Así se escribió la cronología del fallido traslado de líderes en pleno proceso de paz urbana en Barranquilla
– Tinta clara
enero 13, 2026
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Entre el 10 y 11 de enero de 2026, el Ministerio de Justicia (e), encabezado por Andrés Idárraga, comenzó a moverse y confirmó que firmaría el solicitud de
Entre el 10 y 11 de enero de 2026, el Ministerio de Justicia (e), encabezado por Andrés Idárraga, comenzó a moverse y confirmó que firmaría el solicitud de traslado a barranquilla Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor (cabecilla de los costeños) y Digno Palomino (cabecilla de los pepes) en un movimiento “estrictamente monitoreado”, como parte de la estrategia de paz urbana y para sostener la tregua acordada entre estas estructuras. Aclaró que a donde se dirigían era a otro centro de detención, “no a un hotel”.
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Horas más tarde, Óber Ricardo Martínez Gutiérrez, alias El Ober Negro (vértice de la Rastrojo Costero) en el paquete de transferencias previstas antes del 20 de enero, fecha de vencimiento de la tregua. El Alcaldía de Barranquilla reaccionó con sorpresaalegando falta de coordinación y riesgos que podrían convertir las prisiones locales en centros de comando criminal. La controversia escaló hasta choque político abierto entre el alcalde Alejandro Char y el gobierno nacional, el cual defendería su decisión afirmando que, estadísticamente, fue apoyado.
El presidente Gustavo Petro se manifestó contra las críticas del alcalde Alejandro Char con un contundente mensaje: su gobierno había logrado “reducir a la mitad la tasa de homicidios en Barranquilla” gracias al proceso de paz entre pandillas que, hasta hace poco, desangraron la ciudad. Con esa afirmación, el presidente no sólo defendió la estrategia de paz urbana, sino que la presentó como el argumento central para justificar la traslado de los cabecillas a las cárceles del Atlántico.
El 12 de enero, en medio de presiones de las autoridades locales, los sindicatos y la opinión pública, Las autoridades suspendieron temporalmente los traslados hasta garantizar una coordinación real con el Inpec, Policía y autoridades territoriales. Ese mismo día también se conoció que Digno Palomino no sería trasladado, decisión ratificada por el facilitador Camilo Pineda, mientras persistían indicios sobre la conveniencia y marco legal de trasladar a cabecillas a cárceles del Atlántico. El 13 de enero, el ministro reiteró en X que, “por ahora”, todo estaba en pausa.
Promesas y realidades: cuadros, compromisos y advertencias
Alias ’Negro Ober’, líder de los Rastrojos Costeños, grupo del crimen organizado. Foto:suministrado
Un precedente clave ocurrió el 7 de noviembre de 2025, cuando este proceso se planteó como “dilema carcelario”: llevar a cabecillas de alta seguridad a cárceles de media seguridad (La Modelo y El Bosque) requería ffiltros técnicos y análisis de riesgos. El delegado de la Comisionada de Paz, Camilo Pineda Serje, insistió entonces en que la decisión no estaba tomada y que cualquier traslado debía revisar la convivencia carcelaria y los potenciales conflictos internos. Paralelamente, se destacaron compromisos como proteger a los niños y adolescentes del reclutamiento y mantener la venta de drogas alejada de los entornos escolares.
El Defensoría del Pueblo Desde entonces, ya había lanzado una alerta que hoy es válida: pidió «claridad» al Gobierno sobre el alcance real de la tregua entre Los Costeños y Los Pepes. La preocupación central era que el proceso no se convirtió en un simple pacto de conveniencia para redistribuir economías ilícitasdisfrazada de paz urbana. En palabras de la defensora Iris Marín Ortiz, la organización reconoció que hubo señales positivas como la reducción parcial de los actos de violencia letal, pero advirtió que sin reglas claras y mecanismos verificables, el riesgo era que los acuerdos quedaran en «espejismos» y Treguas frágiles que no atacan la violencia estructural ni desmantelan las rentas criminales que sostienen el conflicto urbano.
Semanas antes, entre el 9 y el 11 de octubre de 2025, mesas de trabajo en el Hotel El Prado con la presencia de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, alcaldes del área metropolitana, policías, academia, sindicatos y víctimas; allí ya se debatió el traspaso como punto sensible y se reportaron alarmas por extorsión, el delito que más golpea a comerciantes y transportistas en la ciudad.
Los números en contraste con la narrativa.
