permanece en un centro médico para recuperarse. Los presuntos agresores permanecen en libertad y la defensa de la víctima señala que la Fiscalía no ha reportado avances.
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EL TIEMPO conversó con Wilson Zambrano, padre del menor, quien contó lo que ha pasado su familia desde hace siete meses, donde el único bálsamo parece ser la justicia.
Hasta ahora, Sara Yuliana ha pasado por cuatro contagios y ha sido operada 71 veces. Su cuerpo ya no tiene piel que pueda usarse para injertos.
Su familia insiste en que fue víctima de intento de asesinato. Foto:Proporcionado por la familia a EL TIEMPO
*Las fotografías de Sara Yuliana Zambrano se publican bajo la autorización expresa de su familia.
Era el 23 de julio de 2025 cuando el adolescente fue contactado por un amigo suyo, Brayan, para trabajar en una fábrica de perfumes que pertenecía a su madre. El establecimiento operaba clandestinamente; No cumplió con la normativa.
Sara decidió aceptar la oferta, aunque la recompensa económica fue de sólo 15.000 pesos. Sólo tuve que pegar etiquetas a los perfumes por un día. Pensaba invertir lo que le pagaran en un regalo para su hermana mayor, Luisa, quien cumpliría mayoría de edad al día siguiente.
«No estuve de acuerdo con eso, pero ella insistió en darle un pequeño regalo», recordó Wilson.
La hermana de Brayan, también menor de edad, se encontraba en la fábrica. Zambrano dice que el joven no se presentó a trabajar ese día. Sin añadir ningún misterio, Sara se puso a trabajar, hasta que el día dio un giro drástico. Según el testimonio que el adolescente brindó ante la entidad judicial, Al establecimiento arribaron cuatro jóvenes de aproximadamente 16 años actuando de manera extraña. Sara Yuliana ha repetido esta historia dos veces, de forma presencial y virtual.
Sara Yuliana participó activamente en un grupo del Carnaval de Blancos y Negros. Foto:Proporcionado por la familia a EL TIEMPO
Este grupo, integrado por dos mujeres y dos hombres, ingresó al lugar. Según Sara, llegaron pateando contenedores de alcohol que luego rociaron sobre Sara y el otro menor. Luego, encendieron una llama que prendió fuego al sitio y a los cuerpos de las niñas.
Los presuntos agresores cerraron la puerta y los menores no tuvieron escapatoria. El padre de Zambrano señaló que, aunque los jóvenes estudiaron en el mismo colegio que ella, no estaban en el mismo grado y él realmente no los conocía.
El relato de Sara indica que, mientras gritaban, los cuatro jóvenes se reían y no los dejaban salir.
El humo logró salir por la rendija de una ventana y los vecinos del barrio Madrigal reportaron un posible incendio. En ese momento, la madre de Sara, Johana Mayoa, pasaba por el lugar para tomar un mototaxi cuando vio a su hija salir del recinto donde trabajaba, cuando finalmente la dejaron salir.
El cuerpo de Sara quedó envuelto en llamas. La madre logró quitarle los zapatos, que fueron lo único que no quemó a la menor de cintura para abajo.
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En medio del revuelo, los padres de Sara comenzaron a buscar justicia por la vía legal. Pero la madre de Estefanía, la niña que murió en el incendio, decidió no presentar cargos. La fábrica cerró y cambió de ubicación, según contaron los padres a EL TIEMPO. Brayan, el amigo de Sara, desapareció del radar de ella y de su familia.
Aunque Sara logró vivir, los integrantes de la familia Zambrano Mayoa iniciaron tres batallas en el momento en que ella ingresó al hospital: Sara luchó contra la muerte, mientras sus padres intentaban sobrevivir y pedir justicia.
Las debacles desde entonces han sido numerosas. Sara tuvo que ser trasladada al Hospital Universitario del Valle, donde permanece atendida desde hace siete meses. Según el señor Zambrano, la Fiscalía dice que la joven de 15 años fue víctima de lesiones personales. «Eso es mentira, es un intento de asesinato.«Zambrano insiste.
La defensa se encuentra a la espera de que Medicina Forense evalúe al menor para continuar con el proceso legal. Foto:Proporcionado por la familia a EL TIEMPO
Según el penalista, Rafael Guillermo Calderón, representante de la familia de Sara, la Fiscalía investiga el rol de cada involucrado. Sin embargo, el litigante dijo a este medio que ha instado al ente judicial a brindarle todos los documentos del caso así como los avances recientes en la investigación, pero hasta el momento la Fiscalía Sección 54 no le ha dado una respuesta efectiva.
Además, La defensa espera que Medicina Legal evalúe a Sara Yuliana y se podrá determinar si el caso se presentará como tentativa de homicidio o lesiones personales.
En contexto, a la familia de Sara se le asignó un defensor público cuando presentaron la denuncia; Calderón recién asumió el caso luego de ser contactado por el podcast Vos Podés, en el cual la señora Johana prestó su testimonio, para ser la defensa de la familia.
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En la búsqueda de justicia, los padres de los cuatro adolescentes que presuntamente agredieron a Sara y Estefanía presentaron una tutela para que sus hijos no fueran mencionados por los padres del joven Zambrano. Sin embargo, EL TIEMPO tuvo acceso al recurso y consideró que no prosperó a favor de los denunciantes.
En medio del complejo estado de salud de la joven, los padres de Sara y su hermana Dejaron toda su vida en Pasto, vendieron todas sus pertenencias y partieron hacia Cali para estar cerca de ella y asistirla. Ni la señora Johana ni Wilson pueden trabajar porque tienen que cuidarla. Luisa lleva dos meses sin estudiar porque ha estado ayudando a sus padres. Viven de las aportaciones y la caridad de quienes pueden aportarles algo. Ahora todos viven en una habitación mientras Sara está en el hospital. con todo el cuerpo vendado y esperando algún día poder sanar.
En la última semana de enero, Sara Yuliana tuvo que ser hospitalizada nuevamente. Si bien este Diario habló con los familiares de la menor, ésta tuvo que ser derivada al centro de salud porque se le cayeron los injertos y tuvo que ser sometida a la cirugía número 71.
La adolescente de 15 años también ha requerido tratamientos físicos, mientras intenta adaptarse a su apariencia actual y siente una inmensa frustración.
“Miren cómo estoy y no han hecho nada”, ha dicho a sus familiares en varias ocasiones.
María Paula Rodríguez Rozo
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