Cifras, registros de la UBPD y magnitud del conflicto – Tinta clara
- abril 9, 2026
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En el marco de Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, este 9 de abril, La Unidad de Búsqueda de Personas Reportadas
En el marco de Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, este 9 de abril, La Unidad de Búsqueda de Personas Reportadas
En el marco de Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, este 9 de abril, La Unidad de Búsqueda de Personas Reportadas Desaparecidas (UBPD) anunció la nueva actualización del Universo de personas reportadas como desaparecidas en Colombia.
Y bajo este panorama, Antioquia es el territorio donde el silencio de la desaparición se siente con más fuerza.
Cortadas a marzo de 2026, las cifras de la UBPD revelan una realidad abrumadora: 29.044 personas han desaparecido en este departamento.
Imágenes del reencuentro. Foto:UBPD
Para ponerlo en perspectiva, este ejército de ausentes equivale a llenar a su máxima capacidad casi 100 vagones del Metro de Medellín u ocupar el 64% de las gradas del Estadio Atanasio Girardot. No se trata sólo de estadísticas; Es como si los habitantes de municipios enteros como Jardín y Jericó juntos fueran borrados simbólicamente por el conflicto.
La complejidad de este fenómeno en la región muestra que Antioquia actúa como un imán y, al mismo tiempo, como un punto de expulsión en la dinámica de la guerra.
De los casos registrados, 16.915 corresponden a personas nacidas en Antioquia, pero hay un dato revelador: 13.500 víctimas nacieron en otros departamentos. y fueron reportados como desaparecidos en suelo paisa.
Proceso de entrega digno. Foto:UBPD
Esta movilidad demuestra el carácter estratégico de la zona, donde el rastro de 3.263 personas se pierde en corredores críticos que conectan el norte del departamento con el Darién chocoano, el sur de Córdoba y el Magdalena Medio santandereano.
El aumento de la cifra nacional, que pasó de 99.235 en 2021 a 136.010 en 2026No debe leerse como un reciente empeoramiento del flagelo, sino como un ejercicio de honestidad histórica.
Gracias a la depuración de bases de datos y la comparación con el Registro, La UBPD ha logrado que historias que antes estaban diseminadas hoy tengan registro oficial. Como explica Luz Janeth Forero Martínez, directora de la entidad, no se trata de números, sino de recuperación de identidades y del derecho fundamental de las familias a saber qué pasó con sus seres queridos.