¿Quién pone en órbita más centros de datos? – Tinta clara
- enero 19, 2026
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El mapa de los centros de datos del mundo muestra que no existe una Internet descentralizada y que están proliferando como setas. De hecho, el planeta Tierra se
El mapa de los centros de datos del mundo muestra que no existe una Internet descentralizada y que están proliferando como setas. De hecho, el planeta Tierra se
El mapa de los centros de datos del mundo muestra que no existe una Internet descentralizada y que están proliferando como setas. De hecho, el planeta Tierra se ha quedado corto y las grandes tecnológicas ya tienen los ojos puestos en el cielo para plantar un centro de datos en el espacio para cuestiones como la demanda energética, el impacto medioambiental y, por qué no decirlo, evitar la regulación.
La «panacea» del espacio. Ante la amenaza del consumo de energía similar a la de Japón en 2030de acuerdo a datos de la Agencia Internacional de la Energía o la brutal densidad de Callejón del centro de datos en LoudonEn el norte de Virginia, con cerca de 250 instalaciones operativas, el espacio vislumbra las posibilidades de disponer de satélites equipados con paneles solares que capturen energía directamente del sol, disipación térmica en el espacio y ausencia de limitaciones del terreno.
ya queda menos. Para que sea viable se necesita al menos una década, ya que estima Phil Metzger, profesor de investigación de la Universidad de Florida Central y ex miembro de la NASA. Sin embargo, una cosa es que las facturas salgan económicamente y otra que tecnológicamente haya que esperar tanto.
Según Josep JornetProfesor de ingeniería informática y eléctrica en la Universidad Northeastern e investigador de satélites, en apenas un par de años empezaremos a ver pruebas. Y lo tiene claro: el espacio es la próxima frontera a conquistar: «Había una fiebre del oro en Occidente. Ahora hay una carrera espacial y todo el mundo quiere colocar su tecnología en el espacio».
Dinero en abundancia. El científico catalán esta claro que las empresas tienen incentivos para moverse rápidamente e invertir para salir adelante y dominar la carrera de la IA en general y el espacio en particular: «Todos quieren decir que tienen la primera plataforma en alcanzar este hito (…) Así que las empresas están gastando dinero como si no hubiera un mañana».
Sin embargo, Google, SpaceX y Blue Origin ya estan trabajando en desarrollar tecnologías para este fin y no son las únicas:
Necesitas energía (y saber usarla). Aunque ya se han puesto las bases, el camino no es precisamente cuesta abajo. Jornet detalles que uno de los grandes obstáculos será tener suficiente energía para que funcionen estos centros de datos orbitales:
«El Sol puede ser una gran fuente de energía, pero para aprovecharlo adecuadamente, los centros de datos en órbita necesitarían enormes paneles solares de kilómetros de largo o una constelación de paneles más pequeños que podrían sumar decenas de miles».
La vida en el espacio es dura. Hay más temas por descubrir, como la forma en que los chips de IA resistirán la radiación espacial dañina, así como la disipación de calor y el enfriamiento. En la Tierra se utilizan miles de litros de agua. En el espacio no existe esa opción y aunque las temperaturas son bajas, no hay aire para enfriar los chips de forma natural.
La factura a la Tierra. Incluso ignorando el impacto ambiental en el espacio, también deja su huella en la Tierra. Al menos, a corto plazo: los lanzamientos de cohetes no sólo consumen combustibles fósiles, sino que también dañan los ecosistemas y los animales del medio ambiente. como sucede en Cabo Cañaveralque actualmente alberga alrededor de 80 lanzamientos al año.
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Portada | Pixabay