Redacción propuesta:
Estados Unidos anunció que, a partir del 21 de enero, suspenderá indefinidamente el trámite de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países. La medida, impulsada por la administración de Donald Trump, busca restringir la entrada de personas que, según el Gobierno, podrían convertirse en cargas para el sistema social estadounidense.
La decisión afecta exclusivamente visas de inmigrantees decir, aquellas que te permiten solicitar la residencia permanente y trabajar de manera estable en el país. El anuncio no incluye visas de no inmigrantes, como turismo, estudio o movilidad temporal. Por lo tanto, quienes tengan previsto viajar al Mundial de 2026 no se verán afectados.
El Departamento de Estado, bajo la dirección de Marco Rubio, afirmó en su cuenta oficial X que la suspensión se aplicará a países cuyos ciudadanos “a menudo se convierten en cargas públicas al llegar a Estados Unidos”. Añadió que la medida seguirá vigente “hasta que sea posible garantizar que los nuevos inmigrantes no erán riqueza del pueblo estadounidense”.
La Casa Blanca también se pronunció a través de Karoline Leavitt, secretaria de prensa, quien dijo: “No más explotación de los contribuyentes estadounidenses”.
Países afectados
La suspensión recae sobre naciones de América Latina, el Caribe, África, Asia, Medio Oriente y Europa del Este. Entre ellos se encuentran:
- América Latina y el Caribe: Colombia, Brasil, Cuba, Haití, Nicaragua, Uruguay, Guatemala, Barbados, Belice, Jamaica, entre otros.
- África: Egipto, Etiopía, Nigeria, Ghana, Eritrea, Somalia, Marruecos, Sudán, Tanzania, Uganda, entre otros.
- Asia y Medio Oriente: Afganistán, Irán, Irak, Pakistán, Siria, Nepal, Mongolia, Líbano, Tailandia, entre otros.
- Europa: Albania, Rusia, Bielorrusia, Moldavia, Montenegro, Armenia, Azerbaiyán, Kosovo, entre otros.
Base jurídica de la decisión
La medida se basa en la normativa estadounidense conocida como Motivo de inadmisibilidad de carga públicaestablecida por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2022. Esta regla requiere que los solicitantes demuestren que no dependerán del Gobierno estadounidense para su sustento, evaluando factores como edad, salud, situación financiera, nivel educativo, experiencia laboral y dominio del inglés.
Los funcionarios consulares también están autorizados a realizar entrevistas en inglés con el fin de evaluar la capacidad de integración del solicitante. Con base en estos criterios podrán determinar si existe riesgo de que la persona se convierta en una “carga pública” en el futuro.
La suspensión constituye una de las decisiones migratorias más amplias implementadas por la Administración Trump y mantiene su enfoque en priorizar la autosuficiencia económica de quienes buscan inmigrar permanentemente a Estados Unidos.
98