Bloqueos y amenazas en la vía no permiten el ingreso del ascenso de Bocachico
– Tinta clara
diciembre 17, 2025
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El paro armado decretado por el ELN también se siente en la vida cotidiana del Caribe colombiano y uno de los primeros impactos aparece en la plazas de
El paro armado decretado por el ELN también se siente en la vida cotidiana del Caribe colombiano y uno de los primeros impactos aparece en la plazas de mercado.
la llegada de bocachico, pescado emblemático de la región y protagonista del tradicional ascenso, se ha reducido significativamente en Barranquilla, afectando la oferta y manteniendo los precios por encima de lo esperado para esta temporada.
Comerciantes y transportistas reconocen que el miedo a circular por corredores clave desde entonces Córdoba, Sucre, sur del Cesar, Chocó y Llanos El envío de pescado a la capital atlántica está prácticamente congelado. Aunque el producto aún está disponible, no se encuentra en las cantidades necesarias para abastecer completamente el mercado.
Miedo en las rutas, impacto en los precios
Dedier Gómez, gerente de la lonja de pescado de Barranquilla, Explicó que el aumento comenzó en noviembre, pero el flujo de bocachico ha sido irregular. “Aún queda bocachico en la plaza, pero no llega la cantidad que necesitamos para bajar los precios”, dijo.
A falta de abundancia de bocachico, el bagre y la mojarra están a la orden del día. Foto:Cronos
En este momento, El kilo se vende alrededor de los 12 mil pesos, mientras que en condiciones normales de alza podría estar entre 10 mil y hasta 8 mil pesos la mano, equivalente a cuatro pescados. En algunos puntos, dependiendo del tamaño y oferta diaria, el trimestre puede alcanzar valores cercanos a los 15 mil pesos.
La lonja de pescado de Barranquilla cuenta con 160 puntos de venta autorizados y 43 muelles para descarga. En un día normal, según GómezPueden entrar entre cinco y diez camiones, cada uno con cargas cercanas a las tres toneladas. “Todo ese pescado se vende aquí y en el resto del departamento del Atlántico”, explicó.
El ascenso, una tradición en riesgo
El llamado aumento no es sólo un fenómeno comercial. Es parte de la cultura e identidad de los pueblos ribereños del río Magdalena y cuencas como la del Cauca, Sinú y San Jorge. Es la época en la que el bocachico abunda y se convierte en el pescado más esperado en los hogares barranquilleros.
El bocahico criollo es traído de diversas zonas de la costa, Chocó y Magdalena Medio. Foto:Leonardo Herrera/EL TIEMPO
“El bocachico desplaza a la mojarra, que es la que más tiempo permanece en la plaza. Este es el pescado del barranquillero, la gente espera ese momento para comprarlo y consumirlo”, dijo Gómez.
Sin embargo, a los problemas de orden público se suman las alertas medioambientales. La especie enfrenta dificultades de reproducción y presión por la sobrepesca. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha advertido que en 2030 el pescado será la fuente de proteína animal más accesible y beneficiosa en todo el mundo, lo que aumenta la preocupación por la sostenibilidad del recurso.
Un sustento para miles de familias
Bocachico no sólo alimenta las mesas, sino que también sostiene economías enteras. Se estima que cerca de 150.000 familias en Colombia dependen directa o indirectamente de la pesca de esta especie.y. En zonas como Ayapel, en Córdoba, el ascenso se vive como una auténtica fiesta en las localidades ribereñas de San Jorge, aunque en este momento varios envíos permanecen anclados por miedo a moverse.
Pese a la situación, los comerciantes confían en que, una vez que se normalice la situación de orden público, el bocachico volverá a llegar con fuerza a las plazas caribeñas. Su plena devolución supondría un alivio para pescadores, vendedores y consumidores, que ven en este pescado mucho más que alimento: un símbolo de identidad, tradición y supervivencia.