Saturday , 20 May 2024
Tecnología

acaba de completar una prueba crítica antes de la entrega – Tinta clara

  • marzo 20, 2026
  • 0

España se encuentra en un momento de renovación armamentista. Hace unos días decíamos que el país lleva unos años vendiendo como chatarra sus viejos submarinos, un movimiento condicionado

España se encuentra en un momento de renovación armamentista. Hace unos días decíamos que el país lleva unos años vendiendo como chatarra sus viejos submarinos, un movimiento condicionado por algo muy concreto: la nueva generación de submarinos S-80 está empezando a ganar terreno. O impulso, mejor dicho. Y el encendido de motores. S-82 Narciso Monturiol Es un paso más hacia la entrega a la Armada.

Y ha costado…

Hito. Fue el pasado 28 de febrero cuando el S-82, segundo submarino de la serie S-80 Plus, puso en marcha por primera vez sus motores diésel. El Ministerio de Defensa ha vuelto a ser eco del logro alcanzado hace unas semanas, y no es de extrañar. El encendido es un paso más en la puesta en servicio del submarino tras el encendido eléctrico, el embarque de las baterías y la botadura. La superación de estas fases acerca el barco a su entrega.

El S-82. El Narciso Monturiol mide unos 80 metros de longitud, tiene unos siete metros de diámetro y es capaz de mover unas 3.000 toneladas estando sumergido. Tiene capacidad para más de 30 tripulantes y puede permanecer sumergido durante tres semanas.

En cuanto a las armas, cuenta con un sistema desarrollado por Navantia y Lockheed Martin que permite lanzar misiles de ataque terrestre, siendo el solo de los submarinos convencionales de la Unión Europea que tienen esa capacidad. También puede armar torpedos pesados ​​DM2A4 con un alcance de hasta 50 kilómetros.

Asuntos. Y si el encendido de los motores se anuncia como un hito es porque el programa S-80 no lo ha tenido fácil. Se trata de los primeros submarinos de diseño español, y desde 2004 vienen sufriendo retrasos. El primero de la clase, el S-81 Isaac Peraldebería haberse entregado a principios de la década de 2010, pero por errores de diseño y un presupuesto que pasó de 1.800 millones de euros a 3.900 acabó entregándose en 2023.

El mayor problema era el peso, algo crucial en un submarino. Tenía entre 70 y 100 toneladas de sobrepesoalgo que se descubrió justo cuando debía ser entregado y que comprometió todo el proyecto porque es algo que provocaría problemas de flotabilidad. También hubo otros problemas en el sistema de propulsión y disputas entre la Navantia española y el Grupo Naval francés.

Próximos pasos. Y, de nuevo, completar estas pruebas es el paso previo a la entrega en algún momento de este año. También muestra que hay alguien que hace los cálculos con cierta regularidad porque la entrega del S-82 estaba prevista para finales de 2024, lo que genera un demora en los planos. Este retraso es lo que provocó que el veterano S-71 tuviera que ser revisado para que España pudiera mantener operativos dos submarinos al mismo tiempo, dándose la situación de tener uno de nueva generación junto al citado S-71.

Los próximos pasos para el S-82 son seguir probando sistemas antes de la entrega, y luego llegarán el S-83 y el S-84, que originalmente estaban fechados para 2026 y 2028 respectivamente y llegarán con una novedad: el sistema BEST AIP para mejorar la capacidad de inmersión y las misiones de larga duración. Tanto el S-81 como el S-82 también se actualizarán con el BEST AIP en alguna parada técnica entre 2029 y 3031, respectivamente.

Después de ese encendido de los motores S-82, ellos comienzan las pruebas más críticas, como la firma acústica y la inmersión, pasos clave antes de poder ser lanzado al mar para retirar definitivamente el S-71.

Fotos | Ministerio de Defensa

En | En el siglo XIX, España diseñó el primer «lanzatorpedos» para defenderse de Estados Unidos: el submarino Sanjurjo Badía