Fuertes lluvias, vientos y olas de hasta cuatro metros arrasan el 75% del comercio en la zona norte de Cartagena
– Tinta clara
febrero 3, 2026
0
Mientras el sol intenta tímidamente romper el manto gris que ha cubierto el Caribe colombiano en las últimas 48 horas, El panorama en la turística localidad de Manzanillo
Mientras el sol intenta tímidamente romper el manto gris que ha cubierto el Caribe colombiano en las últimas 48 horas, El panorama en la turística localidad de Manzanillo del Mar es desolador.
El frente frío, que ha azotado con inusitada furia la costa central, no sólo trajo vientos y lluvias; trajo una marejada que literalmente borró del mapa gran parte del motor económico de esta comunidad raizal, en el norte de Cartagena.
El saldo es una herida abierta en esta comunidad, ubicada en la salida de Cartagena hacia Barranquilla: El 75% de los establecimientos comerciales han quedado reducidos a escombros o inundadosdejando en una situación de extrema vulnerabilidad a una población que vive exclusivamente del turismo.
LEER TAMBIÉN
El epicentro de la devastación
Líderes de la Junta de Acción Comunal (JAC) de Manzanillo describen una tragedia material de proporciones históricas para el municipio: De los 105 comercios que operaban en la franja costera, sólo 30 lograron sobrevivir al embate del oleaje que alcanzó los cuatro metros de altura desde la madrugada del pasado domingo.
Con pérdida total hay 65 restaurantes y quioscos en Playa de Oro, que desapareció bajo las olas.
Hay daños parciales en Playa Rica y Playa Muralla, donde también se reportan daños estructurales severos.
Reportan 53 viviendas que resultaron inundadas, afectando directamente a más de 100 familias.
«Manzanillo del Mar está 85% bajo el agua. No es sólo el comerciante de la orilla, es el que vende el hielo, el que vende el pescado, el que vende la leña. Si la playa se afecta, el corazón de toda la comunidad sale», dijo un habitante de la zona con la voz quebrada por la incertidumbre.
LEER TAMBIÉN
Operación retorno, entre el barro y la arena
Aunque este martes la intensidad del oleaje ha comenzado a disminuir -pasando de crestas de 4 metros a 2,5 metros-, la ciudad se mantiene bajo un estricto régimen de seguridad. El alcalde Dumek Turbay confirmó que el cierre total de playas y la prohibición de navegación se mantendrán vigentes hasta las 18:00 horas del miércoles 4 de febrero.
El mandatario informó que el 97% de las emergencias reportadas han sido atendidas por la Brigada Distrital. Sin embargo, el trabajo en la infraestructura principal es titánico:
Avenida Santander: Se han recogido más de 400 toneladas de arena y sedimentos arrojados por el mar.
Daños estructurales: La OAGRD informa de 17 casos de tejados volados y 12 grandes árboles caídos.
Refuerzo costero: El Distrito anunció la construcción de un peaje de emergencia en los puntos críticos de la Avenida Santander para mitigar impactos futuros.
LEER TAMBIÉN
SOS institucional, más allá de las grúas
Para los habitantes de Manzanillo la presencia de “maquinaria amarilla” en las principales vías es necesaria, pero insuficiente.
Hacen un llamamiento urgente para que la ayuda humanitaria llegue al corazón de la localidad, donde el cese de la actividad turística ha cortado el flujo de ingresos de cientos de hogares.
En tanto, el director de Gestión de Riesgos, Daniel Vargas, confirmó que el Consejo Distrital se mantiene en sesión permanente. La prioridad inmediata es garantizar que no haya pérdidas humanas -un saldo que hasta ahora se mantiene en cero- y evaluar subvenciones o apoyos para la reconstrucción de los balnearios.
LEER TAMBIÉN
La Dirección General Marítima (Dimar) emitió este martes un boletín extraordinario advirtiendo que Las condiciones inestables, impulsadas por potentes frentes fríos, durarán al menos hasta el 7 de febrero.
La autoridad marítima ha sido enfática: el pico de la emergencia se produce entre hoy martes 3 de febrero y mañana miércoles 4 de febrero, días en los que el sistema alcanzará su mayor potencial destructivo sobre las infraestructuras costeras y la navegación.
La amenaza invisible
El fenómeno que más preocupa a las autoridades no es sólo la lluvia, sino también el oleaje. Un frente estacionario, que se extiende desde el centro del Caribe colombiano hasta las Antillas Mayoores, está empujando masas de agua con una energía inusual hacia la costa.
Este fenómeno afecta especialmente al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como a las Islas Cayos del Norte y todo el suroeste de la cuenca del Caribe. A diferencia de las olas normales, las marejadas pueden provocar inundaciones repentinas en zonas secas, socavación de las playas y daños a los muelles, incluso si el sol brilla en el cielo.
LEER TAMBIÉN
Cronograma de emergencia: Vientos y olas
Según el modelo técnico de Dimar, El cronograma para afrontar las emergencias de los próximos días se divide en dos fases:
Fase crítica (3 y 4 de febrero):
Oleaje: se esperan alturas importantes entre 2,0 y 4,0 metros. La costa sur y central (desde el Golfo de Urabá hasta Magdalena) y la zona insular se encuentran en riesgo extremo.
Vientos: Rachas provenientes del noreste y este con velocidades de hasta 50 km/h. La Península de La Guajira, aunque en menor medida, también sentirá el rigor del sistema.
Fase de transición (5 al 7 de febrero):
Se espera una disminución gradual de la intensidad. Los vientos oscilarán entre 22 y 44 km/h, lo que permitirá una ventana para evaluar los daños, aunque la restricción para embarcaciones más pequeñas podría mantenerse por seguridad.
Restricciones totales de navegación
La Autoridad Marítima de Colombia ha reiterado la recomendación de restringir cualquier actividad de pesca náutica, recreativa o artesanal. La peligrosidad de las corrientes y la altura de las olas hacen imposible garantizar la seguridad de la vida humana en el mar en estas condiciones.
«El llamado es a bañistas, pescadores y capitanes de embarcaciones de recreo: no desafíen la fuerza del mar. Estamos ante una condición de oleaje máximo que puede zozobrar embarcaciones de poco calado en cuestión de segundos», advirtió un portavoz de la entidad.
LEER TAMBIÉN
Recomendaciones para la comunidad costera:
Bañistas: Abstenerse de adentrarse al mar en playas con bandera roja.
Gremio Marítimo: Asegurar embarcaciones en puerto y suspender salidas a zonas de mar abierto.
Residentes en zonas bajas: Vigilar el nivel del mar por posibles desbordamientos por oleaje.
Canales Oficiales: Mantente informado a través de www.dimar.mil.co y la cuenta X @DimarColombia para actualizaciones en tiempo real.
El Caribe sigue en vilo. Mientras el frente frío permanezca estacionario, la ‘Heroica’, las islas y el resto del litoral deben aprender a convivir con un mar que, estos días, reivindica su soberanía con olas de cuatro metros.