El aumento de la intensidad de las lluvias en Colombia, pero particularmente en Antioquia, y, como consecuencia, el aumento de los aportes de agua al embalse Hidroituango motivó una reunión de alto nivel entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y Empresas Públicas de Medellín (EPM).
La reunión, realizada la noche del viernes 27 de febrero, tuvo como objetivo evaluar el funcionamiento del proyecto y su comportamiento en el escenario climático actual y estuvo encabezada por el director de la UNGRD, Carlos Carrillo Arenas, y el gerente general de EPM, Juan Mayoa Salazar, junto al equipo técnico encargado de la generación de energía.
El encuentro se dio en el contexto de precipitaciones que han superado los promedios históricos en la región y han incrementado el caudal del río Cauca.
Según se manifestó, el objetivo principal fue revisar las condiciones operativas del complejo, monitoreo hidrometeorológico y protocolos de comunicación con autoridades y comunidades ubicadas aguas abajo. También se analizaron estudios técnicos actualizados sobre estabilidad estructural y comportamiento geotécnico del proyecto.
La UNGRD enfatizó que el contexto actual requiere de una coordinación permanente entre entidades. Carrillo señaló que el deber institucional es acompañar a las empresas responsables de infraestructura estratégica para garantizar la protección de la vida, fortaleciendo los sistemas de alerta temprana y la toma oportuna de decisiones ante eventuales contingencias.
«¿Cuál ha sido el avance en el manejo de la contingencia que se presentó hace muchos años, pero que sigue generando preocupación en algunos sectores de la población? Para nosotros es fundamental que podamos comunicar información veraz, información veraz y, además, comparar diferentes fuentes para asegurar a la opinión pública la seguridad en la operación de esta hidroeléctrica y garantizar la seguridad de las comunidades aguas abajo», dijo.
Por su parte, Mayoa aseguró que, en este momento, la situación del proyecto es estable y no representa un riesgo para las poblaciones ubicadas aguas abajo. Indicó que el sistema tiene monitoreo continuo las 24 horas y que el embalse cumple una función clave de amortiguación ante inundaciones repentinas.
EPM informó que el nivel del embalse se mantiene dentro de los rangos operativos previstos en el diseño y que no existe riesgo de desbordamiento estructural. Además, el proyecto cuenta con margen hidráulico adicional y un vertedero de alta capacidad para evacuar aguas de inundaciones.
El sistema de seguimiento hidrológico permite anticipar los aumentos de caudal con varias horas de antelación, lo que facilita medidas preventivas como el descenso controlado del nivel del embalse o la apertura paulatina de compuertas.
La UNGRD reiteró que el país enfrenta un escenario de alta variabilidad climática, situación que requiere preparación para eventos hidrometeorológicos más intensos. En este sentido, se acordó mantener un seguimiento permanente y activar planes de contingencia si se presentan variaciones significativas en niveles o flujos.
El monitoreo también se articula claramente con las alertas emitidas por el Ideam sobre inundaciones, inundaciones repentinas y niveles altos en diferentes municipios de la cuenca del Cauca.
Como parte del proceso, ambas entidades realizaron recorridos en municipios aguas abajo del proyecto, donde identificaron oportunidades para fortalecer la preparación comunitaria. Entre las recomendaciones está actualizar la caracterización de la población, incluyendo niños, adultos mayores y personas con discapacidad, así como garantizar el buen estado de las rutas de evacuación, los puntos de encuentro y el sistema de alerta temprana.
También se propuso trabajar en conjunto con alcaldes y organismos de socorro para mejorar la dotación de equipos de respuesta y asegurar que los espacios de evacuación estén habilitados permanentemente en caso de emergencias.
El balance de la reunión deja claro que, aunque las condiciones actuales del proyecto son estables, el aumento de las precipitaciones obliga a una vigilancia constante sobre la evolución del sistema hídrico y el comportamiento del embalse.