El vendedor de cocos que sueña con ser técnico en refrigeración. – Tinta clara
- marzo 30, 2026
- 0
“Hazte técnico, es lo mejor que hay”, fue el consejo que tomó en serio sin pestañear. Leonardo Payares Venegas cambiar el curso de su vida y luchar por
“Hazte técnico, es lo mejor que hay”, fue el consejo que tomó en serio sin pestañear. Leonardo Payares Venegas cambiar el curso de su vida y luchar por
“Hazte técnico, es lo mejor que hay”, fue el consejo que tomó en serio sin pestañear. Leonardo Payares Venegas cambiar el curso de su vida y luchar por sacar adelante a su familia.
Hace 10 años tuvo que salir de San Cristóbal, en el sur del departamento de Bolívar, con su familia, luego de sufrir los estragos del invierno. El agua se los llevó todo, dejándolo en la calle, sin ayuda para empezar de nuevo.
Junto a sus padres decidió salir a probar suerte en Barranquilla. El desafío fue terminar tus estudios y trabajaren una ciudad que le ofrecía nuevas oportunidades, quizás las que nunca tendría en su tierra natal.
El desafío comenzó con terminar sus estudios secundarios, y para ayudar en la casa trabajó como ayudante de albañil.
Leonardo Payares aprendiz del Sena Atlántico. Foto:Firmar
Pero necesitaba más recursos, los ingresos no le alcanzaban, por lo que comenzó a trabajar como vendedor ambulante de frutas, recorriendo los barrios del sur de Barranquilla, hasta encontrar una forma estable de generar ingresos y mantener a sus padres vendiendo cocos fríos. “Con esto puedo apoyar a mis padres”dijo.
Leonardo sostiene que su vida dio un giro inesperado el día que un experto frigorista vino a reparar un frigorífico de la casa. «La verdad es que vi cómo la gaseaba y todas esas cosas, me gustó… y me preguntaba cómo se aprende eso. Me dijo: «hazte técnico, es lo mejor que hay», No olvida las palabras que resonaban en su cabeza.
Aunque era un mensaje sencillo, esa frase despertó su curiosidad y se convirtió en un propósito. Su historia dio un giro significativo cuando ingresó a estudiar al Sena Atlántico, donde actualmente se forma en el programa Técnico de Mantenimiento de Refrigeración y Aire Acondicionado las 24 horas del día.
Leonardo Payares estudia de 21 a 5 horas en el Sena Atlántico. Foto:Firmar
Su rutina es exigente: estudia de 21 a 5 horas, descansa unas horas por la mañana y, al mediodía, retoma sus actividades laborales como vendedor de cocos fríos, trabajo que desempeña hasta la tarde.
Una dinámica que demuestra no sólo su apuesta por la formación, sino también su determinación por construir un futuro mejor.
“Entro a las 9 de la noche y salgo a las 5 de la mañana. Llego a casa, duermo dos horas y a las 6 voy por la orilla del río a comprar cocos. Regreso a las 10, y a las 12 ya estoy listo para salir a vender. Camino por el barrio hasta las 3, a veces hasta las 4”, Leonardo expresó.
Más allá del cansancio, su motivación es clara: “La verdad siempre he dicho que cuando estás con Dios, Dios te da la fuerza para levantarte cada día, para seguir adelante”.
Su sueño también lo impulsa: construir, poco a poco, la casa de sus padres en su ciudad natal.
“Tengo esperanza y confianza en mí mismo de que puedo ser mucho mejor y superarme, dando lo mejor a mis padres”, concluye.
Hoy, entre madrugadas de estudio y jornadas de trabajo bajo el sol, este aprendiz no sólo se forma en un oficio: está construyendo un proyecto de vida que honra sus raíces y abre el camino a nuevas posibilidades.