Mes a mes, la tasa de homicidios aumentó durante la tregua. Foto:Ayuntamiento
Mientras el presidente Gustavo Petro defendió en redes sociales que su gobierno redujo a la mitad la tasa de homicidios en Barranquilla gracias a la tregua y el acercamiento con estas estructuras, cifras oficiales locales traman otra película. Según datos manejados por la Alcaldía de Barranquilla y la Policía Metropolitana, desde el 23 de agosto de 2025 (anuncio de la “tregua”) hasta el 11 de enero de 2026 Se registraron 145 homicidios, de los cuales 113 (alrededor del 78%) fueron para sicarios.
Mes a mes, el comportamiento fue ascendente: 22 en septiembre, 38 en diciembre; y entre el 1 y el 11 de enero de 2026 hubo 16 homicidios, 12 a manos de sicarios (75%). Además, Durante la tregua ocurrieron dos masacres que sacudieron la ciudad: 1 de octubre en Pinar del Río y 12 de noviembre en Villas de la Cordialidad.
En el balance anual de 2025, Barranquilla cerró con 428 homicidios frente a 493 en 2024 (13,2% menos). Por tipo: sicario 79,7%, pelea 12,9%, robo 3,3% y linchamiento 0,9%. El 80%, según autoridades locales, está asociado a la disputa entre Los Costeños, Los Pepes y el Clan del Golfo. Los barrios de Rebolo (34) y El Bosque (31) acapararon el 15,2% del total.
En términos técnicos, una caída anual del 13,2% no equivale a “reducir a la mitad” la tasatampoco refleja una reducción sostenida del conflicto con los sicarios, que siguió siendo el mecanismo predominante de ajuste criminal. El experto en seguridad Janiel MelamedUn académico de la Universidad del Norte, respondió así al comunicado presidencial:
“No manipules las cifras a tu gusto para vender humo con ‘paz total’. Ninguna tasa de homicidios se redujo a la mitad en Barranquilla. Según las estadísticas de la Policía Nacional y el DANE, en 2025, con 425 homicidios, la tasa por 100.000 habitantes fue de 32. En 2024, con 493 homicidios, la tasa fue de 37. Hay una reducción multicausal de 5 puntos, que no es únicamente imputable a su gobierno. Si todo es producto de su maravillosa gestión, háblenos entonces de la tasa de homicidios en el departamento del Atlántico, presidente Gustavo Petro. En 2025, los homicidios aumentaron un 65% (129 en total, 51 casos más que en 2024). ¿No operan estructuras criminales en los 18 municipios restantes bajo la jurisdicción de la Policía Atlántica y del Gobierno del Atlántico?«
Gustavo Petro y Alejandro Char siempre se han opuesto al proceso de paz urbano local. Foto:Archivo
Más allá de la cifra concreta, el punto analítico es inequívoco: no hubo una reducción “a la mitad” y si se quiere reclamar una mejora parcial de la situación de seguridad en la ciudad, habrá que dejar claro que Se debe a múltiples factores que no sólo dependen de la virtud total del gobierno nacional.
Con los traslados suspendidos, el Gobierno insiste en que cualquier movimiento requerirá una coordinación real con el Inpec, la Policía y las autoridades locales. Mientras tanto, Los analistas se preguntan si todo se hará en un año electoralsin un marco legal claro para un eventual sometimiento o diálogo sociojurídico y con opacidad respecto de los protocolos penitenciarios para impedir que las prisiones se conviertan en plataformas de mando.
La Procuraduría General de la República anunció que brindará apoyo y seguimiento, atendiendo el llamado del Distrito y el Gobierno. Las voces académicas plantean preguntas fundamentales: ¿Cómo proteger a El Bosque y La Modelo de tomas de poder interno?¿Qué papel real tendrán las víctimas y la sociedad civil? ¿Cómo evitar impactos en la dinámica político-electoral?¿Qué hoja de ruta verificable apoya la “paz urbana” más allá de las frágiles treguas?
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El hechos verificables Durante la tregua se produjeron 145 homicidios, con dos masacres en ese período y un aumento mensual hasta diciembre, dato que contrasta con la afirmación de letalidad reducida “a la mitad”. Lo que sí existe es una reducción anual a partir de 2025, pero no sustenta una narrativa absolutista, ya que es multicausal y coexiste con altos niveles de sicariato que siguen preocupando a los ciudadanos. principalmente interesados en que esas cifras positivas de la tregua sean completamente ciertas.
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La historia de Yeison Jiménez. Foto:
Camilo Álvarez Peñaloza, periodista de EL TIEMPO Barranquilla @camiloa.ap_20