el tráfico cayó hasta un 60%; Se restablecería la movilidad para Semana Santa
– Tinta clara
marzo 14, 2026
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La mañana en que el levantamiento del Río Mendihuaca, en el Magdalena, causó el colapso del puente Tronco caribeño No hizo falta sólo una estructura de hormigón. También
La mañana en que el levantamiento del Río Mendihuaca, en el Magdalena, causó el colapso del puente Tronco caribeño No hizo falta sólo una estructura de hormigón. También alteró el ritmo económico de uno de los corredores turísticos y comerciales más importantes del Caribe colombiano.
Ese tramo de carretera conecta Santa Marta con La Guajira y sirve como puerta de entrada a destinos como el Parque Tayrona, Palomino, Buritaca y varios pueblos que viven del turismo y comercio asociado a la carretera.
Antes del colapso, Por ese punto circulaban más de 4.000 vehículos al día.entre autos particulares, buses turísticos, transporte intermunicipal y camiones de carga.
Las cifras equivalían a un flujo constante: cunos 170 vehículos cada hora y casi tres vehículos por minuto.
Fue, en palabras de comerciantes y transportistas, la arteria económica del norte del Magdalena. Hoy el panorama es otro.
Desde que el puente desapareció bajo la fuerza de la inundación provocada por el reciente frente frío en Sierra Nevada, el tráfico se redujo a un cruce temporal construido con una calzada elevada.
Actualmente circulan por allí entre 1.500 y 2.000 vehículos diarios, lo que representa una reducción de entre el 50 y el 65% del flujo de tráfico habitual.
El golpe silencioso a la economía
La disminución del tráfico no sólo se mide en cifras de movilidad. También se refleja en los ingresos de cientos de negocios que dependen del paso constante de viajeros por la carretera.
El cierre del puente de Mendihuaca afectó el turismo y golpeó la economía. Foto:Gobernación de Magdalena
Según estimaciones de la Cámara de Comercio de Santa Marta para el Magdalena, el corredor turístico entre Guachaca, Mendihuaca, Buritaca y Palomino concentra buena parte de la actividad económica asociada al turismo de naturaleza en la región.
Hoteles, hostales, restaurantes, operadores turísticos y pequeños vendedores dependen directamente de ese flujo.
“Cada coche que deja de pasar es un cliente menos para muchos comercios”, explica. Carlos Silva, comerciante del sector Guachaca.
«Vivimos fuera de la carretera. Cuando el tráfico disminuye, el impacto se siente inmediatamente en las ventas».
La Cámara de Comercio de Santa Marta Ha advertido que el corredor turístico Troncal del Caribe genera miles de empleos directos e indirectos e impulsa actividades como el transporte, la agricultura y el comercio local.
Por tanto, la reducción del flujo de vehículos ha tenido un efecto inmediato en la economía.
Comunidades que viven del movimiento de la carretera
El impacto también se siente en las comunidades que viven a lo largo del corredor.
Se estima que alrededor de 60.000 personas dependen directa o indirectamente deEl dinamismo económico que genera esta carretera.
Entre ellos se encuentran agricultores que transportan sus productos a Santa Marta, transportistas que trasladan pasajeros y pequeños emprendimientos turísticos que surgieron al calor del crecimiento del turismo en la Sierra Nevada.
Los trabajos para habilitar la nueva estructura avanzan a buen ritmo. Foto:Gobernación
“Antes veíamos pasar autos todo el día. Ahora el movimiento es mucho menor”, explica Rosa Martínez, líder comunitaria del sector Mendihuaca.
«Para muchas familias esto significa menos trabajo, menos ventas y más preocupaciones».
Los transportistas de carga también han tenido que adaptarse a las nuevas condiciones.
El cruce provisional funciona bajo un sistema de paradas y arranques, con circulación controlada y restricciones para vehículos pesados.
Esto obliga a algunos transportistas a buscar rutas alternativas más largas, esperar largas colas para cruzar y fragmentar sus paquetes.
Una solución provisional en medio de la urgencia
Ante el riesgo de que la región quedara completamente aislada, las autoridades en plenas elecciones legislativas habilitaron la calzada que hoy permite mantener la conexión, aunque con limitaciones.
Pero la verdadera solución a corto plazo es la instalación de un puente militar temporal, lo que permitirá recuperar parte de la movilidad mientras se construye una estructura definitiva.
Miles de viajeros suelen recorrer este camino para visitar el Parque Tayrona, las playas de La Guajira y las comunidades costeras del norte del Magdalena.
La carrera contra el tiempo para salvar la temporada turística
En los municipios y corregimientos cercanos al río Mendihuaca la expectativa es que se cumpla el calendario.
Los empresarios turísticos saben que la Semana Santa puede marcar la diferencia entre una temporada perdida o un respiro económico tras semanas de incertidumbre.
“Necesitamos que el puente esté listo antes de que lleguen los turistas”, dice Luis Mendoza, un operador turístico en Palomino. «Si la movilidad mejora, el turismo regresa. Pero si el acceso sigue siendo limitado, muchos visitantes preferirán otros destinos».
Por ello, el Gobierno del Magdalena también anunció que, una vez restablecida la movilidad, se impulsará una campaña de promoción turística para recuperar la confianza de los viajeros.
Roger Urieles, para EL TIEMPO Santa Marta. En X @rogeruv