Pobladores y comerciantes solicitan acciones urgentes ante la presencia de consumidores, vendedores y niños en situación de vulnerabilidad que afectan la seguridad y convivencia en esta zona.
El parque de Santander situado cerca del Grupo Cabal, uno de los puntos más transitados y emblemáticos del centro de la ciudad, se ha convertido en un escenario de preocupación para vecinos, trabajadores y visitantes.
Según la comunidad, en las últimas semanas se ha registrado un aumento alarmante de personas que consumen sustancias psicoactivas en espacios públicos, lo que ha generado una creciente percepción de inseguridad.
Aseguran que, además del consumo, han identificado la presencia de supuestos vendedores que se desplazan con facilidad entre las áreas verdes y los accesos al parque. Esta situación, comentan, ha modificado la dinámica habitual del sector, afectando la tranquilidad de quienes realizan actividades comerciales o transitan diariamente por la zona.
Vulnerabilidad
Al problema del consumo se suma el notable aumento de la mendicidad, especialmente entre las familias y los niños que permanecen en las proximidades del parque. Varios ciudadanos han manifestado su preocupación al observar a menores expuestos a riesgos físicos, sociales y ambientales, sin el acompañamiento adecuado ni medidas de protección.
La comunidad señala que esta realidad no sólo afecta la imagen del sector, sino que también revela una necesidad urgente de atención institucional para garantizar los derechos de la niñez y brindar alternativas a las familias en situación de calle.
Intervención
Ante este escenario, vecinos y comerciantes han solicitado la intervención inmediata de la Policía de Niñez y Adolescencia, así como el aumento de patrullajes en momentos críticos. Las peticiones buscan restablecer la seguridad de la zona y orientar a la población vulnerable hacia los programas sociales disponibles.
El profesional del cambio, Marcos Ceballos, destacó la importancia de que las autoridades actúen lo antes posible. «Debemos proteger a quienes están más expuestos y garantizar que los espacios públicos vuelvan a ser seguros para todos», afirmó.
La comunidad espera que las instituciones competentes atiendan estas inquietudes y adopten estrategias que permitan restablecer la convivencia en uno de los parques más representativos de la ciudad.
Profesionales del cambio del parque La Pola en Ipiales: Álvaro Salcedo, Marcos Ceballos y Jaime Yépez.
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