Alejandro Char ataca la ‘paz total’ y denuncia una extorsión generalizada en la ciudad que golpea a familias y empresas
– Tinta clara
abril 11, 2026
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En medio de un recorrido por el barrio Bellarena, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, Convirtió su diálogo con la comunidad en una declaración directa contra la política
En medio de un recorrido por el barrio Bellarena, el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, Convirtió su diálogo con la comunidad en una declaración directa contra la política de paz total. Desde las calles del sector, el presidente no sólo escuchó los reclamos de los vecinos, sino que también Presentó una crítica directa al enfoque de seguridad del gobierno nacional.
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Frente a pobladores y comerciantes, Char aseguró que la situación de inseguridad que se vive en la zona es consecuencia de una estrategia que, a su juicio, no ha logrado contener el avance de las estructuras criminales. En su discurso, Vinculó directamente el aumento de la extorsión con lo que describió como una política que prioriza a los delincuentes sobre los ciudadanos.
El presidente describió un panorama marcado por el miedo cotidiano. Como explicó, muchas familias han optado por reforzar sus viviendas con rejas y sistemas de seguridad, en una dinámica que, dijo, transforma la vida barrial en una experiencia de encierro. Para Char, esta situación refleja un deterioro progresivo de las condiciones de convivencia en los sectores populares.
Extorsión y cierre de negocios: el impacto en la economía local
El alcalde Alejandro Char durante un recorrido por Barranquilla. Foto:Ayuntamiento
Uno de los puntos más críticos resaltados durante la gira fue el efecto de la extorsión en el comercio. Según lo expresado por vecinos del sector, Varios negocios han tenido que cerrar bajo la presión de acusaciones ilegales y amenazas constantes. El alcalde advirtió que esta realidad no sólo afecta a la economía, sino que también debilita el tejido social.
La situación, según ha indicado, ha reducido notablemente la actividad comercial en Bellarena. Las tiendas de barrio, que tradicionalmente funcionaban como puntos de encuentro comunitario, han desaparecido o sobreviven con dificultad. Este fenómeno, añadió, es una señal de alerta sobre la expansión de las economías ilegales en los entornos urbanos.
Las denuncias recogidas sobre el terreno coinciden con informes recientes de las autoridades. En febrero, el Gaula Policial realizó operativos en Barranquilla y municipios cercanos que permitieron la captura de varias personas vinculadas a redes de extorsión. Durante estas acciones Se incautaron armas y dinero en efectivo y material utilizado para intimidar a los comerciantes.
Operaciones, recompensas y persistencia de problemas.
Búsquedas de la Policía de Barranquilla. Foto:policia de barranquilla
A principios de marzo, un nuevo operativo resultó en la captura de presuntos integrantes de estructuras dedicadas a este delito. Según la investigación, Estas redes utilizaron mecanismos como videollamadas para amenazar a sus víctimas y obtener ingresos ilícitos que, en algunos casos, excedieron 200 millones de pesos mensuales.
Ante este panorama, la administración distrital ha implementado medidas para incentivar las denuncias ciudadanas. Entre ellos, Destaca la oferta de recompensas económicas para quienes brinden información. que permita localizar y capturar a los responsables de extorsión. Esta estrategia se desarrolla en coordinación con la Policía y el Ejército.
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Sin embargo, a pesar de los resultados operativos y anuncios institucionales, la percepción de inseguridad persiste en sectores como Bellarena. Para el alcalde esto demuestra que el problema no se ha resuelto en lo fundamental. y sigue afectando especialmente a los pequeños comerciantes, que tienen menos capacidad para afrontar las presiones de los grupos ilegales.
Un debate que trasciende lo local
La Policía de Barranquilla mantiene controles. Foto:policia de barranquilla
Las declaraciones de Char no son aisladas. En diferentes escenarios, El presidente ha insistido en que la extorsión se ha convertido en uno de los principales desafíos para las ciudades del país. En reuniones con otros alcaldes ha advertido de que este delito está asfixiando la economía urbana y deteriorando la calidad de vida de los ciudadanos.
En este contexto, sus críticas a la política de seguridad nacional son parte de un debate más amplio sobre la efectividad de las estrategias implementadas para enfrentar el crimen. Mientras el Gobierno defiende su enfoque de diálogo y sumisión, las autoridades locales exigen medidas más fuerte para proteger a la población.
El caso de Bellarena, según el alcalde, refleja un problema que se repite en otros sectores de Barranquilla y en distintas ciudades del país. La combinación de miedo, cierres de empresas y presión criminal configura un escenario lo cual, advierten expertos, requiere respuestas integrales que incluyan prevención, control y fortalecimiento institucional.