«Olvidar no es posible y tampoco es justo.»
Entre constantes y perceptibles sollozos y el dolor desgarrador de las familias, el municipio de Bello y el Liceo Antioqueño rindieron homenaje a 16 de sus hijos, quienes perdieron la vida en el trágico accidente del pasado domingo 14 de diciembre en una vía del Noreste del departamento.
A las 10 de la mañana del miércoles 17 de diciembre, alrededor de 1.000 personas entre familiares, estudiantes y directivos del Liceo Antioqueño; el gabinete y el consejo municipal de Bello; Funcionarios de la Gobernación de Antioquia y de la comunidad del municipio, se reunieron en una ceremonia religiosa oficiada por el obispo auxiliar de Medellín, monseñor José Mauricio Vélez, para rendir un nuevo homenaje a los 16 jóvenes recién graduados fallecidos en el incidente, luego de que este martes se realizaran la mayoría de sus respectivos funerales.
Velas encendidas en las gradas del coliseo y constantes sollozos de los asistentes a la ceremonia acompañaron el paso de la Eucaristía, que inició la entonación, durante varios minutos, de la marcha fúnebre.
Dentro del coliseo, las 16 fotografías de los jóvenes fueron colocadas de espaldas al altar, junto a los asientos que fueron asignados a los familiares de cada una de las víctimas.
En el evangelio, el acólito lee las cartas de Marcos y Lucas, en las que se hace referencia a la muerte de Jesús en la cruz: «Al mediodía toda la tierra estuvo a oscuras hasta las tres de la tarde… Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?».
Luego, el obispo auxiliar de Medellín tomó la palabra para hablar sobre la lectura y se dirigió directamente a las familias.
«Hay que seguir luchando día a día; Dios sufre con ustedes. Estos jóvenes no se han ido del todo, viven en Dios», dijo el religioso.
Luego, citando a San Agustín, Monseñor Vélez declamó: “El amor que sembraste en tus hijos no ha muerto, ese amor está ahora en las manos de Dios”.
Durante la ceremonia se recordaron una y otra vez los nombres de las 17 víctimas de la tragedia. En total, en cinco ocasiones se leyeron los nombres de Carlos Cardona, Daniel Arismendy Fernández, José Manuel Orrego Palacio, Juan Andrés Hincapié, Laura Salazar, María Camila Pérez Sánchez, María Fernanda Londoño Jiménez, Mariana Galvis Arias, Mariana Upegui Escobar, Mateo Castaño López, Mathías Berrío Cardona, Paulina Anduquia Builes, Sara Escobar Mera, Susana Arango Mejía, Valeria López, Yeraldin Yepes y Jonatán Alejandro Taborda.
Además, en varios pasajes de la Eucaristía, familiares afligidos de los 16 jóvenes se acercaron a sus fotografías, adornados con arreglos florales enviados por la empresa Seniors Fest, organizadora del viaje. Allí, padres, hermanos y amigos se acercaron y tocaron en varias ocasiones, con nostalgia y dolor, los retratos de sus seres queridos fallecidos.
Al finalizar la Eucaristía y tras la bendición del obispo, hubo un espacio para que distintas personas se dirigieran a los presentes.
Entre ellos, Miguel Ángel Forero y Nicolás Ochoa, los dos jóvenes que sobrevivieron al incidente y que han sido llamados los héroes de este episodio, pues lograron salir del vehículo tras caer al abismo para pedir ayuda en el camino.
Los dos jóvenes se acercaron al atrio cojeando, ambos sobre la pierna izquierda, apoyándose en dos de sus compañeros. Nicolás, que salió del abismo, era mucho más pequeño y delgado que Miguel Ángel, quien fue su compañero en la hazaña.
Ochoa habló primero y comenzó desmarcándose de la etiqueta de ‘héroe’ que miles de personas le han acuñado en los últimos días por sus acciones heroicas. Nicolás dio crédito y agradeció a Dios por haberle dado la oportunidad de subir el desnivel de más de 60 metros que lo llevó hasta el camino donde pudo pedir ayuda para sus compañeros.
Entonces, Miguel Ángel sucedió a Nicolás y se dirigió específicamente a los padres afligidos: «No se sientan culpables, no digan que compraron la muerte de sus hijos, lo último que se nos pasó por la cabeza fue que esto iba a pasar. Los cuatro días que estuvimos allí fuimos felices; lloramos y no de tristeza, sino de alegría».
Posteriormente, la alcaldesa de Bello, Lorena González, se dirigió a los presentes: “Bello está de luto, con el corazón abierto y herido. Como alcaldesa de la ciudad, pero sobre todo como madre, me presento ante ustedes con el alma muy herida”.
González enfatizó que no van a dejar solas a las familias y que las seguirán acompañando en este momento que enluta al municipio, al departamento de Antioquia y a Colombia. El mandatario reveló que este 23 de diciembre se realizará un espectáculo de drones en el parque principal del municipio en homenaje a los 16 jóvenes, en el marco del rezo del novenario de los aguinaldos.
Al finalizar la ceremonia, el coro del Liceo Antioqueño entonó una sentida canción, cuyas notas emocionaron a todos los presentes, para concluir este homenaje.
«Sólo te pido a ti,
que siempre me recuerdes,
amándote.»
NICOLÁS TAMAYO ESCALANTE
Periodista de Nación, en Medellín.