La exsecretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, compareció el 27 de febrero de 2026 ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, donde negó categóricamente haber conocido o mantenido alguna relación con el financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.
Durante la audiencia, celebrada en un clima político tenso, los legisladores formularon preguntas sobre posibles vínculos entre figuras públicas y Epstein, cuyo caso sigue generando repercusiones años después de su muerte en 2019. Clinton afirmó bajo juramento que nunca tuvo contacto directo con él y rechazó cualquier sugerencia de cercanía o participación en actividades relacionadas con el empresario.
La comparecencia se produjo en medio de un ambiente de fuerte polarización en Washington, donde sectores políticos han pedido mayor transparencia sobre las redes de influencia y las relaciones entre figuras públicas y Epstein. Sin embargo, hasta el momento no se ha presentado ninguna prueba que vincule al exsecretario de Estado con el financiero.
Clinton sostuvo que está dispuesta a colaborar con cualquier investigación y defendió su carrera en el servicio público. “Yo no tenía ninguna relación con esa persona”, reiteró ante los congresistas.
Repercusiones
El testimonio ha generado reacciones divididas entre partidos políticos y analistas. Mientras algunos legisladores consideran que la comparecencia busca cerrar especulaciones, otros insisten en continuar con las investigaciones sobre posibles conexiones de figuras influyentes con Epstein.
La audiencia forma parte de una serie de sesiones impulsadas por el Congreso para aclarar responsabilidades y reforzar los mecanismos de rendición de cuentas en casos que involucran a figuras de alto perfil.
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