Gobierno lanza plan para recuperar el control y proteger a los pueblos indígenas del conflicto armado
– Tinta clara
marzo 11, 2026
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Desde hace varios días, el resguardo indígena Serankwa, ubicado en la zona alta del Aracataca, Magdalenaha vivido escenas de horror que hasta hace poco parecían impensables en el
Desde hace varios días, el resguardo indígena Serankwa, ubicado en la zona alta del Aracataca, Magdalenaha vivido escenas de horror que hasta hace poco parecían impensables en el llamado “Corazón del Mundo”, como lo saben los pueblos ancestrales.a la Sierra Nevada de Santa Marta.
Videos y fotografías que circulan entre las comunidades muestran la magnitud de los combates abiertos entre hombres armados delLas Autodefensas Conquistadores de la Sierra (ACSN) y el Ejército Gaitanista de Colombia (EGC). En las imágenes se pueden ver disparos de fusil en medio del pueblo, mientras los combatientes se refugian entre las chozas indígenas.
El enfrentamiento ha dejado, según informes preliminares de las autoridades indígenas, Al menos tres muertos, nueve heridos y una mujer con su hijo desaparecidos. aunque aún es difícil establecer la magnitud real de la tragedia.
Los heridos permanecieron durante días tirados en el suelo de la montaña, sin atención médica, hasta que este martes se pudo iniciar su búsqueda.
La comunidad quedó atrapada, sin rutas de evacuación, sin ambulancias ni comunicación con el mundo exterior.
Comunidades incomunicadas
La situación es aún más crítica porque los grupos armados prohibieron el uso de teléfonos celulares, lo que ha dejado a las comunidades arhuacas prácticamente cortadas de comunicación.
Médicos del Hospital Universitario Julio Méndez Barreneche atienden a los heridos. Foto:Gobernación
Esto ha dificultado saber exactamente cuántas víctimas hay o dónde están los heridos.
Las denuncias de las autoridades indígenas indican que los combates se desarrollan muy cerca de las viviendas, mientras algunos actores armados se esconden entre las viviendas.
Las familias, incluidass niños y ancianos se refugian dentro de sus chozas mientras las balas atraviesan las paredes de madera y las explosiones sacuden la montaña.
“Es aterrador lo que está pasando”, advirtió el gobernador del Cabildo Arhuaco de Magdalena y La Guajira, Luis Enrique Salcedo.
El líder indígena lanzó un llamado urgente al gobierno nacional para que intervenga y detenga una guerra que, dice, está cobrando vidas dentro de un territorio ancestral.
Indígenas arhuacos rescatados por el Ejército trasladados a un hospital de Santa Marta. Foto:Gobernación
“Nuestros hermanos Arhuacos están muriendo en medio de una guerra que no es la nuestra”, afirmó.
Drones y explosivos en las montañas
Uno de los aspectos que más alarma ha generado entre las comunidades es el uso de drones con explosivos, una práctica que aparece cada vez más en los conflictos armados en las zonas rurales de Colombia.
El Ejército Gaitanista denunció que la ACSN había lanzado granadas de fragmentación de drones contra sectores donde se ubicaba la comunidad indígena.
En su comunicado, el grupo afirmó que uno de los ataques dejó muerto a un adulto mayor identificado como Juan Garavito, además de varios heridos, entre ellos un niño de cuatro años.
También informaron que algunas viviendas indígenas habían sido quemadas y que las comunidades permanecían confinadas.
Las Autodefensas de Conquistadores de la Sierra, por su parte, rechazaron estas acusaciones.
En un comunicado difundido públicamente, el grupo afirmó que los combates responden a su enfrentamiento con el Clan del Golfo y aseguró que incluso Han brindado primeros auxilios a indígenas heridos.
«Somos conscientes de que hay civiles e indígenas heridos. Nosotros mismos les hemos brindado atención médica y los hemos protegido», dijeron, al tiempo que culparon al grupo rival de ser los agresores de las comunidades ancestrales.
La ACSN también sostiene que está dispuesta a abrir corredores humanitarios para evacuar a las víctimas.
Reacción del gobierno
Dada la gravedad de la situación, La gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, activó el sistema CRUE (Centro Regulador de Urgencias y Emergencias) coordinar el rescate y traslado de los heridos.
Según la administración departamental, trabajan junto al comandante de la Primera División del Ejército para evacuar este martes a nueve personas heridas: cuatro mujeres, tres hombres y dos niños.
Los 12 indígenas Arhuaco permanecen bajo observación médica en Santa Marta. Foto:Gobernación
El presidente también solicitó la intervención de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos.
Mientras tanto, El presidente Gustavo Petro habló sobre la crisis.
“Los pueblos indígenas son la raíz ancestral de la nacionalidad colombiana y latinoamericana”, afirmó el presidente, quien anunció acciones inmediatas para recuperar el control del territorio.
La publicación del presidente va acompañada de un vídeo de un helicóptero saliendo del casco urbano para tomar el punto de la Sierra donde se desarrollan los combates.
“La fuerza pública no debe salir de la montaña”, dijo Petro, dejando claro que dio la orden de recuperar el control del Estado en el territorio.
Una comunidad sola en medio del conflicto
Mientras se intercambian las declaraciones de los grupos armados y las autoridades intentan reaccionar, la realidad en Sierra Nevada sigue siendo la misma.
Indígenas heridos, niños escondidos en sus casas y familias enteras esperando que termine el tiroteo.
Él pueblo arhuaco ha insistido en que Sierra Nevada no puede seguir siendo escenario de disputas armadas.
«La Sierra es un territorio sagrado. No puede convertirse en un campo de batalla», advirtieron sus autoridades. Pero en Serankwa, por ahora, la guerra sigue traspasando las puertas de las casas.
Tensión en la Sierra
La tensión por la presencia de grupos armados en la Sierra Nevada y sus poblados es tan alta que la noche del lunes en la zona rural de Guachaca, tropas del Ejército dispararon contra un camión que aceleró para evadir un puesto de control.
Como resultado de esta acción, Un menor indígena resultó herido de dos balazos.
La comunidad reaccionó con indignación yDetuvo al pelotón de al menos 10 soldados, exigiendo la presencia de su comandante para responder por este comportamiento violento.
Los militares indicaron que vieron en riesgo sus vidas y por eso actuaron de esta manera. Sin embargo, la población negó que existiera algún riesgo para el Ejército.
El hecho es materia de investigación por parte de la institución militar.
Por Roger Urieles, para EL TIEMPO Santa Marta. En X @rogeruv