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2026 aún no ha comenzado pero ya ha conseguido producir la primera mala noticia: se enciende la luz – Tinta clara

  • diciembre 4, 2025
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Queda un mes para que comience 2026 y la cuesta de enero ya tiene un claro protagonista: la luz. La factura de la luz empezará el año con

2026 aún no ha comenzado pero ya ha conseguido producir la primera mala noticia: se enciende la luz

 – Tinta clara

Queda un mes para que comience 2026 y la cuesta de enero ya tiene un claro protagonista: la luz. La factura de la luz empezará el año con la mayor revisión simultánea de costes regulados desde 2020. Las propuestas del Gobierno y del regulador energético apuntan a un incremento que afectará a todos los hogares, independientemente de lo que consuman.

Sin anestesia. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha puesto en audiencia pública su propuesta de peajes para 2026 -la parte del proyecto de ley que financia las redes eléctricas- y propone un incremento global cercano al 4%. Esta actualización tiene dos pilares:

  • El transporte, que son las grandes autopistas eléctricas, aumentará un 12,1%.
  • La distribución, que son las redes que llegan a hogares y empresas, aumentará un 2,5%.

Con estos cambios, el dinero total destinado al mantenimiento y ampliación de las redes eléctricas alcanzará los 6.608 millones en 2026. Además, a este incremento hay que sumarle el de los cargosfijado por el Gobierno. Según cinco díasel Ministerio para la Transición Ecológica propone incrementarlos un 10,5% para cubrir, sobre todo, el coste de las energías renovables reguladas (Recore), que crecerá un 37%.

La parte fija vuelve a encargarse. La factura de la luz se divide en dos grandes bloques:

  • El coste de la energía, que depende de lo que consume cada usuario.
  • Costes regulados (peajes y cánones), que siempre se pagan.

Este nuevo año, la parte regulada vuelve a ganar protagonismo. Según el portal especializado Tarifaluzhorala combinación de peajes y cánones aumentará entre un 2,8% y un 4,8% para los hogares. Puede parecer un aumento moderado, pero afecta al importe pagado aunque baje el consumo.

Además, el informe de la CNMC estima que clientes nacionales con tarifa PVPC 2.0 TD verán un incremento final aproximado del 0,6% en su factura, gracias en parte al ligero crecimiento previsto de la demanda y al mayor número de consumidores entre los que repartir costes.

Una letra pequeña que preocupa al sector. Como detalla Cinco DíasEl Gobierno ha elaborado su propuesta de cobros bajo la hipótesis de que el consumo crecerá un 4,5% en 2026. Esta cifra no es menor: cuanto mayor es la demanda, más se diluyen los costes regulados entre los usuarios y menor es el impacto por recibo.

Sin embargo, el problema es que la CNMC -que fija los peajes- no comparte ese optimismo. El regulador prevé un aumento de sólo el 2,3%. Y aquí se abre un escenario delicado: si la demanda no crece tanto como espera el Gobierno, el sistema no recaudará lo esperado.

Los peajes y cánones se calculan partiendo de la base de que en 2026 se consumirán más kilovatios. Si finalmente no se consumen, faltará dinero para cubrir los costes regulados, que ya están al alza por las renovables del Recore, la ampliación de redes y los ajustes de años anteriores.

Si nos ponemos cenicientos. Está en juego la vuelta del déficit tarifario. Es decir, poniéndonos en el peor escenario posible, si los ingresos resultan insuficientes, España podría volver a un escenario conocido: el déficit tarifario. Es decir, cuando la factura no cubre los costes del sistema eléctrico, se crea un agujero que se financia como deuda y se arrastra durante años.

A España le llevó más de una década absorber el déficit acumulado entre 2000 y 2013 (más de 28.000 millones de euros) y el sector teme una repetición parcial de ese ciclo. Una diferencia de apenas dos puntos porcentuales entre la demanda prevista por el Gobierno y la estimación realista de la CNMC puede marcar la diferencia entre un sistema equilibrado o uno tensionado. Y todo en un año en el que los peajes y tasas subirán al mismo tiempo por primera vez desde 2020.

¿Y por qué todo subirá de golpe? Porque en 2026 coinciden varios factores de impacto:

2026: un año que empieza cuesta arriba. La factura de la luz será el primer aviso de un año marcado por el incremento estructural del coste del sistema eléctrico y la necesidad de acelerar inversiones que sustenten la transición energética. Redes más robustas, más energías renovables y un sistema más complejo implican mayores costes operativos. Y, una vez más, serán los consumidores los que se darán cuenta en enero.

Imagen | freepik

| España necesita modernizar su red eléctrica, por eso la tasa de retribución ha aumentado. El efecto se notará en los próximos cinco años.